31 may. 2007

Salvajadas infantiles

Hoy he estado hablando con unos compañeros sobre las salvajadas que se hacen en la adolescencia. Generalmente es en la adolescencia porque cuando uno es pequeño no tiene capacidad suficiente para idear verdaderas tropelías, y cuando uno crece y empieza a perseguir chicas deja de prestarle interés por hacer tanto el ganso, así que entre los 9 y los 15 años aproximadamente somos verdaderos genios ideando maldades.

Así, durante la conversación he empezado a recordar travesuras que yo hacía y que puestas todas juntas asustan. Así a botepronto recuerdo:
  • Guerras de piedras.
  • Dispararnos con arpones de pesca submarina.
  • Usar botes de desodorante en spray como lanzallamas y perseguir a mi hermana con la llamarada.
  • Clavarle un dardo en el pie a mi hermana (fue sin querer).
  • Llenarme la boca con el gas de un mechero Bic y lanzar una bocanada de fuego a cualquier amiguete intentando quemarle las pestañas.
  • Disparar a mi hermana con una pistola de bolas de PVC.
  • Robar cañas, construir con ellas una choza, hacer fuego dentro para tostar gusanitos, y acabar incendiando (sin querer) la choza y el cañaveral circundante (esto sólo pasó una vez).
  • Poner petardos en una cochera donde se guardaban bombonas de butano (nuestra intención no era volar el edificio).
  • Romper todos los cristales de un coche (creíamos que estaba abandonado) con un martillo de emergencias robado de un autobús.
  • Bañarme en la playa con olas de 5 y 6 metros y bandera roja y acabar con magulladuras y heridas por todo el cuerpo.
  • Hacerme el muerto en la playa (aguantaba muchísimo sin respirar) pegando sustos a los bañistas (mi idea era que me hiciese el boca a boca una chica, pero jamás funcionó).
  • Fabricar pólvora casera a base de triturar los pedruscos de carbón que se desparramaban por el suelo cuando venía el camión a recargar el carbón de la calefacción del colegio, salitre y el azufre que recogíamos de las esquinas de la calle, donde lo colocaban los comerciantes y conserjes para que no measen los perros.
  • Hacer bombas de papel albal rellenas de nuestra pólvora de fabricación casera.
  • Clavarle un dardo a un amiguete entre el pulgar y el índice (sólo quería asustarle).
  • Hacer mezclas de productos químicos de los que había bajo la pila de la cocina desprendiendo a veces gases irritantes.
  • Mojar la mano con agua y mojarla luego con alcohol y prenderle fuego y mostrar la mano ardiendo a algún atónito amigo. (Esto mismo lo hacía Feynman pero con bencina).
  • Fabricar cerbatanas con pleigos de papel DIN A2 y dardos con alfileres de boda de mi madre, enrollándoles algodón alrededor de la cabeza.
  • Guerras a muerte con tirahuevos usando garbanzos como munición.
  • Guerras de castañas.
  • Guerras de piedras lobas (terrones de los que quedaban tras resquebrajarse el suelo que había estado anegado de agua). Guerras de cohetes (me fascinaba ver la estela blanca del cohete dirigiéndose hacia el enemigo).
  • Guerras de ladrillos en alguna obra (en aquel entonces las obras no tenían vigilancia).
  • Guerras de arroz, usando como cerbatana un boli Bic.
  • Colocar un boli Bic al borde de una mesa y dar un golpe seco lo más fuerte posible en la parte que asomaba, saliendo disparado el bolígrafo. En ocasiones se clavaba incluso en una puerta.
  • Fustigarnos con látigos hechos a base de varas verdes de las plantas del colegio provocándonos verdugones...
Además de muchísimas otras travesuras menos peligrosas como guerras de globos de agua, pistolas de agua, enterrarnos en estiércol y demás. A mí jamás me dio por maltratar animales, quizá porque en mi casa mi padre me enseñó desde muy niño a respetarlos, pero muchos de mis amigos sí lo hacían, lo que me provocaba no pocos enfrentamientos con ellos.

También me he dado cuenta de que las trastadas dependen mucho de la época. El padre de un compañero, que ahora tiene 70 años, se colaba con los amigos en un almacén del ayuntamiento de su pueblo para robar cartuchos que habían sobrado de la Guerra Civil y que estaban allí arrumbados, y yéndose al monte, hacían una fogata y tiraban al fuego los cartuchos escondiéndose inmediatamente tras un pino. Cuando las balas explotaban y empezaban a silbar a su alrededor "experimentaban la guerra". La putada era que no se atrevían a moverse porque nunca sabían si aún quedaba algúna cartucho por explotar...

La película de referencia

¿Por qué Un día de Furia es un referente y una película de culto entre los informáticos?

De cómo Microsoft cambió nuestra ortografía

Tengo muchas manías, he de admitirlo. Y una de las más virulentas es escribir con corrección incluso los SMS. Aborrezco las faltas de ortografía y odio los correctores ortográficos porque siempre acabo por constatar que yo sé más ortografía que ellos.

Sin embargo he comprobado cómo hoy en día se está generando un nuevo estándar. El estándar del F7. (F7 es la tecla con la que se lanza el corrector ortográfico de Microsoft Word). Por lo que he podido ver, la gente utiliza el corrector de Word, y poco a poco va viendo qué errores tiene, por lo que de un modo quizá inconsciente va depurándolos y no cometiéndolos. Sin embargo hay otros errores que este tipo de correctores no sabe diferenciar. Los correctores no saben, o saben mal cuándo ciertos pronombres llevan acento. Odio que me ponga acento en el "que" en oraciones del tipo "¿Que yo no sé hacer eso?" sólo porque vaya precedido de una interrogación. El caso es que poco a poco voy viendo una masa generalizada de errores que la gente comete a diestro y siniestro y que no corrige porque sus correctores ortográficos no saben identificar.

Con el carácter conformista de nuestra Real Academia Española, no será de extrañar que de aquí a poco asuma esta nueva ortografía creada por Microsoft.

Siempre el mismo azúcar

Yo tomo el café con leche sin azúcar. En el café solo con hielo me echo dos cucharaditas, y en el té con leche, me pongo cuatro. En ocasiones la gente se sorprende de que no me eche siempre la misma cantidad de azúcar. Entonces el que se sorprende soy yo. Si es distinto un té con leche de un café con leche, ¿por qué voy a ponerme la misma cantidad de azúcar?

Lo mismo sucede con las preferencias electorales. En función del ámbito local, autonómico, estatal, etc. se puede elegir una opción u otra. Esta mañana he escuchado a Esperanza Aguirre decir que la victoria del Partido Popular en Madrid ha sido una moción de censura a Zapatero. Y yo me pregunto: Si lo que se votaba en estas elecciones (a pesar del PP) era la política autonómica y municipal, ¿qué pinta Zapatero en todo esto? Soy consciente de que hay gente que siempre vota al mismo partido como si estuviesen abonados, pero hay otra gente que discierne el ámbito y el alcance de cada convocatoria electoral y adecúa su voto a las circunstancias que están sobre la mesa.

Afortunadamente Esperanza Aguirre no me sirve el café o el té. Si lo hiciese me pondría siempre el mismo azúcar.

Perceptive Pixel: O cómo dejarme con la boca abierta

Vídeo promocional de PerceptivePixel
Si hace poco (anoche) publicaba un artículo sobre la Microsoft Table, después de ver la página de Perceptive Pixel, puedo jurar que me siento como si acabase de llegar de la corte de Felipe II en pleno siglo XVI. Quien quiera mearse de gusto que disfrute el vídeo que acompaña este artículo con sonido y a pantalla completa.

Os juro que hasta ayer mismo pensaba que estas cosas eran ficción científica que salían en las películas. Lo alucinante es que yo que ando metido en rollos de tecnología y leyendo todo tipo de frikadas de esta índole me sorprenda hasta este punto del estado del arte de estas tecnologías. Probablemente mis abuelos lo flipasen muchísimo menos. (Nota mental: Escribir un artículo sobre por qué nos impresionamos poco por una nueva tecnología tanto si estamos muy familiarizados con ella como si estamos muy poco familiarizados con ella, y nos impresionamos mucho si estamos medianamente familiarizados con ella. Parece una distribución normal en campana de Gauss).

Por último, en Youtube hay una entrevista cortita pero muy interesante a Jefferson Han, de Perceptive Pixel durante la cual además se hace una demostración chula de este interfaz.

Guantánamo: La frustración al máximo

Así es Guantánamo. (Foto AP)
Hace no mucho dedicaba yo un artículo a una manifestación de la frustración que había presenciado. Hoy me he topado con una nueva noticia sobre la que en mi opinión es, con diferencia, la mayor expresión de frustración que recuerde la humanidad.

El 11 de septiembre de 2001 recordé las palabras del almirante Yamamoto expresadas el 6 de diciembre de 1941 cuando recibía las felicitaciones por el éxito de la operación japonesa sobre Pearl Harbor:
"Hemos despertado a un gigante dormido que debe de estar lleno de venganza."
Con estas palabras Yamamoto dejaba patente su temor y previsión por la reacción de EEUU ante aquel ataque por sorpresa que había reducido a chatarra a la flor y nata de su Armada. Y el gigante se despertó, y como Polifemo cuando Ulises le tocó los cojones dejándole ciego, empezó a lanzar piedras contra quien primero tuvo delante. EEUU era un animal herido y necesitaba devolver el golpe. Daba igual a quién se le devolviese, pero era necesario hacer alguna demostración de fuerza en algún lugar de este nuestro planeta. A modo de Emmanuel Goldstein, se le puso cara al Mal. Y la cara era la de Usama Bin Laden (o bien Osama Ben Laden, pero nunca Osama Bin Laden, por amor de Dios, un poco de rigor).

Automáticamente se decretó que Bin Laden estaba en Afganistán y se preparó a bombo y platillo la invasión de aquel país. Se dijo que se le encontraría aunque se escondiese bajo tierra. Pero no fue así. Bin Laden jamás apareció y EEUU no tuvo más remedio que buscar una salida mínimamente honrosa. Como premio de consolación se trajo de vuelta a modo de trofeo a 775 seres humanos, algunos de ellos menores de edad en el momento de su detención, y los recluyó en el llamado Campo Delta, en la Base Naval de Guantánamo, en Cuba. Allí se les dispuso en una situación de privación sensorial, inmovilidad, sometidos a frío o calor extremos, oscuridad opresiva, luz deslumbrante, ruido permanente a alto volumen, simulacros de ejecución, técnicas de semiasfixia y otras de las llamadas "técnicas autorizadas" que provocan desorientación, alucinaciones, quiebra de la personalidad, ansiedad, etc. Ninguno de los detenidos fue en ningún momento acusado formalmente de ningún delito (quizá porque no había nada de qué acusarles), y ninguno ha sido juzgado. Las condiciones allí atentan contra la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, y tras más de cuarenta intentos de suicidio, cuatro de los detenidos, en su desesperación, se han quitado la vida. El último hace unos días. Aún siendo considerados presos militares, tampoco se les han aplicado las garantías de la Convención de Ginebra. Según cifras de Amnistía Internacional, el 86% de los detenidos no fueron capturados por tropas estadounidenses, sino por tropas afganas o pakistaníes y entregados a EEUU muchas veces a cambio de recompensas. En septiembre de 2006 llegaron a Guantánamo 14 nuevos inquilinos que hasta ese momento habían permanecido en centros de detención secretos de la CIA, y previsiblemente sometidos a tortura. Doscientos de los presos han mantenido huelgas de hambre como protesta por su situación. Actualmente aún quedan retenidos allí 380 seres humanos.

Guantánamo no es sino el perro lamiéndose las heridas incapaz de devolver la dentellada. La expresión de la frustración de toda una nación, orgullosa y arrogante pero que, por una vez, no ha sido capaz no ya de devolver el golpe, sino tan siquiera de encontrar a quien buscaban. Pero el gigante necesitaba vengarse, dar un zarpazo de la misma forma que el pusilánime que es humillado en el bar no devuelve el golpe a su agresor, sino que lo devuelve a su mujer al llegar a casa. Así funciona la frustración. Así funciona Guantánamo.

Infórmate y actúa en Amnistía Internacional.

Europa según Google

Las misteriosas "comillas" de Google Grupos
Soy un fan desaforado e incondicional de Google. Tengo que reconocerlo. Es una empresa que "me cae bien". Me da buen rollo. No como otras, como Microsoft que por más que se empeña le pasa lo mismo que a Disney, a las que veo como una especie de encarnación del mal. Como el lobo de Caperucita con el camisón de la abuela tratando de disimular. Sin embargo Google hay veces que no presta atención a los detalles, y es lo que le pasa con todo aquello que queda lejos de su idioma o de su país. Las traducciones de Google al español son en ocasiones de infarto. En el perfil de la cuenta de Grupos Google, junto a un cuadro de texto pone "comillas". ¿Y por qué "comillas"? Te preguntarás amigo lector. Pues después de pensar en ello unos segundos me percaté de que sencillamente porque se ha hecho una traducción (bastante impresentable, todo sea dicho) de "quote". Pero es que "quote" en inglés puede ser "comillas", como en double quotes, "comillas dobles", aunque también quiere decir "cita" o "frase célebre". Quiero pensar que esto es fruto de una —lamentable— traducción automática porque de ser causa de un humano, es para despedirle y denostarle para que jamás vuelva a traducir nada. Esto lo reporté (en perfecto inglés) a soporte de Google hace muchos meses y la cosa sigue igual lo que me hace pensar que o bien se pasan por el forro los bug reports que enviamos los usuarios, o que se la trae bastante floja lo que pensemos los 400 millones de personas para los que el castellano es nuestra lengua materna.

En amarillo, Europa según Google Analytics
Lo mismo pasa con la geografía. Google Analytics es un lugar maravilloso donde las estadísticas cobran una nueva dimensión, y la geografía también. A mí me contaron en el colegio que Europa terminaba en los Urales. Pero Google quiere que crezcamos y para ellos Europa llega hasta el estrecho de Bering. En mi intento constante de racionalizarlo todo, quiero creer que esto es debido a que Rusia está presente en Europa y Asia y esto debe de producirles algún que otro dolor de cabeza, por lo que han tirado por la calle de enmedio estirando Europa hasta cuadruplicar su extensión tradicional. Esto no está reportado, porque a la vista del poco caso que me han hecho con el caso anterior, se me quitaron las ganas.

El futuro ha llegado antes de lo que pensábamos


Microsoft nos presenta su Surface
Hay muchas cosas que se le pueden reprochar a Microsoft, pero de cuando en cuando llega desde Redmond algo verdaderamente digno de admirar. Es lo que me ha pasado hoy con la Microsoft Surface, una mesa interactiva que al menos a mí me recuerda en su concepto a la reacTable desarrollada en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y algo más lejanamente al interfaz del ordenador que se ve en la central de la Policía de Precrimen de Minority Report.

La Microsoft Surface es una superficie de 30 pulgadas diagonales (como una televisión) y de múltiples aplicaciones. Es táctil, y sensible a los objetos que se despositan sobre ella. Puede colocarse sobre ella una cámara digital y descargar las fotografías almacenadas en ella, imágenes que podremos ver en la mesa como si de fotos físicas se tratasen, interactuando con ellas directamente con las manos, sin ningún otro HID. También podemos colocar un reproductor de mp3 y cargar en él las canciones que se presentan ante nuestros dedos. Desde Microsoft proponen numerosas de aplicaciones: Desde ser la mesa de un restaurante en la que mostrar la carta (algo aún más revolucionario que lo que se encontró Kirai en Japón) y sobre la que servir la comida, ya que al ser la superficie de cristal no deja de ser una mesa, hasta servir como mostrador de una tienda, pasando incluso por ser usado en el ámbito empresarial o en educación infantil, donde la naturalidad del interfaz facilita enormemente la interacción entre la máquina y la persona. Pero esto es sólo el principio. Las posibilidades son infinitas

Lo malo (de momento) es el precio: Se estima un coste unitario de 10.000 dólares, aunque lógicamente es de esperar que se reduzca proporcionalmente a la aceptación, y la verdad es que le auguro una grandísima aceptación. Por el momento sólo empresas de primer orden (como hoteles de lujo)

Otros vídeos de la Microsoft Surface en Youtube. (Merecen la pena)

Envasado en atmósfera protectora

Me encanta cuando cosas que normalmente nos pasan desapercibidas se hacen evidentes. Es lo que me ha pasado hoy con la llamada "atmósfera protectora" que es como denominan las empresas de alimentación a los métodos de depuración de aire aplicados en las plantas envasadoras. El caso es que tenía en un rincón obscuro de mi nevera dos porciones de queso para ensaladas. Ambos estaban sin empezar, aunque a uno de ellos le había quitado el precinto de plástico. (El precinto no es al vacío, simplemente es un plástico que lo recubre, pero hay aire dentro del precinto). Fecha de caducidad: 31-10-06, hace exactamente siete meses.

Cojo el primero, le quito el papel de aluminio que lo recubre, y está lleno de moho. Irrecuperable. Cojo el segundo, le quito el precinto de plástico, le quito el papel de aluminio que lo recubre, y está perfecto. Lo pruebo y está buenísimo. Me lo como entero. Ambos se fabricaron a la vez, y tenían la misma fecha de caducidad, pero el que estaba aislado del mundo exterior se ha conservado intacto incluso siete meses después de caducar "oficialmente".

Conclusión. Algo que normalmente nos pasa absolutamente desapercibido como es la atmósfera protectora se ha puesto de manifiesto debido a que soy bastante travieso y el verano pasado le quité el precinto a un paquete de queso sólo por enredar... :) ¡Me encanta!

30 may. 2007

EEUU-Irán: Otra verdad incómoda.

Una vez a la semana las agencias internacionales de noticias nos dan nuestra dosis semanal de concienciación sobre lo malos que son los iraníes. Desde hace meses, me encuentro semanalmente con pequeñas y fugaces cápsulas informativas sobre el programa de enriquecimiento nuclear de Irán y lo necesario que es que EEUU nos salve de nosotros mismos invadiendo Irán, invasión esta que ya se prevé para la primera mitad de 2008. Ya sé que lo que viene a continuación puede sonar a conspiranoico pero si se me concede un voto de confianza y se analizan fríamente los hechos salta a la vista que no lo es. Esta campaña de concienciación emanada principalmente desde Estados Unidos, y vehiculada a través de United Press y Reuters, de donde maman prácticamente todas las agencias de noticias del mundo busca la aprobación de la opinión pública ante el inminente ataque de EEUU a Irán. ¿Pero qué hay detrás de este ataque? En teoría, el peligroso programa nuclear de Irán. O eso nos cuentan.

Desde finales de los 90 el euro ha supuesto una pesadilla para el dólar y por ende, para la economía norteamericana. Desde su aparición, cuando se fijaron los tipos de cambio de las monedas de la Eurozona con respecto al euro, mucho antes incluso de que lo tuviésemos en el bolsillo, el euro siempre cotizó por encima del dólar. Esto tuvo y tiene importantes repercusiones para la economía estadounidense. Actualmente el dólar está estabilizado en un cambio de 0,75 euros y ha aguantado el embate con relativa aunque maltrecha dignidad. Pero esta estabilidad es una falacia. El dólar se mantiene en ese puesto y como moneda fuerte de forma artificial porque es la única moneda con la que se puede pagar el petróleo.

El euro es una moneda fuerte en sí misma. Su fortaleza como moneda radica en ser la moneda de la primera potencia económica y social a nivel de consumo del mundo. Es la moneda de cerca de 500 millones de personas que tienen un PIB de casi 15,5 billones de dólares. Estados Unidos, por su parte tiene una población que no llega a los 300 millones de personas y un PIB de algo más de 13 billones de dólares. Además, las medidas de transparencia fiscal aplicadas en Europa son infinitamente más confidentes que las vigentes en EEUU donde cada vez son más habituales los casos de ingeniería financiera y ocultismo fiscal, con escándalos como Enron.

Por otro lado, las políticas imperialistas de EEUU llevadas a cabo desde finales del siglo XIX (el intervencionismo en los asuntos de las jóvenes repúblicas hispanoamericanas desde 1875, o la anexión de Cuba, Filipinas, Puerto Rico, Guam y las Marianas, tras la guerra hispano-americana de 1898) y especialmente desde el final de la Segunda Guerra Mundial han polarizado radicalmente la postura del resto de naciones hacia EEUU. Normalmente o se muestra una adhesión casi servil, o se hace de Norteamérica el origen del mal. La política de la Unión Europea, lejos de ser imperialista es integradora y proclive a abrir las puertas a los nuevos miembros que voluntariamente deseen adherirse a un esquema socioeconómico de trabajo en común y beneficio para todos. Un esquema de solidaridad donde los más desarrollados cooperan en aumentar el nivel de vida de los menos desarrollados, lo cual no deja de ser una ventaja ya que al aumentar este nivel de vida se convertirán en compradores de los primeros. (En dos palabras: Alemania puso dinero para que España mejorase su renta per cápita en los 80, y en los 90 España compraba los BMW y Audi alemanes). Esta política europea hace que despierte muchas más simpatías que EEUU, simpatías hacia la Unión Europea que van aumentando en adeptos.

El petróleo se negocia actualmente en tres bolsas de petróleo o mercados de crudo: El North America's West Texas Intermediate basado en Texas, el North Sea Brent Crude basado en Noruega y el UAE Dubai Crude, basado en Dubai. Todos se negocian en dólares (¿algo que ver con que Noruega no pertenezca a la Unión Europea?). Si el dólar se mantiene por encima es única y exclusivamente porque cualquier país del mundo, sea o no amigo de Estados Unidos, se ve obligado a comprar dólares para con ellos pagar a los productores de petróleo. No sólo eso, sino que esos mismos países se ven obligados a mantener reservas de dólares proporcionales a su demanda de petróleo. Esto no hace sino aumentar la cotización del dólar respecto a todas las demás monedas (incluido el euro). Por contra, si EEUU necesita comprar petróleo sólo tiene que emitir más moneda y la penalización inflacionaria de la emisión adicional de moneda queda perfectamente amortiguada por el aumento de valor internacional producido por la compra constante de dólares por parte del resto de países. Cualquier intento de cambio de este esquema ha de partir necesariamente de un productor de primer orden, países que EEUU se esmera en mimar para evitar ese cambio.

Uno de los países tradicionalmente enfrentados (desde los años 70) a EEUU ha sido Irán que precisamente es un productor de primer orden. Hasta el momento Irán negociaba su crudo en la bolsa de Dubai, cobrando en dólares. La aparición del euro como moneda con cambio fijado en 1999 abrió una nueva posibilidad. En 2005 Irán anunció la apertura en marzo de 2006 de una bolsa de petróleos iraní (IOB, por Iranian Oil Bourse), que estaría negociada en euros, en vez de en dólares. Aproximadamente en esa fecha empezaron a llegar las primeras noticias sobre lo malos que eran los iraníes. Informaciones que, aunque veraces podrían estar sesgadas o ser parciales para inclinar la opinión pública hacia una postura hostil hacia Irán. Desde entonces, diversas cuestiones, como la elección del presidente iraní Ahmadinejad primero, los "problemas técnicos" aducidos por el Ministro del Petróleo iraní Hamaneh después, o la tensión creciente con EEUU más tarde, han ido postergando sine die la fecha de inicio de las operaciones de la Bolsa de Petróleos Iraní.

Si esta iniciativa se llevase a cabo, ni que decir tiene que toda la Unión Europea pasaría a comprar el petróleo directamente en euros. Además, los países limítrofes a la Unión Europea muy probablemente pasarían a comprar el petróleo en euros, y una pléyade de países no alineados con EEUU abandonarían el dólar para adquirir enormes reservas de euros para hacer frente a sus pagos de petróleo. El euro ocuparía el lugar que realmente le corresponde como moneda. Esto implicaría un aumento aún mayor de la diferencia entre euro y dólar, un aumento increíble del poder adquisitivo europeo respecto al estadounidense. Además esto convertiría también a Irán (un país islámico ¿pero? democrático y con niveles de educación, igualdad de la mujer y equilibrio social a años luz de los que hay en Arabia Saudí) en uno de los países más ricos del mundo y a su vez podría resultar en una verdadera debacle económica para EEUU. Las repercusiones podrían incluso suponer que otras bolsas de petróleo comenzasen a admitir en todo o en parte el pago en euros para evitar la fuga de compradores hacia la Bolsa de Petróleos Iraní. Estados Unidos podría tener que acabar comprando euros para hacer frente a sus pagos de petróleo. El poderío económico y la influencia internacional de EEUU se vendrían abajo. El esquema de poder cambiaría radicalmente en cuestión de pocos años y el mundo dejaría de ser como lo hemos conocido en el último medio siglo. Y lógicamente Estados Unidos no está dispuesto a permitir que esto ocurra, aunque para evitarlo tenga que desencadenar una guerra nuclear.

El pulso Irán-EEUU no es nuclear, sino económico. El problema de fondo es que Estados Unidos jamás podría reconocer ante su propia opinión pública ni ante sus socios internacionales que un país como Irán puede, simplemente con un rumor (ya que por el momento la Bolsa de Petróleos Iraní no es más que una entelequia), poner en jaque a la economía estadounidense, por lo que en ese momento resulta imprescindible buscar una excusa suficientemente potente como para justificar una invasión que permita controlar el gobierno y la extracción de crudo iraní.

Altimetría: El error correcto

Desde muy niño me ha fascinado cómo funciona la altimetría en aviación. Es curioso pero calcular la altitud a la que estamos es más difícil de lo que parece. Mientras que calculamos distancias con gran precisión, la altitud se nos resiste, aunque hemos sabido salir elegantemente de esta dificultad. Actualmente la altitud que se mide no es la altitud real sino la altitud barométrica, es decir, lo que medimos es la presión atmosférica, y deducimos la altitud en función de la misma. La presión atmosférica es literalmente el "peso" del aire que tenemos sobre nuestra cabeza. Hay una altitud que consideramos normalmente como el origen de toda medida, que es el nivel del mar. (Aunque el mar sube y baja con las mareas, se hace una media y se establece la medida MSL, Mean Sea Level, o Nivel Medio del Mar). La presión atmosférica al nivel del mar es de una Atmósfera (1 Atm), o usando medidas del S.I., 1.013 hPa (hecto pascales, también llamados milibares, mb). Cuanto más alto subimos, menos aire tenemos sobre nuestra cabeza, por lo que lógicamente tenemos menos "peso" sobre nuestra cabeza, es decir, hay menos presión atmosférica. Por tanto podemos establecer una correlación bastante precisa entre presión atmosférica y altitud. Si nuestra atmósfera fuese estática e inerte, esto sería la bomba y tendríamos el problema resuelto, pero por suerte o por desgracia esto no es así. Nuestra atmósfera genera fenómenos meteorológicos que aumentan y disminuyen la presión atmosférica. En el mismo punto (pongamos Barcelona, que está al nivel del mar), tenemos que con buen tiempo la presión puede subir por encima de los 1.100 mb, mientras que con mal tiempo puede reducirse a 900 mb. El aire frío se contrae y por tanto pesa más (es más denso por lo que hay más aire en el mismo volumen), mientras que cuando hace calorcito el aire se dilata y por tanto pesa menos (hay menos moléculas de oxígeno, nitrógeno, etc. en el mismo volumen).

Paremos un momento. Si hemos establecido que 1.013 mb equivalen a 0 metros sobre el nivel del mar, pero por otro lado que el aire se contrae y se expande, esto significa que si está lloviendo y medimos la presión en la playa, obtendremos una lectura inferior a 1.013 mb, indicando que estamos a lo mejor a 150 metros bajo el nivel del mar, o al revés, si hace un sol de justicia obtendremos una lectura superior a 1.013 mb dicéndonos que estamos a lo mejor a 200 metros sobre el nivel del mar. Estando en la playa tenemos la seguridad de que estamos realmente a 0 metros sobre el nivel del mar, pero ¿qué pasa si estamos en un avión y no tenemos referencias para discernir si la lectura de la altitud es correcta o incorrecta? Resulta que los aviones necesitan medir la altitud, y además necesitan medirla con mucha precisión ya que de ello depende en gran medida el riesgo de colisión con otros aviones mediante unas reglas que ahora no viene al caso explicar.

Bueno, tampoco pasaría nada si en una borrasca los aviones obtienen lecturas inferiores o superiores a su altitud real, y por tanto vuelan más bajo o alto de lo que deberían. Por ejemplo: Yo vuelo con mi avión a 5.000 metros de altitud (lo mediría en pies, pero por claridad voy a usar metros). Entro en una zona con mal tiempo y el altímetro lee un descenso en la presión, con lo que "cree" que en realidad estoy ascendiendo. El altímetro no sabe si la menor presión es debida a una tormenta o a una mayor altitud, por lo que marca más altitud. Automáticamente corrijo mi trayectoria para volar a la altitud a la que mi altímetro marca 5.000 m. Conclusión, en realidad estoy bajando a, pongamos, 4.500 m. ¡Qué peligroso! bueno, no tanto, si tenemos en cuenta que todos los aviones en la zona estarán en la misma situación, por lo que todos los aviones de la zona que crean estar volando a 5.000 m, estarán volando realmente a 4.500. No hay colisión posible. Cuando los aviones vuelan, no lo hacen en realidad a un nivel de altitud concreto, sino que vuelan en una isobara. Es decir, vuelan en la capa de aire que tiene una presión determinada. En realidad importa poco que esa capa isobárica suba o baje a lo largo de nuestro trayecto si el resto de los aviones vuela con el mismo criterio.

Ahora bien, todo esto es muy bonito pero hay situaciones en las que no podemos volar en una isobara que asciende o desciende grácilmente. Sobre todo cuando volamos bajo cerca de montañas o del suelo, que no bajan, sino que están siempre en la misma posición. Por eso en aviación se hace distinción entre Nivel de Vuelo (FL por Flight Level, en inglés), y altitud de vuelo (FA por Flight Altitude). Volando cerca del suelo usaremos la Altitud de Vuelo, mientras que volando alto usaremos un Nivel de Vuelo. ¿Cuál es la diferencia? Al volar alto (en Niveles de vuelo), hemos visto que en realidad no volamos a una altitud concreta, sino en una capa de aire isobárica. Volamos en realidad a la misma presión, aunque encontremos esa presión más alto o más bajo de lo que realmente marca nuestro altímetro. Esto se emplea al volar por encima de los accidentes del terreno, pero al volar bajo necesitamos emplear medidas más precisas. Pero claro, acabamos de ver que las medidas del altímetro barométrico son un cachondeo y que no podemos saber con certeza a qué altitud real estamos, ya que la altitud barométrica depende de la climatología. Bueno, dado que sólo vamos a volar cerca del terreno cuando vayamos a despegar o a aterrizar, se solicita por radio el QNH, que es el ajuste de nuestro altímetro. El QNH es la presión a la que está el aeródromo en ese momento determinado. Como además sabemos a qué altitud está el aeródromo (lo pone por todas partes y hemos sido cautelosos y nos hemos provisto de las cartas del aeródromo), al fijar el QNH del aeródromo de salida o de llegada, al salir o llegar nuestro altímetro nos dará lecturas barométricas también, pero ahora con el referente que supone el ajuste del QNH (la presión actual) de la zona de terreno sobre el que volamos, con lo que tendremos una medida precisa de cuánto de abajo está el duro suelo.

Los aviones grandes emplean además, al volar bajo, el radioaltímetro, que es un radar que mide la altitud sobre el terreno (no sobre el nivel del mar) por el medio tradicional de ecolocalización, de la misma manera que un murciélago obtiene una "imagen" de su entorno y los obstáculos que le rodean. El problema es que el radioaltímetro no es práctico para volar en crucero debido a que la orografía es muy variable (mucho más que las isobaras) por lo que volar a una determinada altitud sobre el terreno implicaría subir y bajar constantemente para adecuarse al perfil del terreno.

Jubilación política anticipada

Viendo el panorama político español me llama poderosamente la atención el hecho de que resulta casi un milagro ver a algún miembro de la clase política que rebase los cincuenta años. Me preocupa la salud política de un país que jubile a la clase política precisamente cuando empiezan a tomarse posturas más sosegadas. Viendo la mesura con que se expresan políticos de la talla de Miguel Herrero de Miñón de 67 años o Santiago Carrillo, de 89, por citar dos ejemplos de dos vertientes políticas, ambos retirados ya de la vida política activa, me pregunto si realmente vamos por buen camino con esta actitud.

Estoy de acuerdo en que la inclusión de miembros jóvenes en la primera línea de los partidos ofrece una visión de frescura y dinamismo muy atractiva, pero también puede extraerse la lectura de que los partidos tienen que recurrir al atractivo de "lo nuevo" ante la falta de ideas y alternativas entre los veteranos, y no creo que sea este el caso.

No es que esté abogando que seamos gobernados por una cohorte de viejunos descascarillados, pero sí me preocupa la salud política de un país que jubila a sus dirigentes precisamente cuando empezarían a ganar en sosiego y experiencia. Me preocupa que la política se vea contaminada, como casi todo en esta sociedad, de una ridícula pasión por la estética más que por la práctica. Que quede bonito por encima de que quede bien. Sobre todo me alarma porque eso diría muy poco a favor de la madurez y los criterios del electorado español, que a la luz de esa estrategia, estaría inclinando su voto más por razones estéticas que por convicción de que la elección que hacen es lo mejor para el futuro de la comunidad. Con democracias como esta para qué queremos dictaduras...

El caso es que tradicionalmente los viejos han supuesto una parte importante en la política. El llamado consejo de sabios está presente en casi todas las estructuras sociales protohistóricas, muchas de las cuales podemos verlas actualmente en África, Asia o Sudamérica para suerte de los amantes de la antropología. Este consejo de sabios normalmente estaba integrado por los miembros más viejos de la comunidad, llamándose en ocasiones "consejo de ancianos". Era una forma de reverenciar la experiencia acumulada a lo largo de años. Así, las decisiones más graves se encargaban no al líder de la comunidad, que sería el poder ejecutivo, sino al consejo de ancianos que venía a ser una mezcla de poder legislativo y judicial. Esta división de poderes, este depósito de confianza por parte de la comunidad en los más ancianos se dio de una forma natural y no premeditada. Parece que lo lógico es confiar las decisiones más complejas a quien más decisiones ha tomado, a los viejos.

En las primeras civilizaciones históricas, aún en las más complejas, como Roma, este órgano consultivo del gobierno de la comunidad no hizo sino fortalecerse y regularse. Es el origen del Senado, (de raíz latina senex, senis, viejo), que no era sino la institucionalización del Consejo de Ancianos. Paradójicamente en el Senado actual hay poca senectud.

En este como en con tantos otros aspectos de la vida, la modernización ha supuesto el desprecio por lo que de forma natural se venía haciendo durante milenios para imponer nuevas costumbres. Una especie de soberbia que intenta "mejorar la Naturaleza". De creernos superiores y capaces de mejorar en un par de generaciones lo que la Naturaleza ha perfeccionado a lo largo de cientos de miles de años. Ahora los jóvenes arrinconan a los viejos. Los "sabios" de la antigüedad son ahora aparcados en un rincón despreciando aquello que durante milenios se consideró como el mayor tesoro, y gracias a lo cual evolucionó nuestra sociedad: La experiencia y sabiduría.

Criptografía criminal

Siempre que aparece la noticia de la desactivación de una célula terrorista o de un grupo criminal (y ayer escuché que se ha desactivado una célula de captación de terrorismo islámico en Barcelona) cuentan los informativos que la Policía o Guardia Civil está analizando el material informático incautado. En ese punto, quizá por deformación profesional pienso "pero qué mataos son los malos". No es por dar ideas, (tampoco tengo la menor esperanza de que un criminal lea mi blog), pero si yo me dedicase a la consecución del delito o coordinase una organización criminal desde luego me preocuparía muy mucho de encriptar todos los documentos comprometedores de la casa mediante PGP a 2048 bits que ni dios revienta. Sí, ya sé que en este punto es donde los neocons encuentran argumentos para todo tipo de atropellos contra la libertad, revisar nuestro correo postal o electrónico y denostar la criptografía.

El caso es que el PGP es, hoy por hoy, uno de los mejores algoritmos de encriptación. De momento sólo es vulnerable mediante fuerza bruta, como todo, claro. Es decir, si probamos todas las posibles combinaciones de claves, daremos necesariamente con la correcta. El problema es que el aumento de la capacidad de proceso de los ordenadores juega en contra de la criptografía. Si bien cuando se creó el PGP tener una clave de 128 bits proporcionaba una seguridad (probar todas las posibles combinaciones requería un tiempo de proceso muy elevado), hoy en día la mayor potencia de las máquinas sumada a técnicas de procesamiento distribuido me hacen pensar que si yo fuese terrorista o capo de una red de ladrones de lujo, desde luego no me bajaría de los 2048 bits como longitud de clave.

Sin embargo los torpes de los integristas islámicos, ladrones albano-kosovares o etarras de medio pelo deben de tener la lista de sus colegas en un archivo de Word en el mismo escritorio, y claro, así no hay terrorismo que prospere (por fortuna para nosotros, claro).

El caso es que el hecho de que algo, siendo generalistas, sea lo que sea, pueda ser usado por criminales no es justificación para que se prohiba su uso. En una reductio ad absurdum, también los malos podrían tener su información grabada en papel higiénico y al llegar la policía tirarla al váter para deshacerse de ella, y ello no sería justificación para prohibir el papel del culo ni los inodoros, ni tampoco para que nos controlasen lo que depositamos en ellos.

DIN A4

Imagen de la Wikipedia mostrando las proporciones DIN A
Hoy he cogido un montón de papeles que han llegado por correo para tirarlos, y he visto que doblados en díptico o tríptico, todos ellos eran DIN A4 o DIN A5. Es increíble cómo la normalización consigue imponer (y abaratar) un formato de papel de modo que resulte prácticamente imposible encontrar papel en otras medidas.

Una de las pocas cosas que saqué en claro de trabajar en una copistería cuando era estudiante fue un conocimiento absoluto y eterno de cómo funciona cualquier fotocopiadora. En esencia son todas iguales sean de la marca que sean y además los iconos de los botones son idénticos, así que me resulta facilísimo hacer fotocopias de DNI por las dos caras, hacer reducciones de dos páginas a una sola página, usar la bandeja auxiliar de carga de papel, o cortar un trabajo de mil fotocopias para no desperdiciar mil folios.

Pero además de aquello la verdad es que aprendí otra cosa. Cuando me dieron el cursillo acelerado introductorio, el freak del encargado me dijo que un pliego de DIN A0 medía un metro cuadrado, y desde entonces me encantó la historia.

DIN son las siglas de Deutsches Institut für Normung, que viene a significar Instituto Alemán para Normalización. A principios del siglo XX, cuando Alemania era una potencia emergente que ensombrecía al resto del mundo en Ciencia y Tecnología (no hay más que ver la lista de las treinta primeras ediciones de los premios Nobel), se tenía el muy alemán gusto por la normalización y regulación, y claro está, se regularon las medidas del papel. El caso es que se creó una proporción de papel, denominada A, y un área. El área ideal era un metro cuadrado. La proporción ideal era 1 a raíz cuadrada de 2. ¿Por qué raíz de 2? Bueno, es un número irracional, probablemente el primer irracional que se descubrió. Si trazamos un triángulo rectángulo isósceles de lado 1, por el Teorema de Pitágoras, la hipotenusa medirá √2, que es un número irracional (aquellos números con una cantidad infinita de decimales que además no presentan ninguna pauta. El más famoso es pi, π). Así las cosas, si tenemos un pedazo de papel de 1 m² y que tenga proporción 1:√2, el pedazo de papel medirá, redondeando a milímetros, 841×1189=0,999949 m². Pero usar √2 como proporción tiene otras ventajas. Si queremos reducir a la mitad la superficie, el nuevo pedazo de papel tendrá su lado mayor idéntico al lado menor del anterior. Por eso para obtener dos DIN A5 basta con cortar por la mitad (a lo ancho), un DIN A4, y no nos sobrará ni un mm² de papel. Esto no es una cuestión baladí (no podía dejar pasar la oportunidad de usar esta palabra), ya que si el papel fuese rectangular, no podríamos hacer esto. Por ejemplo, para de un cuadrado obtener otro cuadrado de la mitad de superficie nos sobra mucho papel. Así, tener la proporción 1:√2 permite optimizar el papel a la hora de cortarlo. Sólo tenemos que fabricar papel en tamaño A0, y luego cortarlo a voluntad por la mitad para obtener los distintos tamaños inferiores. Viendo la imagen puede observarse que si se corta por la mitad un papel tamaño letter o legal, no se obtiene un papel de las mismas proporciones.

29 may. 2007

¿Forofismo electoral o convicción ideológica?

Cada vez que presencio de cerca una cita electoral, surgen entre compañeros y amigos las clásicas conversaciones sobre política, ideología, intención de voto y demás.

El caso es que me suelo encontrar con dos posturas principalmente. Una mayoritaria, que tiene dos tercios de la gente, más o menos, que es la de adhesión cuasi incondicional a un partido político "su partido", aunque no se sea afiliado. Este perfil vota indefectiblemente al partido al que tradicionalmente ha votado y la posibilidad de un cambio en la orientación de su voto es prácticamente nula. Por otro lado, tenemos al tercio restante es un electorado que vota a una opción política en función de las necesidades o la adecuación de las políticas o programas a las problemáticas del momento. Evidentemente este electorado no contempla todas las posibles opciones, pero sí se mueve en una horquilla de posibilidades en las que se moverá adecuando su elección a las circunstancias del momento, grupo en el que yo me encuentro. Al margen de estos dos bloques tenemos un grupo de indecisos que generalmente decidirá su voto por las razones más diversas o de última hora, y otros electores que votan a tal o cual candidato porque les caiga bien o incluso por ser guapo (caso verídico). Por supuesto todos los votos son igual de válidos, aunque es inevitable establecer una reflexión poniendo lado a lado un voto decidido porque tal candidato es guapo, y un voto sopesado y fruto de una maduración y calibración entre las distintas opciones.

Pero atendiendo únicamente a los dos primeros segmentos, me planteo siempre la reflexión de hasta qué punto el primer grupo vota por forofismo político, gente que se vuelve forofa de un partido como lo es de un equipo de fútbol "manque pierda", o por contra lo hace por afinidad ideológica.

Lo que sí está claro es que al margen de todo partido político, prácticamente todo el mundo tiene una inclinación ideológica que a grandes rasgos se puede clasificar como progresista o bien conservadora, admitiendo en este punto una inclinación más o menos acusada en cualquiera de las dos direcciones. Siguiendo este razonamiento puedo comprender una constancia en el voto en una orientación ideológica (que no política) determinada. Pero a la vista de los cambios de coherencia que sufre un mismo partido político en un transcurso relativamente corto de tiempo, el hecho de votar constantemente a un mismo partido me parece forofismo electoral más que convicción ideológica.

Infraestructuras privadas

La proliferación de antenas de telefonía móvil puede llegar a suponer un problema.
Hoy he visto una vez más una noticia que me reafirma cada vez más sólidamente en mi tesis de que hay cosas mal hechas desde el punto de vista socioeconómico. La noticia a la que hago referencia es en relación a la pregunta que ha formulado Enrique Múgica, Defensor del Pueblo, al Gobierno sobre el escaso acceso de las zonas rurales al ADSL o cable. Sobre esta cuestión el Gobierno ha guardado un cauto silencio.

Quienes charlan conmigo con regularidad conocen sobradamente mi postura sobre la privatización de las infraestructuras. En España hay privatizaciones que se hicieron fatal. Quizá la peor, la de Telefónica. En un estado ideal, cuando se privatiza una empresa pública que dispone de infraestructuras y servicios, se escinde la empresa en dos, y se crea una empresa pública que mantenga las infraestructuras, al tiempo que se privatiza la empresa prestadora de los servicios. Esto no es una utopía, esto es lo que se ha hecho con Renfe, creando el Adif, gestora pública responsable de las infraestructuras ferroviarias, mientras que Renfe se ha privatizado como prestadora de los servicios. Así, Renfe paga un canon a Adif por el uso de la red ferroviaria, y se abre un mercado de libre competencia en un marco donde cualquier empresa puede colocar sus trenes compitiendo en igualdad de condiciones con la Renfe privada. Mediante este mismo proceso se creó REE (Red Eléctrica Española), empresa pública responsable del transporte de alta tensión eléctrica independiente de las empresas generadoras o suministradoras de electricidad. Por otro lado, este mismo principio es en el que se basa Aena como gestora de las infraestructuras ligadas al transporte aéreo.

Este modelo es extrapolable a prácticamente todos los ámbitos, aunque no siempre se hace bien. Cuando se privatizó Telefónica a mediados de 1997 se vendió como un todo en vez de hacer la inteligente maniobra de retener la infraestructura (los tendidos de telefonía) en manos del Estado. Con la telefonía móvil no hubo privatización sino que esta industria emanó directamente del sector privado, pero no se tuvo la audacia política de proponer un sistema de infraestructura pública con anticipación que permitiera mantener las riedas de la red de cobertura móvil, y evitar el desmadre en que se ha convertido actualmente. Y cito estos dos casos porque precisamente en la actualidad el panorama en las telecomunicaciones es lamentable en este aspecto. Tenemos bajo nuestras aceras una maraña de cables de Telefónica, Jazztel, Ono, etc. donde bastaría con un único tendido público sobre el que las empresas prestasen sus servicios, suscribiendo los servicios con el operador que nos ofreciese mejores ventajas. Esto es lo que ya hacemos cuando contratamos servicios de telefonía fija o móvil de segundo nivel (aquellos operadores que no disponen de infraestructura, que en el caso del ADSL sobre línea telefónica, por ejemplo, son todos menos Telefónica de España, S.A.). Además, la situación de superioridad de Telefónica sobre otras compañías de segundo nivel (Wanadoo, Tele2, ya.com, etc) facilita una serie de prácticas ilícitas perjudicando a usuarios de ADSL de segundo nivel, que en muchas ocasiones ven en la huída hacia Telefonica la única solución posible para disponer de una conexión ADSL sin problemas, problemas muchas veces provocados por la propia Telefónica (sé de qué hablo).

Algo equivalente viene a suceder con la telefonía móvil. Dado que la infraestructura es privada, tenemos la red de antenas por triplicado (Movistar, Vodafone y Orange). Ahora que entra en juego Yoigo como operador de primer nivel es de esperar que tienda también su red de forma progresiva para evitar alquilar el servicio a alguna de las otras tres operadoras. ¿Consecuencias? Una antena más en cada monte. Y ya serán cuatro. ¿A dónde nos conduce esto?

Estudiemos por ejemplo el caso de la telefonía móvil. Dado que el terreno físico tiene una limitación para soportar antenas (no me imagino un monte con dos docenas de antenas de telefonía), habrá un momento en que esa situación sea insostenible. Llegados a este punto tenemos dos opciones: Una opción inmediata sería limitar el número de operadores, lo cual va en contra de la libre competencia, suponiendo esto un intervencionismo por parte del Estado poco deseable para la inversión y la creación de empresa. La otra opción, aunque dramática, sería beneficiosa tanto para las empresas como para los consumidores. El Estado expropiaría las redes de telefonía móvil suprimiendo las antenas redundantes pasando a ser responsabilidad del Estado la cobertura móvil. Esto tiene numerosas ventajas:
  • Se puede exigir al estado, como ciudadano y como contribuyente, disponer de cobertura móvil en un determinado punto. Esto en la actualidad es imposible. No podemos exigirle a una compañía privada que nos ofrezca cobertura móvil.
  • La cobertura móvil dejaría de ser un factor diferencial, situándose la competencia entre las empresas a nivel de servicios prestados y precio.
  • El impacto visual y antiestético de las antenas se reduciría a un tercio tanto en la ciudad como en parajes naturales.
  • El impacto en la salud de las ondas también se reduciría. Si bien es cierto que aún no hay informes médicos o científicos concluyentes sobre la implicación de las emisiones radioeléctricas de las antenas de telefonía móvil en determinadas concentraciones de casos de cáncer producidos en los entornos inmediatos a algunas antenas, sea como fuere la reducción del número de antenas (y por ende de las emisiones) a un tercio del volumen actual no puede sino ser beneficiosa.
En este panorama las empresas prestadoras de servicios de telefonía móvil pagarían un canon al Estado en concepto de uso de la citada red pública de cobertura móvil. De este canon podría eximirse a las actuales empresas propietarias de las antenas en función del número de antenas retiradas y/o expropiadas.

Evidentemente este mismo concepto es válido para la red de telefonía fija y servicios de transmisión de datos por fibra óptica, dado que el subsuelo de nuestras calles tiene una capacidad limitada para albergar kilómetros de cable, es de esperar que en un futuro no haya más espacio para tender más redes, por lo que estaríamos en la misma situación que con las antenas de telefonía móvil.

La ventaja de este sistema es que además abriría el mercado a la creación de nuevas empresas que podrían prestar servicios sin el desembolso que supone la creación de las infraestructuras, si bien se requeriría del Estado un compromiso claro en la renovación de dichas infraestructuras para mantenerlas actualizadas y en funcionamiento. Por supuesto, dado que las principales interesadas serían las empresas prestadoras de servicios, ellas serían quienes reclamasen en primer lugar por el buen o mal funcionamiento de las redes. Dado que por un lado las telecomunicaciones prometen un avance importante y desmesurado, y por otra parte nos dirigimos a un modelo de mercado claramente mercantilista y orientado a favorecer el flujo de capitales, es lógico pensar que esta medida, que puede parecer intervencionista en primera instancia es la más lógica y la más favorable para las empresas a largo plazo, ya que permite la incursión de nuevos capitales en el sector de las comunicaciones al tiempo que además beneficia la competencia con lo que eso tiene de positivo para los consumidores. Sólo queda ahora ver qué gobierno tendrá el arrojo y valentía necesarios para acometer una medida de este tipo, y hasta cuándo se tensará la cuerda colocando más y más antenas en nuestros montes.

La importancia de la corbata

"No es más importante quien lleva corbata, sino quien puede permitirse el no llevarla."

Frustraciones de seguridad privada...

Es increíble cómo en ocasiones se percible con gran facilidad las frustraciones de los seres humanos. Esos anhelos quizá no alcanzados o quizá perdidos. Esto es especialmente apreciable en los vigilantes de seguridad, comúnmente llamados seguratas. Lo cierto es que muchos seguratas se comportan como si fuesen policías, dando órdenes a diestro y siniestro incluso fuera de su ámbito de competencia. Hay seguratas que se meten a regular el tráfico o incluso ordenan a los vehículos que se retiren cuando están aparcados incorrectamente en la vía pública, lugar este competencia de la policía municipal.

Escribo esto porque hoy me sucedido algo curioso:
Al lado de la oficina, en la vía pública, hay una zona destinada al autobús de la empresa, que sólo opera a primera hora de la mañana y a la hora de salida. El resto del tiempo, allí no para nadie. El caso es que hoy he tenido que hacer unas gestiones por la mañana y he llegado a la oficina a media mañana, sobre las 10:30. Ante la perspectiva de seguir dando vueltas buscando aparcamiento ad infinitum, y sabiendo que el hueco del autobús corporativo no se iba a usar hasta las 17:00, he decidido ocupar 4 de los 30 metros de espacio reservado aún siendo consciente de que me daba sombra una señal de prohibido aparcar. En la garita de entrada moraban en ese momento dos vigilantes, y uno de ellos ha tenido la deferencia de salir a la vía pública a darme la bienvenida antes de que yo accediese al recinto de la empresa. Allí mismo, en la calle me increpa:

—Ahí no se puede aparcar.—
—Ya, ya lo sé, pero llevo un cuarto de hora dando vueltas, así que lo dejo ahí, y ahora dentro de un rato salgo y lo muevo a ver si tengo más suerte.—
—Es que está prohibido.—
—Lo sé.—
—Pues no puede aparcar ahí.—
—Hombre, poder puedo. De hecho está aparcado. No debo aparcar, en eso te doy la razón, pero dentro de un rato lo muevo y de aquí a que venga el autobús ya he quitado el coche de sobra.—

Protesta un poco, pero como veo que es una conversación absolutamente estéril, le ignoro, y penetro en el recinto. Nada más entrar, el otro inquilino de la garita me sale al paso.

—Mi compañero le ha dicho que quite el coche de ahí.— En ese momento reconozco que el asunto y la chulería de estos tipos ya me tocó un poco los cojones, para qué nos vamos a engañar.
—Perdona, pero ni tú ni tu compañero me podéis decir que quite el coche de ahí, porque el coche está en la vía pública y vosotros no sois policías. Vuestra autoridad se restringe, con limitaciones, de la barrera para dentro.— En eso llega el otro vigilante, al que había ignorado hacía un minuto:
—Es que ahí no se puede aparcar.— El tío parecía un disco rayado.
—Y dale. Que sí, coño. Que me sé las señales joder. Ya sé que no DEBO aparcar ahí, pero dentro de un rato lo voy a mover, antes de la tarde, con lo que no voy a molestar al autobús. Lo que no quiero es tirarme toda la mañana dando vueltas.—
—Pues si luego se encuentra usted una "receta" (se refería a una multa), usted sabrá.—
—Pues si me encuentro una receta yo sabré, y en ese caso ya no lo muevo, ya tengo pagado el aparcamiento para todo el día.— El caso es que no te pueden multar dos veces por la misma infracción, así que si me hubiesen multado, ya habría dejado el coche ahí hasta irme, desde luego.

Siguieron farfullando y decidí ignorarlos a los dos y entrar en el edificio.

Entiendo muy bien que quizá quisieron ser policías y no superaron las pruebas o algo así, pero ante todo deberían ser conscientes de que cuál es su ámbito de autoridad, y de cuáles son sus atribuciones. Si quieren, como mucho, pueden llamar a la policía municipal para denunciar al vehículo estacionado ilegalmente, pero en ningún caso dar órdenes para que se retire el vehículo como si ellos mismos fuesen policías...

Sueños interactivos

Mis sueños son muy curiosos. Supongo que todo el mundo tiene sueños curiosos, pero cuando yo comparto mis sueños con los demás, además de parecerme curiosos a mí, todo el mundo alucina con ellos. No sólo con el argumento y características de los sueños en sí, que muchas veces son de película, sino también con determinados mecanismos de funcionamiento de mis sueños. De esos mecanismos, los dos que más me gustan o al menos los dos que más curiosos me parecen son los que yo denomino "consciencia subconsciente" y "sueño interactivo".

La consciencia subconsciente sucede cuando en mitad de un sueño, generalmente cuando el sueño trata sobre algo malo, una especie de voz en off dice "bueno, menos mal que esto es sólo un sueño". Es una especie de mecanismo de autodefensa que evita que me preocupe o altere cuando en el sueño me sucede algo malo (me roban, muere un ser querido, o cualquier otra circunstancia desagradable). Es como si por encima del sueño subconsciente, hubiese una capa consciente de control, de supervisión o incluso de censura, que no entra en acción salvo que el subconsciente adentre el argumento en terrenos peligrosos. Esto me sucede con bastante frecuencia. Sin embargo en una ocasión esto no funcionó como de costumbre. Era un sueño en el que yo era un asesino en serie al estilo de Patrick Bateman, realmente malo y perverso, pero en esa ocasión la capa de supervisión, en lugar de decir "menos mal que esto es sólo un sueño", decía "no puedo estar haciendo esto, no puedo estar soñando que soy un asesino". Era como si la capa de supervisión sólo mostrase perplejidad, como si en esa ocasión no pudiese intervenir del modo habitual. Este mecanismo no he conocido a nadie a quien le suceda.

El sueño interactivo es el mecanismo mediante el cual mi sueño usa cualquier estímulo sensorial exterior y lo integra en el sueño. Me ha pasado con estímulos táctiles, pero sobre todo me pasa con estímulos auditivos, sobre todo con el despertador. De alguna manera, cuando oigo el despertador, mi subconsciente, que en ese momento está soñando, crea algún tipo de "suceso" dentro del sueño que permita integrar ese estímulo en el sueño de modo que encaje. Esto se asemeja mucho a la tarea de "homogeneización" que lleva a cabo el cerebro, y de la que se habla en "El alma está en el cerebro". Entre las integraciones del sonido del despertador que he experimentado está el canto de un pájaro, el sonido de un teléfono o incluso el grito de un niño. Esto tampoco sabía de nadie a quien le pasara hasta hoy, pero estoy leyendo una autobiografía de Richard Feynman (ya la comentaré más adelante), en la que cuenta precisamente que le ocurría lo mismo.

28 may. 2007

Vestimenta curiosa

Lo mejor son los pantalones con discóbolos

Ladrones de fin de mes

Hay una cita de Coluche, que me encanta que dice "Cuando era pequeño, en casa, lo más duro era el final de mes. Sobre todo los treinta últimos días.". El otro día a un buen amigo le robaron la cartera en un sitio bastante pijo y con clientela selecta. El caso es que yo estaba con él y ni él ni yo vimos a nadie. Hoy le han llamado del banco porque se extrañaron de unos intentos de operaciones en una joyería, y se ha ido corriendo a poner la denuncia.

De todo esto se extraen varias conclusiones. A saber:
  1. Que los ladrones no tienen pinta de ladrón.
  2. Que los ladrones son increíblemente hábiles. (Eso no es nuevo)
  3. Que los ladrones no son inteligentes. Robar a finales de mes una tarjeta de débito e intentar usarla en una joyería es de ser un poco lelo.
  4. Que la seguridad aplicada a medios electrónicos de pago sigue siendo de risa porque, o el de la joyería estaba conchabado con los ladrones (cosa que me rechina un poco aunque todo puede ser), o bien en la joyería no pidieron el DNI, cosa que es ilegal.
En cualquier caso, no estaría de más que, en el estado del arte de las tecnologías y aplicaciones biométricas, las entidades bancarias emisoras de los datáfonos y sistemas de cobro se pusiesen las pilas de una puñetera vez y comenzasen a implementar un sistema de comprobación de identidad que, en el caso concreto del reconocimiento de huella dactilar, mi PDA incorpora desde 2002, hace la friolera de 5 años.
Gracias a Kirai, me consta que en Japón ya están más que implementados sistemas de biometría aplicados a medios de pago, como lectores de manos, basados en la disposición de las venas de la mano, o medidas de seguridad no biométricas pero de relativa seguridad, como el pago con presencia garantizada mediante llave, un sistema que permite pagar con el móvil sólo si el móvil detecta que a menos de 2 metros de distancia se encuentra una llave electrónica, con lo que si nos roban el móvil de la mochila, nos tendrían que robar también la llave electrónica del bolsillo para poder vaciarnos la cuenta. La pregunta del millón es: Si todo esto existe, ¿por qué quienes se ofrecen a custodiar nuestro dinero no nos ofrecen este tipo de garantías? Exige a tu banco.

Pantalla flexible

A juzgar por la difusión de esta noticia, que también he visto en Kirai y Microsiervos, parece que el evento del día es este vídeo de Youtube en el que se hace una pequeña demostración de una pantalla flexible en la que está trabajando Sony, y cuya producción en serie se prevé para 2010 con una tasa de fabricación de 1.000 unidades mensuales.

Demostración de 37 segundos.

La pantalla es alucinante y sus características también. Menos de medio milímetro de grosor, True Color (16,7 millones de colores), y un increíble contraste de 1000:1 que muchos monitores TFT no alcanzan. Además, a juzgar por el vídeo el radio curvatura que admite anda en torno a los 3 cm, lo cual no está nada mal.

27 may. 2007

Dubo Dimántico

Eso lo que repite una señora gallega cuando se le pide que diga "Dúo Dinámico". Acabo de verlo en la tele. Más de media docena de veces diciéndole "Dúo Dinámico" y no ha habido forma: DUBO DIMÁNTICO. Esto me ha recordado mucho al famoso corte de radio del Fibergrán, en el que Carlos Pumares perdía los papeles ante la incapacidad de otra señora (gallega también) para repetir FIBERGRÁN.

Muchas veces me he preguntado qué mecanismos cerebrales entran en juego para que una persona sea incapaz de reproducir fonemas que está escuchando. Que se le diga "Dúo Dinámico" y repita con convicción "Dubo Dimántico", o que se le diga "Fibergrán" y devuelva "Filigrán".

Andares avícolas

Hay pájaros, como las palomas, que caminan moviendo su pata izquierda y derecha de forma cadenciosa y progresiva. (Acompañado este movimiento de un vaivén de cabeza muy curioso, eso sí). Mientras que hay otros pájaros, como las urracas o gorriones (creo que todas las paseriformes) que deben de estar construidos de forma similar a los playmobil, porque sólo pueden mover las dos patas a la vez adelante y atrás, por lo que tienen que desplazarse a saltos. ¿Por qué sucederá esto?

26 may. 2007

Carrefour cree que somos tontos

Imagen del spot de TV
Es curioso cómo a veces las grandes empresas menosprecian a sus clientes, mordiendo así la mano que les da de comer. Eso es lo que he pensado hoy al ver en la tele el auncio de Carrefour. En el anuncio dicen que siempre pensando en nuestro ahorro primero inventaron el "3x2" luego inventaron el "segunda unidad a mitad de precio" y nos presentan su gran invento del ahorro. El "descuento 20%, 30%". Lo curioso es que viendo el anuncio me percaté de que esto no es sino una grandísima tomadura de pelo.

El primer invento, el "3x2" supone para el consumidor un 33% de descuento. Por cada 3 productos nos regalan uno. El segundo "invento", el de la segunda unidad a mitad de precio, rebaja el ahorro al 25%. Si compramos dos productos y nos regalan medio, estamos pagando otros tres medios. Es decir, nos rebajan la mitad de la mitad. Y así, valga la redundancia, rebajan la rebaja al 25%.

Pero es que esto último ya es de traca. Comprando 3 unidades, nos hacen un 30% de descuento (donde con el 3x2 nos hacían un 33%), y comprando dos unidades, nos ratonean el descuento desde el 25% que nos hacían con el "segunda unidad a mitad de precio", hasta el 20% del nuevo súper descuento... Es decir, cada vez menos ahorro.

Y aún pretenden que pensemos que cada vez se preocupan más por nuestro ahorro... Qué jeta.

Argentina y la psique

La deliciosa niña del anuncio de Telefónica
Me resulta muy curiosa la asociación que se hace en España entre Argentina y todo lo relacionado con la psicología. Como muestra, expondré aquí tres ejemplos de campañas vigentes en el momento de escribir este artículo, y que me vienen a la mente ahora, aunque es posible que haya algún otro.
  • Cuña de radio de Plaza Norte 2 (Un centro comercial cercano a Madrid): Un psicólogo con acento argentino pregunta a una paciente qué ve en unas manchas que le muestra (aparentemente le está haciendo el test de Rorschach).
  • Anuncio de TV de Telefónica ADSL: Una niña pequeña argentina habla de los factores que ponen en peligro su equilibrio emocional.
  • Anuncio de Seguros Génesis: La mascota de la compañía, el erizo Rizo, que normalmente tiene acento español, aparece en un diván con un psicoanalista al lado y esta vez con acento argentino dice "sólo tenés que llamar a Génesis" para agregar al final del anuncio "Llamá, pibe"
Pero cierto es que este tópico está plenamente justificado. Argentina es una nación obsesionada con la psique. Es un país donde existe un psicoterapeuta (en cualquiera de sus variantes, psicología, psiquiatría, etc) por cada 900 habitantes (la tasa más alta del mundo), donde los psicoanalistas acuden al psicoanalista, y donde ir al psiquiatra es algo normal y que se comenta en sociedad, cosa que sorprende en España, donde a nadie le resulta vergonzoso ir al dentista cuando tiene una caries, pero sí resulta impensable reconocer públicamente que se va al psicólogo.

25 may. 2007

Ushuaia

El puerto de Ushuaia al amanecer
Hay una pequeña ciudad en el mundo que sin duda me ha impactado y fascinado más que muchas otras. No diré que sea mejor ni peor que ningún otro sitio. Ushuaia es simplemente diferente. Empezando por su historia, para terminar con algo intangible como es el ambiente que se respira en sus calles.

Hasta finales del s.XIX toda aquella zona era completamente virgen. Una bahía de aguas tranquilas, bajo la vigilante mirada de un glaciar, y observada de lejos por un monte afilado y puntiagudo que los indígenas llamaban "punta de arpón" (Olihuiá). Salvo algún asentamiento costero como la conocida Estancia Harberton, los únicos pobladores eran los yámanas al sur de los Andes, y sus vecinos los selknam al norte de los mismos. Aquella zona se llamaba desde tiempos inmemoriales Ushuaia, que en lengua yámana significa "bahía que se adentra a poniente". En enero de 1869 llega a la zona el misionero anglicano Waite Hockin, que se integra con los yámanas, conviviendo con ellos hasta que en septiembre de ese mismo año es nombrado el primer obispo anglicano de Sudamérica. En una de las expediciones británicas posteriores, llega Thomas Bridges que se establecerá con su esposa en 1871, teniendo un hijo al año siguiente, Tomás Despard Bridges, que ha pasado a la historia como el primer niño blanco nacido en Tierra del Fuego. Tras las disputas territoriales entre Argentina y Chile, que no acabaron sino en un acuerdo de mínimos entre ambos países con el tratado de límites de 1881. Así las cosas, Ushuaia (la ciudad) se oficializó (ya existía de facto) el 12 de octubre de 1884 como parte de la política del gobierno argentino en un intento de establecer poblamientos en el inhóspito territorio de Patagonia en general y de Tierra del Fuego en particular, y que hicieran frente a las presiones expansionistas de Chile y del Reino Unido que veian en el despoblado fueguino una excusa perfecta para decretar que Argentina no ejercía una soberanía efectiva sobre el territorio, y por tanto encontrar una justificación para asentarse y reclamar para sí dicho territorio. El casi milagroso hallazgo de oro por parte de Julius Popper, en 1888 comenzó a atraer tanto a buscadores de todas partes del mundo como a leyendas en torno a este oscuro rumano. pero Popper tendrá siempre el dudoso honor de pasar a la historia como un déspota sanguinario, cacique y mafioso que no dudó en exterminar a los indígenas que se interponían en su carrera de establecimiento de explotaciones auríferas, llegando a acuñar su propia moneda, sellos de correos e incluso rodeándose de un ejército armado. Por supuesto todo esto fue posible gracias a la incalculable fortuna que Popper amasó con la extracción de oro en yacimientos a las orillas del estrecho de Magallanes.

Una de las primeras medidas fue el establecimiento en Ushuaia de una prisión. En un primer momento se construyó en la Isla de los Estados, donde se sitúa el famoso "faro del Fin del Mundo" al que Julio Verne convertiría en leyenda. Pero en la diminuta isla no había tareas en las que ocupar a los presos, por lo que su estancia en prisión era improductiva. Esta fue la causa de que en 1902 la prisión fuese trasladada a la Bahía Golondrina, cerca de la ciudad, en la Isla Grande, donde posteriormente se erigirían unas instalaciones que situaban el presidio de Ushuaia entre las prisiones más modernas del momento. El presidio de Ushuaia, desde 1911 tal y como lo conocemos hoy, estaba destinado a albergar a los presos más peligrosos de la república argentina. El territorio insular y ultraperiférico de Tierra del Fuego era un lugar idóneo para colocar una prisión de máxima seguridad según los parámetros decimonónicos reinantes en aquel momento. Una isla siempre había sido el mejor lugar para colocar una cárcel, ya que no se puede huir de ella a pie. Además, la dureza del clima y la escasa población de Tierra del Fuego jugarían en contra de cualquier huído del presidio, que encontraría unas condiciones climáticas extremas y muy pocas poblaciones donde aprovisionarse de comida o refugio, además de pocos habitantes de quien obtener apoyo. Por otro lado, los presos de Ushuaia serían una estupenda fuente de mano de obra barata para construir las necesarias y hasta ese momento inexistentes infraestructuras de la zona. Así, se los empleó en el acondicionamiento de la ciudad, carreteras, ferrocarriles, faros y demás. Ushuaia, la ciudad, creció alrededor de aquel centro lúgubre y oscuro que concentraba crimen y maldad. Las condiciones en el penal de Ushuaia eran verdaderamente dramáticas. A los presos se les proporcionaba únicamente una camisola y pantalones, en una ciudad en la que en pleno verano no es infrecuente la nieve. La prisión fue desmantelada finalmente en 1947 por Perón, que la tildó de "inhumana".

Devastación producida por los castores, cerca de Lapataia
En un intento de reactivar una economía que nunca había llegado a estar activa, se pensó que el clima de tundra de Tierra del Fuego era similar al canadiense, y se estimó que la industria peletera podría ser el motor de esta región. En los bosques de lengas de los Andes fueguinos se introdujeron varias parejas de rata almizclera, que no se adaptaron con facilidad. Tras esta intentona, se dedujo que la especie apropiada para levantar el sector peletero fueguino fue introducir 50 parejas de castor canadiense en los años 40. Estos sí se adaptaron, pero fue un verdadero drama medioambiental. La cuestión fue que no se contempló el hecho de que en Tierra del Fuego no existían depredadores naturales para el castor. Este cóctel tuvo varias consecuencias.
  • El castor construye sus presas como mecanismo de defensa ante sus depredadores. En Tierra del Fuego no había depredadores, pero los castores seguían construyendo instintivamente sus presas. Las especies arbóreas de Canadá soportan la anegación del terreno, pero las lengas, ñires y coihues fueguinos no, con lo que allá donde los castores construían una presa desaparecía tanto en la zona como en los alrededores, todo rastro del bosque.
  • Además, la falta de depredadores impidió regular la población de castores, que comenzaron a multiplicarse sin control, llegando a cifras que en la actualidad oscilan entre los 300.000 y los 500.000 ejemplares.
  • Por otro lado, la falta de estrés por la ausencia de depredadores naturales permitió a los castores aumentar de tamaño y ser más longevos. Actualmente los castores canadienses fueguinos viven hasta 10 años más, y pesan el doble que sus antepasados del norte.
  • Por último, la menor dureza del clima patagónico hizo que estos castores prescindiesen de su capa de pelo sedoso, adoptando un pelaje más ralo y áspero, con lo que dejaron de tener utilidad para la industria peletera.
Pero no es hasta 1972 cuando se sanciona la famosa Ley de Promoción Industrial 19.640, que eximía de gran cantidad de impuestos además de otorgar otros muchos beneficios al territorio fueguino en general y a Ushuaia en particular. Es en esa década cuando la ciudad empieza a recibir una gran cantidad tanto de empresas de electrónica, como de inmigrantes principalmente de otras partes de Argentina, pero también de otros países. Esto produce un aumento de la riqueza y del nivel de vida que puede percibirse caminando por sus calles.

Panorámica de Ushuaia desde la subida al Martial
Pero lo más fascinante de Ushuaia no es su increíble, corta y fulgurante historia, ni su paisaje espectacular. No es el glaciar Martial, ni el Olivia ni los Cinco Hermanos. No es la espesura de sus bosques de falsas hayas ni la riqueza faunística de los Andes o del Canal del Beagle. Lo más fascinante de Ushuaia es sin duda su carácter de ciudad fronteriza. La sensación real, al margen del márketing de estar en el verdadero Fin del Mundo. De estar rodeado de una naturaleza agreste y sobrecogedora, donde la ciudad más cercana está a trescientos kilómetros. Es la diversidad de gentes venidas de todas partes, todas huyendo de un pasado que no siempre quieren compartir. Es el trasfondo oscuro y denso que se percibe en muchos de esos emigrants venido de Córdoba, Mendoza, Buenos Aires... Gente buscando un lugar donde nadie les conociese. Un lugar donde empezar realmente desde cero sin las trabas de los prejuicios. Gentes huyendo de un pasado atroz, trágico o del que se arrepienten. Marineros rusos de un barco recién atracado en el puerto. Tabernas de marinos donde un vodka se ve al lado de un mate. Ushuaia es sin duda ese lugar final donde encontrarse a uno mismo. El lugar donde fuera no hay nada más allá, y sólo quedar mirar hacia dentro. Donde uno se acepta a sí mismo o se repudia para siempre volviéndose loco.

Ángulo muerto

Llámese "ángulo muerto" a la porción de espacio situada entre el observador, y cualquier muerto (o marrón) que el observador no desee ver.

Repartir

Hoy me he encontrado en Microsiervos una entrada que me ha hecho reflexionar. Cuando iba al colegio me planteaban problemas del tipo:
Si un obrero cava una zanja en 10 días, ¿en cuánto tiempo tendríamos la zanja terminada si contratamos a cinco obreros?
La respuesta es clara, y en dos días tenemos la zanja hecha. El problema es que no todas las actividades funcionan así, y parece que años de escolaridad con este tipo de problemas aritméticos han condicionado gravemente la concepción de la realidad y del trabajo de muchos jefes de proyecto. Así, me encuentro muchas veces con situaciones como la del problema aritmético aplicadas a la informática. Los responsables parecen no darse cuenta de que no todo trabajo puede abreviarse metiendo más y más gente, y que en ocasiones contratar a un ejército de programadores puede resultar incluso contraproducente por el coste de gestión y coordinación que ello puede suponer.

Como oí decir a una jefa que tuve en una Gestoría Gigante:
Tener un crío es un trabajo de una mujer, durante nueve meses, y no se soluciona metiendo a nueve mujeres para tenerlo en un mes.
¡Qué gran verdad!



Sierra anti-amputación

Mi padre tenía una sierra circular en una mesa de trabajo, y recuerdo un día que gracias a sus reflejos de urraca sólo le arrancó una uña cuando se descuidó y puso el dedo en su trayectoria. La sierras circulares amputan muchos dedos al año, no creas. El caso es que hoy he encontrado con un invento que prefiero no describir. Simplemente mira el vídeo.

Demostración de cómo funciona SawStop

Lo mejor de todo es que aunque parece magia, el funcionamiento es tan simple que cuando uno lo lee dice "¿por qué no se me habrá ocurrido a mí?" Se basa simplemente en aprovechar la energía eléctrica que tiene nuestro cuerpo, y que no es poca (sirve para mantener enchufada Matrix, o sea que...) La sierra tiene un sensor que detecta cuándo pasa de un material dieléctrico como la madera a entrar en contacto con un material conductor de la electricidad, como lo es nuestro dedo, o una salchicha, y cuando detecta esa anomalía eléctrica, simplemente se dispara un freno y la sierra se esconde. ¿Magia? No, ciencia.

24 may. 2007

La fábula del artificiero y el programador

Cierto día, un directivo de una gran empresa vio sobre su mesa una carta. Sospechó que podría ser una carta bomba, así que llamó inmediatamente a un artificiero de explosivos para que le diese su opinión. El artificiero le confirmó sus peores sospechas, y acto seguido le sugirió que él mismo podría desactivarla, pero que aquello le costaría diez mil euros. El atemorizado directivo accedió. El artificiero abrió la carta, y allí había dos cables. Sacó de su pantalón una pequeña tenaza, y mientras el directivo cerraba los ojos, cortó uno de ellos y la bomba quedó desactivada. Cuando el artificiero extendió la mano para cobrar, el directivo respondió:
—Pero cómo pretendes que te pague 10.000 euros sólo por cortar un cable.— a lo que el artificiero respondió
—No cobro 10.000 euros por cortar un cable. Cobro 10.000 euros por saber qué cable cortar.—

Cierto día, un directivo de una gran empresa vio que su cuadro de mando tenía un rendimiento penoso. Sospechó que podría ser un problema de baja calidad de programación, así que llamó inmediatamente a un programador senior para que le diese su opinión. El programador le confirmó sus peores sospechas, y acto seguido sugirió que él mismo podría ajustar el sistema, pero que aquello le costaría diez mil euros. El frustrado directivo accedió. El programador visualizó el código de la aplicación, y allí había varios defectos de diseño. Se puso manos a la obra y escribió dos líneas de código, con lo que la aplicación empezó a correr de forma asombrosa. Cuando el programador extendió la mano para cobrar, el directivo respondió:
—Pero cómo pretendes que te pague 10.000 euros sólo por tirar dos líneas de código.— a lo que el programador respondió
—No cobro 10.000 euros por escribir dos líneas de código. Cobro 10.000 euros por saber qué líneas escribir y dónde colocarlas.—

Productividad meteorológica

Debido a mi trabajo, tengo acceso a ciertos indicadores de negocio que me permiten conoce la productividad de los empleados de la compañía. Parece mentira, pero cuando hace mal tiempo la gente trabaja mucho más.

Es curioso porque haga buen o mal tiempo los empleados permanecen en un entorno estable acondicionado a unos 23 ºC. Ni se mojan, ni les da el sol. Sin embargo cuando hace buen tiempo baja alarmantemente la productividad y el trabajo que realizan, mientras que si se desata una semana de terribles tormentas, como las que estamos padeciendo, la gente empieza a trabajar a un ritmo frenético. Es como si el buen tiempo les distrajese.

Si fuese el jefe de Dilbert, tapiaría las ventanas para impedir a la gente saber si hace buen o mal tiempo, o aún mejor: ¡Crearía un sistema que simulase intensas lluvias en el exterior a ojos de los empleados! MWAH HA HA HA HA!

23 may. 2007

Fijarse en los detalles... sabiendo lo que se ve


En la Escuela de Arte de Toledo, POL SANS vería otro escudo franquista de hace más de 500 años.
Reconozco que cosas como esta me ponen enfermo. Ojeando el periódico, me topo en la nueva sección Yo, periodista, de El País, con esta noticia. En ella, un tal "POL SANS" bastante desinformado se rasga las vestiduras denunciando que en un templete de Roma (concretamente el tempietto di San Pietro di Bramante) aparece el escudo franquista. El ciudadano SANS, afirma contundente:
"Esta pequeña joya histórica todavía conserva el escudo franquista en sus vitrales y otro esculpido en su fachada exterior"
Titular este seguido de la pequeña joya que aquí reproduzco:
"El famoso Tempietto de San Pietro, obra de Bramante e inspiración para toda la arquitectura renacentista forma parte del recinto de la Academia de España en Roma. Lo más sorprendente de esta pequeña joya histórica es que todavía conserva el escudo franquista en sus vitrales y otro esculpido en su fachada exterior. La retirada de todos los artículos franquistas se limita, visto el Tempietto, a España y se olvida que en Roma hay signos fascistas en uno de los lugares más visitados de la ciudad."
Nada más ver la foto hay algo que no me cuadra en absoluto. Como puede verse claramente en las fotos, el escudo que aparece allí es el de los Reyes Católicos, usado, es sí, por Franco como base para el diseño del nuevo escudo del Régimen en 1937. ¿La diferencia? ¡Es más que evidente! En el escudo de los Reyes Católicos aparecía el cuartel del reino de Nápoles-Dos Sicilias (entonces posesión aragonesa), cuartel que en la versión de Franco fue sustituida por las cadenas de Navarra, reino este que no pertenecía a la corona en 1474 al tiempo que las Dos Sicilias tampoco pertenecían a España en 1937.

El ciudadano SANS ni conoce el escudo de Franco, ni conoce el escudo de los Reyes Católicos, y parece que tiene graves lagunas en la Historia de España.

Afortunadamente la decisión de eliminar o no un escudo no depende de energúmenos de gatillo fácil como "POL SANS", que bien podrían cepillarse de un plumazo todo el legado de los Reyes Católicos. Seguramente si POL SANS el enterao ve el yugo y las flechas junto a San Juan de los Reyes los haga eliminar, por ser un templo falangista... Señor SANS, en la foto adjunta le dejo aquí una foto de un "escudo franquista" como usted los llama, este con yugo y flechas y todo. Pero que data del siglo XV, lo que son las cosas.

Como dice el proverbio chino:
"Es mejor callar y parecer tonto, que abrir la boca y demostrarlo."

Actualización: Poco tiempo después de la publicación de este artículo, y haciendo gala de un corte casi stalinista en lo que a "modificación de los hechos pasados" se refiere, el artículo de El País fue milagrosamente modificado y lo que antes era una crítica al escudo franquista, ahora se troca en alabanza por la conservación del escudo de los Reyes Católicos. Eso sí, no hay fe de errata alguna. ¡Qué cara más dura la de POL SANS! Lo mejor de todo es que encima de hacer las cosas mal, POL SANS las hace de mala manera, y así, el artículo aún conserva el titular original "Tempietto di San Franco de Bramante, Roma". El titular de denuncia se conjuga ahora con la alabanza en el cuerpo. Todo un alarde de incoherencia y confusión.

Longitud capilar

Cada pelo tiene una longitud de crecimiento. Hay pelos que crecen indefinidamente, como el de la cabeza o la barba, y otros que por el contrario crecen hasta una longitud máxima y detienen su crecimiento, como los que tengo en los brazos, que miden en torno a 1,5 cm y no crecen más, o en los sobacos, de unos 2 ó 3 cm. Todo el mundo sabe que si se corta (no hablo de arrancarlo, sino de cortarlo) un pelo, vuelve a crecer. Pero se me plantean un par de interrogantes que nadie ha sabido responderme.
  1. ¿Cómo sabe un pelo que ha sido cortado y que tiene que volver a crecer? Habida cuenta de que un cabello es una estructura inerte (escamas de queratina), el organismo no tiene forma de detectar si se corta o no. De modo que si yo me afeito un brazo, ¿cómo saben los folículos capilares que tienen que fabricar más escamas de queratina?
  2. ¿Cómo sabe un pelo cuándo ha alcanzado su longitud máxima? Por la misma razón que en la pregunta anterior (son estructuras inertes), si me afeito un brazo, y el folículo empieza de nuevo a construir escamas de queratina, ¿cómo sabe el folículo capilar que tiene que dejar de fabricarlas? ¿Cómo sabe el folículo capilar a qué altura se ha cortado el cabello y por tanto cuántas escamas de queratina tiene que fabricar para que el cabello alcance su longitud normal?
Estas preguntas las envié hace tiempo a la sección de Preguntas y Respuestas de Muy Interesante, pero no las publicaron (ni respondieron). Me corroe la curiosidad.

22 may. 2007

Memoria a corto plazo

Mi memoria a corto plazo es frágil. Mientras que tengo relativa facilidad para almacenar datos, las tareas del día a día se me olvidan. Muchas veces mientras conduzco, mientras como, mientras camino por la calle o cuando no tengo dónde escribir, pienso en algo para buscar información sobre ello (conato asperger) o se me ocurre un buen tema para un artículo en el blog. Desde que los móviles incorporan grabadora vivo mucho más tranquilo. Sólo tengo que grabar el pensamiento y así lo recuerdo luego. Y digo bien: Lo recuerdo luego. Porque por alguna misteriosa razón si no lo grabo, no me acuerdo, pero cuando lo grabo, no necesito escuchar la grabación.
¿Por qué aunque diga en voz alta lo que tengo que recordar se me olvida a no ser que lo grabe para no olvidarlo, en cuyo caso lo recuerdo sin necesidad de la grabación?

21 may. 2007

¡Coca-Cola me copia!

Juro por lo más sagrao que en el momento de escribir esta reflexión, aunque ha sido esta misma mañana, ¡jamás había visto el anuncio de televisión de Coca-Cola que comienza con la misma reflexión!

El alma está en el cerebro

Hace poco he terminado de leer El alma está en el cerebro, un interesante libro escrito por Eduardo Punset sobre los mecanismos cerebrales que raya la filosofía existencialista o el constructivismo radical.

Para aquellos que no lo sepan, Punset, divulgador científico entre otras muchas cosas, dirige y presenta un debate-documental de índole científica y periodicidad semanal en Televisión Española, llamado Redes. En Redes, cada semana de forma monográfica se trata un tema de actualidad científica de cualquier ámbito.

Años y años de Redes, y tras miles de entrevistas a todo tipo de mentes de ciencia han dotado a Punset de un bagaje y un material increíblemente amplio en diversos campos de la Ciencia

El alma está en el cerebro muestra qué nos hace humanos en nuestro cerebro, y qué nos hace inhumanos. Nos abre los procesos cognitivos, la forma en que pueden eliminarse ideas, y lo que es más complejo, la forma en que pueden reimplantarse otras nuevas a modo de reprogramación. Por qué falla el cerebro cuando falla. Nos enseña cómo el mundo no es como nuestro cerebro nos dice que es. Cómo a veces el cerebro se inventa realidades que no están, o elimina otras que asume no deben estar. El cerebro es una máquina homogeneizadora que quita o pone para hacer que todo siga siendo más o menos normal. ¿Podrá el cerebro comprenderse a sí mismo? ¿Podrá desentrañar sus propios secretos?
El alma está en el cerebro (344 págs.)
Eduardo Punset
Editorial Aguilar, Madrid 2006
ISBN 84-03-09737-9

Ser y parecer

Cuenta Plutarco que en cierta ocasión, un patricio romano de nombre Publio Clodio Pulcro, enamorado de Pompeya, esposa de Julio César, se coló en una fiesta femenina en honor de Bona, disfrazado de ejecutante de lira. Fue descubierto, apresado y condenado por sacrilegio. Pompeya no había sido infiel a su marido pero el escándalo corrió por toda Roma y César, viendo peligrar su carrera política repudió a Pompeya con su famosa frase:
"No basta que la mujer del César sea decente; también ha de parecerlo."
Hoy en día ni siquiera haría falta que fuese honesta. Bastaría con que lo pareciese.

Hoy en día da igual lo que uno haga. A mi alrededor veo que lo que se valora más no es tanto la actuación de cada cual, sino la capacidad de cada uno de dar visibilidad de sus acciones incluso aunque éstas no se hayan ejecutado.

Mear con seguridad

La información que estoy a punto de revelar, es altamente secreta y privilegiada. De hecho, puede desequilibrar los hábitos de multitud de seres humanos, sobre todo del género masculino, por lo que ruego discreción absoluta.

Voy a revelar las claves sobre cómo mear en un baño público con seguridad.
Nota: Todas las imágenes que se muestran a continuación han sido tomadas por un especialista en un entorno cerrado y bajo condiciones de seguridad.
Quizá sea manía mía pero una de las tareas más odiosas a las que me enfrento día a día es mear en un baño que no es el mío o de confianza. Cada día miles de humanos mean (y a veces cagan) en baños públicos en hospitales, oficinas, bares, bares de copas, discotecas, gasolineras... Aunque hoy en día hay baños de gasolineras que realmente le dejan a uno con la boca abierta. Recomiendo a todo el que tenga ocasión, que entre a mear en la gasolinera CEPSA de Aínsa (provincia de Huesca) que tiene el baño más limpio que mis cansados ojos hayan visto jamás en una estación de servicio.

Una última consideración: Esta información es referida al proceso de mear en el inodoro. Yo tengo la sana costumbre de mear siempre en el inodoro en vez de en el urinario de pared. Odio mear contra una pared porque es prácticamente inevitable salpicarse aunque sea en mínima medida y es una marranada. Además, en mi casa lo que tengo es un váter, de modo que busco mear allí donde estoy acostumbrado a hacerlo. Por último, aunque no menos importante, es una sana costumbre limpiarse el pepo (como lo llama mi amigo David, amigo también de esta sana costumbre) con un poco de papel higiénico. Palabra que esto no atenta contra la hombría ni la virilidad. Punto pelota.

Al turrón. El proceso es el siguiente:
Figura 1.
Si se intenta de este modo...
  • Paso 1. Antes de internarte en el área contaminada asegúrate de no tener los cordones de los zapatos desabrochados. Es verdaderamente lamentable entrar en un baño encharcado de orina y darse cuenta dentro de que los cordones están absorbiendo el líquido derramado como si de una fregona Vileda se tratase. Es casi peor que la triste circunstancia de pisar una mierda de perro con los cordones desabrochados y que por ventura el cordón quede entre la suela y la deyección canina. Pero eso es otra historia. Si están los cordones desabrochados o flojos de forma que cuelguen hasta el suelo, asegurarlos para que no toquen el suelo.
  • Paso 2. Abrir la puerta y acercarse al inodoro. En caso de que el aro esté levantado, o de que el inodoro haya sido vandalizado y por tanto carezca de aro (circunstancia mucho más frecuente de lo que pueda parecer), pasar directamente al paso 4.
  • Paso 3. ¡NO TOCAR LA TAPA NI EL ARO CON LAS MANOS DESNUDAS! Si no se disponen de guantes de látex (que será lo más probable), jamás toques con ninguna parte de tu cuerpo ni la tapa ni el aro. Para abrir tanto tapa como aro utilizaremos la única parte de nosotros que a estas alturas ya estará suficientemente contaminada: La suela de los zapatos. Reconozco que esto requiere cierta práctica y que las primeras veces no sale bien, pero es la única forma segura de hacerlo. La técnica que expongo a continuación es la única segura y es fruto de una dilatada experiencia personal:
  • Paso 3.1. Abrir tapa y aro en un único movimiento depende tanto de la pericia personal como del diseño e ingeniería de estos elementos del inodoro. En el peor de los casos, tendremos que hacerlo por separado, por lo que abriremos la tapa con el pie, lo cual no supone demasiado problema.
    Figura 2.
    ...corremos el riesgo de acabar así. ¡Puaj!
  • Paso 3.2. Llegados a este punto podemos optar por ser un poco insolidarios y mear haciendo diana con el aro bajado, poniéndolo perdido para el pobre desgraciado que vaya a reposar su culo en él, o ser unos caballeros, y subir el ar. El siguiente movimiento, abrir el aro como digo, requiere algo más de delicadeza. Jamás hay que abrir el aro por la parte anterior (figura 1), ya que con esto corremos el riesgo de perder el control, que el aro se resbale (cabe aquí recordar que su condición resbaladiza es precisamente la que nos ha impelido a abrirlo con el pie), y quedar el aro reposando sobre nuestro pantalón (figura 2). Sacar el pie de ahí puede ser aún más desastroso que lo que ha sucedido hasta ahora. La forma correcta de abrir el aro es empujándolo siempre por el lateral (figura 3) de modo que en caso de accidente, el pie escapará hacia fuera y el aro caerá de nuevo sobre el inodoro sin mayores consecuencias.
  • Paso 4. Una vez tenemos vía libre. Orinar.
  • Paso 5. Si hemos de tirar de la cadena, o cordoncillo, o similar. ¡JAMÁS USAR EL TIRADOR! Precisamente ahí es donde todo el mundo toca después del proceso. y no olvidemos que somos una minoría los que meamos ahí. La gran mayoría entra ahí precisamente a cagar, y muchas veces tendrán la mano manchada de mierda cuando tiren de la cadena. Y con la mierda pasa como con la mayoría de sustancias corporales, como mocos, legañas, sudor, etc. Toleramos relativamente bien las nuestras pero aborrecemos las ajenas. Busca el punto más alto que puedas alcanzar, y tira de ahí. Si en lugar de cadena, tiene un botón, intenta pulsarlo lo más cerca del borde y alejado del centro, y con la menor superficie de dedo posible. Si además coges una pequeña porción de papel higiénico y la usas como barrera de seguridad para este paso, y aprovechas los primeros momentos del flujo de agua para deshacerte de él, cojonudo.
    Figura 3.
    Modo correcto.
  • Paso 6. Lo ideal es que hayas abierto la puerta ya, usando el mismo trozo de papel higiénico usado para pulsar el botón. Si no había papel higiénico (cosa muy común en los peores baños de gasolineras, bares de copas o discotecas cutres de playa), entonces ¡JAMAS USES EL PICAPORTE! De nuevo ahí es adonde van a parar todas las manos, así que busca cualquier irregularidad en el quicio de la puerta, o incluso tira del pestillito. ¿A qué zumbao se le ocurriría abrir una puerta tirando del propio pestillo en vez de tirando del picaporte? Pues eso.
  • Paso 7. El siguiente paso es lavarse las manos, y requiere menos complicación. Aunque asumimos que todo el mundo tocará la llave del grifo con las manos sucias, también la tocará con las manos limpias por lo que prácticamente queda neutralizado este factor. No obstante, si sospechas de que realmente es una porquería de baño (tiene que ser algo parecido al de "Desperado"), y además tienes la suerte de que haya toallitas de papel (rara vez coincidirán ambas circunstancias, pero bueno...) siempre puedes coger una toallita de papel y cerrar con ella el grifo, y además abrir la puerta y salir a la zona segura. ¡Misión cumplida!
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