30 dic. 2008

¿País de mierda? ¿Cuál?

Hace medio año leí en el periódico una noticia sobre una campaña que promovía Israel para lavar su imagen pública en España, y limpiarla de estereotipos y prejuicios. La campaña, de título País de mierda, pretendía concienciar a la población española preguntaba abiertamente si España era un país de mierda, si se la juzgaba por sus tópicos (terrorismo, violencia doméstica, alcoholismo juvenil, etc). A continuación, proponía un juego en el que se ensalzaban determinados logros de la democracia Israelí, como la integración de la mujer en la vida pública, la tasa de alfabetización, la presencia de árabes en las instituciones, etc. hechos encomiables todos ellos, pero que de ninguna manera pueden usarse como pantalla para desviar la atención sobre otras cosas que suceden en Israel, Gaza y Cisjordania.

Israel es un artificio geográfico. Un tocomocho a los palestinos, con el que el Imperio Británico pagaba a los lobbies judíos de Estados Unidos el apoyo económico (Rothschild, Oppenheimer, Rockefeller, Unilever de los hermanos Lever, Monsanto, etc), prestado desde el otro lado del Atlántico a Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial. De ese modo una tierra administrada (y adjudicada en reparto de dioses) por el Reino Unido (un país que pese a dar pábulo a la leyenda negra española, pero sin ver la viga en el ojo propio de la matanza y erradicación de la población indígena norteamericana, las matanzas en la India, el comercio de esclavos en el Golfo de Guinea, el sojuzgamiento de la isla de Irlanda hasta 1921 y del resto de lugares donde han extendido su dominio), así, decía, creaba una nación de la nada, con fronteras artificiales, donde además pudieran sentirse a gusto los judíos más radicales e integristas que deseaban vivir en o cerca de los parajes del Tanaj que temían volver a la antisemita Europa y no se encontraban cómodos en la lejana América. De ese modo, además, se dejaba allí a un potencial aliado en mitad de un área que había mostrado una virulenta oposición pocos años antes, respuesta de los palestinos a la enésima traición con la que los británicos pagaban la ayuda del pueblo árabe contra el enemigo otomano durante la Primera Guerra Mundial, origen también de la frustración del teniente T. E. Lawrence (de Arabia).

El problema es que los argumentos por los cuales los judíos pretendían los territorios de Israel eran y siguen siendo puramente artificiales, mezquinos e inválidos, por cuanto sólo son lícitos para ellos mismos. El pensamiento en el ideario judío colectivo, sintetizado de forma magistral en la viñeta de Romeu de hoy "Somos el pueblo elegidio del Dios que nos inventamos". Las aspiraciones de Israel hacia dicha tierra se basan en un mito creado por su religión, que como es lógico sólo se la creen ellos, siendo inválida para el resto de creencias, e incluso para algunos sensatos judíos. En base a ese mito se creó un estado de corte religioso en mitad de un área que profesaba otra religión, expulsando además a los legítimos propietarios de aquella tierra desde tiempos inmemoriales (los palestinos) y confinándolos en campos de refugiados a modo de reservas si no querían exiliarse a los países limítrofes donde malviven como taxistas. Dicha pretensión de soberanía sobre un territorio que jamás les había pertenecido, unida a la promoción de una inmigración de grupos étnicos (rusos, ucranianos, polacos, etc) que, si bien profesaban la religión judía, no eran hebreos, colonizando la tierras que habían dejado los palestinos exiliados, hizo saltar por los aires una convivencia pacífica entre cristianos, judíos y musulmanes que databa desde el fin de la última cruzada (otro intento, por cierto, de sacar de allí a sus habitantes por motivos puramente religiosos).

Evidentemente no seré yo quien abogue por la violencia ni la justifique de ninguna manera. Cualquier muerto, sea de la religión o nacionalidad que sea me parecerá siempre aberrante. Los ataques palestinos sobre territorio israelí son reprobables. Pero precisamente por ese principio de ecuanimidad (un muerto es siempre un muerto), responder a 10 muertos israelíes con más de 300 cadáveres palestinos me parece completamente desproporcionado incluso para su absurda y estúpida Ley del Talión de noble origen (como ya comenté en su momento) pero que se acabó pervirtiéndose de forma ruin. Cuando además un ejército organizado de un estado teóricamente democrático ataca indiscriminadamente a una población civil siguiendo el salvaje, medieval y católico principio de Arnaut Almaric al tomar el castillo cátaro de Béziers de "Matadlos a todos, que Dios sabrá reconocer a los suyos." La respuesta de Israel a las siempre abominables agresiones de la OLP, Hamás, Fatah o cualquier otro agresor son siempre respondidas con crueldad, y de forma indiscriminada entre la población civil. Los desmanes del ejército israelí (del que mi primer recuerdo con unos 10 años fue cómo dos soldados quebraban los brazos a un prisionero palestino), o cómo los Merkava y M60 jugaban a aplastar coches en las calles, o cómo una excavadora un edificio con un anciano en silla de ruedas dentro porque no pudo salir a tiempo (los berridos de un soldado israelí no tienen el mismo efecto en un lisiado que los de Jesús de Nazaret). La construcción del muro de la vergüenza, el racionamiento de electricidad, agua y demás servicios básicos, usados como moneda de cambio, extorsión o represión en los actuales territorios palestinos, etc, son sólo algunas muestras de cómo la imparable apisonadora israelí machaca a un pueblo palestino que mata, no lo neguemos, pero también es masacrado en proporción de diez a uno.

¿De qué sirven entonces vídeos como el del país de mierda intentando lavar una imagen aquí, cuando se cometen semejantes atrocidades rayanas en el genocidio allí?

23 dic. 2008

El síndrome de Molina de Segura y su causa

Molina de Segura. Enero de 2008. Una niña que contaba 11 años en ese momento, se retrasaba al volver a su casa. De madrugada, los progenitores interpusieron una denuncia por desaparición, momento en el cual se desplegó un dispositivo policial de búsqueda de la menor. A las cinco y media de la mañana, la niña aparece y la explicación que da es que había sido secuestrada por unos magrebíes, que la habían mantenido retenida en una furgoneta, de donde había podido escapar in extremis debido a que habían dejado abierta una ventanilla (no se sabe si para fumar). Las pruebas forenses determinaron que no había sido sometida a abusos, y las pruebas psicológicas determinaron que todo era una trola inventada por la niña para que no la castigaran por llegar a las cinco y media de la mañana.

Molina de Segura. Abril de 2008. Un hombre semidesnudo (me encanta esta palabra) se pasea hablando solo por la plaza principal de la localidad murciana. En sus manos porta un bulto envuleto en trapos donde el individuo afirma tener la cabeza de su madre. Alertados los servicios de emergencias por los vecinos, el hombre es interceptado por la policía para constatar que lo que el hombre decía era totalmente cierto. En los trapos llevaba la cabeza de su madre, a quien él mismo acababa de decapitar con un cuchillo. A la pregunta de los agentes sobre qué llevaba, respondió: "Es mi madre. Ahora está callada. La quiero mucho". Y tan callada...

Santomera (a tiro de piedra de Molina de Segura). Enero de 2002. Una señora no concibe otra forma de vengarse de su malvado marido que asesinado a su prole con el cable de un cargador de teléfono móvil, según su confesión a las autoridades. A pesar de ello, su marido afirma seguir amándola.

Estos son sólo algunos ejemplos de lo que se cuece en Molina de Segura. Hasta ahora yo había pensado que era debido a los productos empleados en la huerta y que por alguna causa se filtraban a la red de aguas, produciendo extraños desvaríos en la población local. Pero estaba equivocado.

La verdadera causa (ahora lo sé) es el meteorito que cayó en Molina de Segura en la nochebuena de 1858, y que además, hasta ahora, ha sido el mayor pedrusco que ha caído en esta nuestra piel de toro. Mal encarado, escurrido de carnes, bragao, astiveleto, y 144 kilos de hierro de la mejor ganadería. Quién sabe qué extraños agentes patógenos portaba el bólido. Quién sabe qué increíbles efectos pudo tener en la población local y en su descendencia. Seguro que Friker Jiménez nos lo acaba contando.

21 dic. 2008

Hoy es Año Nuevo ¡Feliz año!

Con el solsticio de invierno (en el hemisferio en el que estamos en invierno) que se celebra hoy, la Tierra llega a un punto en el que el Sol incide perpendicularmente sobre el Trópico de Cáncer, y a partir de este momento comienza a alargar sus días. Podría haber elegido su perihelio (el punto de su órbita más cercano al Sol) puestos a buscar un punto cero como origen, pero me quedo con el solsticio y como convención, me gusta mucho más y tiene más significado que el 31 de diciembre. Así que para mí, hoy comienza un nuevo año astronómico. No sé muy bien cuál, porque nuestro planeta ha repetido este ciclo más de 4.540 millones de veces, y hemos perdido la cuenta.

Sí, bueno, ya sé que el 31 de este mes se celebra otro fin de año, pero ese es un convenio con aún menos significado que este, y además depende de cada país, cada cultura, etc. El mío, por lo menos, es universal.

Feliz Año Nuevo

20 dic. 2008

El Núcleo

Normalmente no soy demasiado exigente con el cine de entretenimiento. Siempre digo que una película tiene que cumplir al menos con el cometido de hacerme pasar el rato. Decidí hacer caso a raugaro, que en los comentarios a la entrada del viaje gravitatorio, me recomendó que viese El Núcleo. Lamentablemente es una de las peores películas que he visto en mi vida. Informáticos estereotipados. Materiales imposibles. Manipulación de cabezas nucleares de 200 Megatones como si fuesen barriles de cerveza (arrastrándolos por el suelo, rodando por la sala...) Vacío que somete a presión. Igualdad de gravedad en la superficie que a 4.000 Km de profundidad. Cambio del paradigma sobre la composición del planeta Tierra. Un manto que en vez de parecer puré de patata tiene túneles y recovecos como si fuese un campo de asteroides. Un interior de la Tierra transparente (claro, exigencia del guión para poder mostrar épicas tomas externas de la nave...) Placas tectónicas que se mueven al galope. Chicas que cuando se llevan una alegría morrean al que tienen más a mano... Podría estar toda la tarde.

En definitiva, una especie de Armaggedon, pero más cutre (que ya es decir), peor enfocada, y sin Bruce Willis. Y en IMDB se lleva un generosísimo 5,3/10. Además, los efectos secundarios descritos por raugaro, se han cumplido.

19 dic. 2008

Seguridad Social ¿Estafa Piramidal?

Ahora que ha estallado el caso Madoff, y que todo el mundo habla de las estafas piramidales (prohibidas en todos los países civilizados, incluido España), pienso: El sistema de pensiones de la Seguridad Social, en el que nos cuentan que lo que pagamos mes a mes es para pagarnos la jubilación cuando seamos yayos, pero que en realidad lo que pagas este mes es la jubilación del mes que viene de los yayos de ahora... ¿No es una increíble y fabulosa estafa piramidal por parte del Estado?

16 dic. 2008

変態性欲

El título de esta entrada se lee hentai seiyoku. En occidente, llamamos hentai a una clase de anime o manga de fuerte contenido sexual. Lo curioso es que los dos primeros kanji (変態), que se leen hentai, significan literalmente "metamorfosis". La sentencia completa significa literalmente "metamorfosis del deseo sexual", o para que nos resulte más familiar "perversión sexual". No deja de sorprenderme cómo una vez más se trocea, pervierte o malinterpreta una palabra o expresión japonesa y se le da un sentido absurdo o cuando menos arbitrario. De modo que en Europa llamamos a los cómics porno japoneses, metamorfosis. Surrealista, como la de Kafka.

Viaje gravitatorio

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Diagrama secreto del proyecto
Estaba yo pensando y divagando, y resulta que ha surgido una posibilidad. La aceleración gravitatoria tiene un potencial increíble. Y además es gratis. Si cavásemos un agujero hacia el centro de la Tierra, y nos lanzásemos, en condiciones ideales tardaríamos unos (redondeando) 18,25 minutos en llegar hasta allí, acelerando cada vez más. Si el agujero continuase hacia el otro lado, en poco más de media hora estaríamos en Nueva Zelanda y la misma gravedad que nos aceleró hasta el centro del planeta, se encargaría de frenarnos durante la llegada al otro lado, por lo que apareceríamos en las antípodas con la misma velocidad con la que nos tiramos. Sería algo así como aparecer en Wellington por un agujero de alcantarilla, dar un paso y caminar por la acera (si tenemos la precaución de tirarnos de cabeza, claro).

El problema es que si el tubo está lleno de aire, la resistencia aerodinámica frenaría sensiblemente el invento, y la energía cinética acumulada al llegar al centro de la Tierra no sería suficiente para contrarrestar a la gravedad en el segundo tramo del viaje, por lo que no llegaríamos a Nueva Zelanda, y volveríamos a caer hacia el centro, donde, tras unas cuantas oscilaciones, acabaríamos pudriéndonos de asco. Por ello es necesario hacer el vacío en el tubo.

Con el tubo en vacío, bastaría con una cápsula (podría ser esférica) con el aire suficiente para mantenernos con vida durante el trayecto. La cápsula aceleraría hasta alcanzar en el centro de la Tierra una velocidad aproximada de unos 40.000 Km/h (¿a alguien le suena esta velocidad?) y pasado el "ecuador" del viaje, comenzaría a decelerar, hasta llegar al otro lado con velocidad cero. La tremenda velocidad no debe asustarnos, ya que sería como hacer el viaje en caída libre (nadie se muere por ello) aunque podría ser recomendable no tomar nada sólido antes de viajar.

Sin embargo hay un doble escollo:
  • a) Para empezar, el núcleo de la Tierra es una esfera sólida de 1.220 Km tremendamente densa (está hecha de hierro y níquel). Taladrar dicha esfera es harto complicado y las condiciones de trabajo, con temperaturas cercanas a los 4.000 ºC serían penosísimas. Nadie en su sano juicio querría trabajar ahí.
  • b) Además, el planteamiento utilizado sólo sirve para viajar a las antípodas, de modo que si yo quiero ir de Madrid a Soria, no me sirve.

La solución a ambos problemas es la misma. Si trazamos dos líneas desde dos puntos cualesquiera de la Tierra hasta el centro, la trayectoria ideal sería una línea hiperbólica con las líneas antes mencionadas como asíntotas. Así, tendríamos que para ir de Madrid a Wellington, quizá tuviésemos que hacer escala en Bombay. La trayectoria hiperbólica es tanto más alejada del centro de la Tierra cuanto más cercanos estén el origen y el destino, sin embargo el tiempo de viaje siempre sería los 37 minutos antes citados, ya que al no pasar por el centro de la Tierra no alcanzaría la velocidad citada de 40.000 Km/h, pero también sería un recorrido más corto.

Evidentemente no sería necesario taladrar la Tierra con tuneles hiperbólicos desde cada pueblos hasta cada cualquier otro. Bastaría con hacer una serie de "atajos" entre distintos puntos del planeta situados estratégicamente, donde una vez allí, cogeríamos algún medio de transporte más convencional. Por ejemplo. Si voy a Singapur desde Madrid (unas 14 horas en avión), no sería muy problemático hacer un viaje gravitacional de 40 minutos hasta Bombay, y allí coger un vuelo de 3 horas hasta mi destino final. Creo que el ahorro de tiempo es más que considerable. (El método de "atajos" entre puntos clave es lo que se hace hoy en día con los hubs aeroportuarios)

El mayor problema, creo, es abrirse paso a través del manto. La temperatura del manto alcanza casi los 4.000 ºC en las zonas cercanas al núcleo y sería necesario emplear materiales que soportasen esa temperatura. Esto sería, claro, la solución de baja tecnología. La de alta tecnología sería abrirse paso en el manto desviándolo magnéticamente aprovechando las propiedades magnéticas del mismo. Aquí habría que ver cómo afecta esto a la velocidad y trayectorias del viaje, y sobre todo, que a nadie le gustaría tener en su ciudad una alcantarilla que diese directamente a los avernos.

15 dic. 2008

Ladrillismo

Que alguien me explique dónde está la inversión en comprar un bien y acabar pagando por él una cantidad de intereses hipotecarios igual y en ocasiones mayor al valor del propio bien.

Cuando el hombre cree ser más listo que la Naturaleza

La madre Naturaleza es una máquina perfectamente engrasada. Es una organización perfecta con flujos depurados. No se trata de ningún diseño inteligente, no. Se trata simplemente de la supervivencia por el método de prueba y error, de distintas soluciones. Es así de sencillo. Cuando una solución es incorrecta, muere sin descendencia y desaparece. Cuando funciona, se perpetúa.
Uno de los subsistemas que posee la Naturaleza es el encargado del reciclaje. La materia orgánica, de la que estamos hechos, es también el alimento y ha de reintegrarse en el ciclo del carbono para servir de subsistencia a las nuevas generaciones. Cuando un animal (pongamos, un ciervo) muere o es muerto por otro depredador, los buitres comen su carne una vez que se
Pero llegó el ser humano y entró en la Naturaleza como un elefante en una cacharrería, sin respetar reglas que llevan establecidas decenas o cientos de miles de años. El ser humano ya no se contenta con gestionar (bastante mal) sus espacios de residencia (las ciudades) sino que también pretende gestionar los espacios naturales con idéntico o peor resultado. Y así, los animales ya no mueren en el campo. Cuando una vaca, una oveja, un caballo mueren, sus cuerpos son recogidos e incinerados. ¡Tanto alimento desperdiciado! Y ese mismo ser humano ha llegado a la espeluznante conclusión de que los buitres ya no son necesarios.
Ahora los buitres deambulan por el campo y se atreven incluso a entrar en las ciudades a la busca desesperada de algún sustento. Pronto llegaremos a la conclusión de que no sólo no son necesarios, sino además molestos, y de ello al exterminio provocado, consentido, u obviado, hay un paso. ¿Hay que decir adiós a los buitres o seremos capaces de reconocer humildemente nuestra incapacidad para ser más listos que la Naturaleza?

12 dic. 2008

Diligencia en servicios de emergencias

Cada año llamo un mínimo de cerca de media docena de veces al 112 para informar de columnas de humo sospechosas en la Sierra de Guadarrama. Esta mañana he visto una más, y he llamado. El procedimiento siempre es el mismo. Llamo al 112, me piden toda la información, y a continuación me pasan con la central de Bomberos de la Comunidad de Madrid, donde me vuelven a pedir la misma información (esto es algo muy común en los servicios de atención telefónica, la repetición una y otra vez de lo mismo a los sucesivos teleoperadores que le atienden a uno). El caso es que he indicado con bastante precisión la localización del humo. "Unos dos kilómetros al nordeste de Cuelgamuros, y unos 200 metros más abajo." Sin embargo, la respuesta de la chica que me atendía en Bomberos, ha sido desconcertante:

—Bueno, puede ser una quema controlada.— Yo no creía lo que oían mis oídos.
—Busno, por poder, puede ser una quema controlada, y también puede ser un incendio provocado.—

Me sentía como si viese a un hombre apuñalado en la calle y al llamar a la policía me dijesen "Bueno, puede ser una operación de cirugía"... Lo cierto es que antes eran bastante más eficientes en el tratamiento de los avisos.

24 nov. 2008

Los Mandamientos de Dawkins

En 'El espejismo de Dios', el biólogo Richard Dawkins presenta una lista de principios morales laicos válidos universalmente. La elaboró a partir de una lista encontrada al azar en Internet, para demostrar que son unos valores comunes que no necesitan legitimación religiosa. Estos son algunos.

  1. - No hagas a otros lo que no quieras que te hagan.
  2. - No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho si media el arrepentimiento.
  3. - Prueba todas las cosas: revisa tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso las creencias más arraigadas.
  4. - Respeta el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo.
  5. - Fórmate opiniones independientes basadas en tu razón y en tu experiencia: no permitas ser manejado.
  6. - Cuestiónalo todo.
  7. - Disfruta de tu vida sexual (en tanto no hagas daño a nadie) y deja a los demás que disfruten de la suya.
  8. - No adoctrines a tus hijos. Enséñales cómo pensar por sí mismos y cómo estar en desacuerdo contigo.
Visto en El País.

Hipocresía energética

Si tan estratégico e importante es el sector energético español, ¿por qué se saldó vendiéndolo a manos privadas? Si tan importante y estratégico es el sector energético español, ¿por qué no se intervino o nacionalizó después? Ah, que estos (uno u otros, que la misma mierda son), son de esos políticos de pastel gris rojizo, o gris azulado, pero gris al fin y al cabo, que sólo se duelen cuando ya nada se puede hacer, empleando palabras grandilocuentes cuando están en la oposición y no moviendo un dedo cuando están en el poder. Ni unos ni otros hicieron nada cuando pudieron. Como hicieron igualmente con el tema de la vivienda, o con muchas otras cuestiones. Sois basura. No os merecéis ni uno solos de los votos que rascáis, animales de la rapiña política.

26 oct. 2008

Crema de mocosines

Los hongos de la familia suillus son como los Skoda de los hongos. Como estos, están emparentados con los Audi del reino Fungi, los boletus, pero sólo de lejos. Sin embargo son hongos muy abundantes y muchos de ellos, como los boletos bovinos (suillus granulatus) aun no siendo realmente boletos, conservan parte del delicioso aroma de sus primos lejanos de familia noble. Desde luego son varios los factores que juegan en su contra. Su superficie babosa llena de mocos (de ahí su nombre) hace que no resulten apetitosos a la vista ni agradables al tacto. Y por ende, el proceso de preparación de los mismos hace que, además de laborioso, se vean reducidos a la mitad de su peso una vez listos para cocinar. No obstante yo les he dado una oportunidad y el resultado ha sido excelente.

Dificultad: Baja
Precio: Ecomómico
Tiempo: 50 minutos

Ingredientes (2 personas)

  • 2 Kg de hongos (una vez pelados, los suillus boletus se quedarán en poco más de 1 Kg)
  • 1 cebolla grande
  • 2 puerros
  • 2 dientes de ajo
  • ½ l de caldo de carne
  • Un chorrito de aceite
  • Nata líquida al gusto (unos 100 ml)
  • Finas hierbas
  • Nuez moscada
  • Sal

Preparación
Lo más laborioso de esta receta es preparar las setas. Los suillus en general tienen una cutícula que segrega una mucosidad transparente, recubriendo el sombrerillo. Es preciso retirar esta cutícula tirando desde un extremo. Se pela igual que le quitaríamos la piel a un níspero. Por otro lado, también es preciso quitar el himenio, que no son laminillas como en otras setas, sino una especie de esponja, como en lo boletos. Para quitarlo, empezaremos metiendo el dedo por la parte del pie, e iremos avanzando hacia el exterior. Al llegar al borde habremos de ir con cuidado ya que al ser más fino el sombrerillo, puede romperse y quedarse pegado a lo que vamos a desechar. Una vez limpias y lavadas las setas, las reservamos.
Se prepara un sofrito con la cebolla, el ajo y los puerros cortados en juliana fina. Si la olla tiene el culo lo suficientemente grueso, puedes preparar el sofrito directamente en la olla con el fuego al mínimo. Una vez está todo pochado y la cebolla transparente, agrega las setas cortadas en trozos y sofríelas durante unos minutos hasta que empiecen a pocharse también. Ahora, agrega el caldo y lleva a ebullición. Deja hervir las setas algo más de 30 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, bate y si quieres, tamiza con el chino si prefieres una textura más suave (a mí, personalmente, me gustan los pequeños trocitos de setas que quedan). Añade la nata líquida, las finas hierbas, un toque de nuez moscada y finalmente rectifica de sal.

25 oct. 2008

Níscalos al horno

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Níscalo
El níscalo (lactarius delociosus) es una de las setas más apreciadas de nuestros bosques. Propia del otoño de pinares, crece entre la pinocha de entre donde se la ve asomar con su característico color naranja rosado intenso tan pronto caen las primeras lluvias. Yo siempre había preparado los níscalos sofritos, pero me dijo mi buen amigo Enrique, setero de esos a los que conviene prestar atención, que asados estaban más ricos. Así que le hice caso.

Dificultad: Baja
Precio: Ecomómico
Tiempo: 10 ó 15 minutos

Ingredientes (2 personas)

  • ½ Kg de níscalos
  • 100 g de jamón serrano en taquitos
  • 2 dientes de ajo
  • Un chorrito de aceite
  • Finas hierbas
  • Sal


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Preparación
La preparación es harto sencilla. El mismo día de la recolecta, limpia y lava los níscalos (no importa que tengan zonas verde esmeralda, esto sucede siempre a las pocas horas de recolectados), cortándolos en lonchas. Colócalos en una bandeja apta para horno, y añade el resto de los ingredientes y un pelín de agua. Mete en el horno, precalentado a 180 ºC a altura media. Con 10 minutos bastará. Si queréis una textura algo menos fibrosa, dejadlos 5 ó 10 minutos más.

Los tesoros del bosque

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Una buena y variada recolecta.
En el bosque viven unos duendes escurridizos. No son fáciles de ver, ya que sólo se asoman unas pocas veces al año. Como a todos los duendes, les encanta la lluvia, y por ello, es mucho más probable toparse con ellos en época lluviosa. Claro que, como siempre sucede, los hay con mejor y peor carácter. Algunos son agradables y otros pueden hacernos daño, por lo que es mejor mantenerse alejados de estos últimos. Y por supuesto, los hay de todos los colores. Estos duendes son los verdaderos tesoros del bosque. Los hongos silvestres.
En primavera y otoño, cuando el calor no seca la tierra entre chaparrón y chaparrón, asoman su cabeza los hongos en los bosques. Dependiendo del tipo de árbol, así será la composición del terreno, y esto dictaminará qué especies de hongo aflorarán. Es en esta misma época cuando montones de personas se animan a salir al monte en busca de estos preciados tesoros.

Si te interesan las setas, ante todo recuerda que una seta no es una piedra. Es un ser vivo. Tan vivo como un árbol o un lince. Antes de ir a por setas compra una buena guía. Las de la editorial Blume son especialmente didácticas. Lee y aprende sobre las setas más allá de ver las fotos. Entérate de su biología y ciclo vital. Intenta contactar con alguien o algún grupo de personas aficionadas a la micología. Cuando salgas, llévate tu guía. En el campo, recoge sólo aquellas setas que reconozcas y que pienses usar. Antes de coger una seta, identifícala sin dañarla. Si necesitas ver el himenio, agáchate e intenta ver la seta por debajo. Y sólo si es imprescindible, y en caso de que creas que puede ser la seta que buscas, córtala aún a riesgo de que al darle la vuelta no sea lo que crees. Al coger una seta, no la arranques. Córtala con una navaja dejando la "raíz" en la tierra. Luego, tapa y pisa el hueco que ha quedado para que el micelio no se seque. No eches las setas cortadas en una bolsa de plástico. Utiliza una cesta de mimbre. Esto es absolutamente fundamental para que las esporas de las setas recogidas caigan al suelo y de esa manera mientras caminas por el monte estarás "sembrando" de setas allí por donde pases. Así tendrás más setas la próxima vez que vayas. Finalmente, limpia y prepara las setas con cuidado al llegar a casa. Muchas setas requieren una preparación casi inmediata, ya que empiezan a degradarse a las pocas horas de la recolecta. Infórmate también sobre la forma de preparar cada hongo, ya que en algunos casos puede suponer la diferencia entre toxicidad y comestibilidad.

Y por supuesto, mientras estés en el campo, actúa con respeto ante un entorno en el que tú eres el intruso. Respeta también el silencio. Mira donde pisas, y no dejes allí nada que no estuviera antes. Si además, te llevas lo que con buen criterio creas que no debe estar (porque algún desaprensivo lo dejó antes), tu visita será doblemente productiva.

1 oct. 2008

Pedir peras al olmo

El sistema penal español es uno de los más modernos del mundo. Se basa esencialmente, como no podría ser de otro modo y aunque siga sorprendiendo a algunos, en la reinserción. Esto quiere decir que cuando un delincuente da con sus huesos en el talego, su estancia allí no tiene como objetivo apartarlo de la sociedad, (filosofía rancia y de siglos pasados), sino hacer de ese enfermo social, un elemento asimilable por la sociedad. Si no se persiguiese esta meta, bastaría con encerrar de por vida a aquellos elementos subversivos.

Por supuesto esto es la teoría, y aunque sobre el papel esto sea así, no siempre se cuenta con los medios humanos, económicos o materiales para llevar a cabo esta misión, de modo que muchos algunos de los internos no consiguen reinsertarse. En esos casos es el sistema el que falla, ya que no consigue cumplir el objetivo que se había marcado. Dado nuestro sistema, lo ideal sería poder "reconducir" a los estraviados lo antes posible. Y si creyésemos en las novelas de ficción científica, bastaría con apretar un botón para que un ciudadano criminal se convirtiese A quien sorprenda este hecho y se escandalice de que aún existiendo ese "milagro", el criminal no se pudriese en la cárcel, significa que no ha comprendido la naturaleza de un sistema penal del siglo XXI. Porque es muy importante separar por completo la justicia de la venganza.

Sin embargo sería un necio si negase que las condenas tanto civiles como penales que impone la administración de justicia tienen otro cometido. El disuasorio. Cuando un señor se plantea atracar una joyería, valora si "le merece la pena" el posible beneficio con el riesgo de pasar una temporada a la sombra. De este modo, si un determinado delito se da con mayor frecuencia, parece claro que aumentar las penas asociadas a dicho delito, harán a los potenciales delincuentes pensárselo dos veces antes de cometerlo. Esto es lo que nos dice la lógica. Pero es una lógica simplista. ¿Por qué? Porque existen modificadores de conducta.

Hay determinados hechos que son compulsivos. La compulsión, en psicología, es un impulso ajeno al control del individuo que hace que los actos realizados sean, si bien conscientes, inevitables. El acto realizado con compulsión puede ser algo que el sujeto sepa perfectamente que no debe hacer (como comer, para un enfermo de bulimia nerviosa), pero no puede evitarlo. La pasión es una perturbación del juicio que provoca trastornos en el comportamiento. Un enajenado puede cometer acciones bajo su estado alterado de conciencia, que en circunstancias normales, y con premeditación no haría. Hay determinados trastornos psicológicos que inducen a las personas a actuar de forma desordenada. Por supuesto, un crimen pasional no es menos crimen que uno "ordinario", pero la forma de tratar tanto al criminal como al código jurídico, han de ser bien diferentes.

Ayer, los padres de Mari Luz solicitaron al presidente del Gobierno el aumento de las penas por pederastia. Hace unos meses, en Austria se emprendió un proceso similar tras salir a la luz el caso de Natascha Kampusch. Y el problema de todo esto, es que no es más que un engaño. Realmente ninguna de estas medidas hará que determinados elementos de la sociedad tengan perturbados los mecanismos de apetencia sexual. Ninguna pena de cárcel, por estrastosférica que sea, hará que un trastornado deje de desear sexualmente a un niño o una niña. Ninguna condena, ni ningún millón de firmas, ni ninguna presión social, policial ni judicial impedirá que un señor enajenado mate a su pareja o ex-pareja porque en ese momento asume que ha de hacerlo. De la misma manera que no hay forma judicial de evitar que un chaval coja una pistola y mate a la mitad de sus compañeros en un instituto. ¿Y por qué? Porque ninguno de esos individuos son conscientes de sus actos, ni calibran las consecuencias de los mismos, ni se plantean si compensa o no, de la forma en que lo hace el ladrón de la joyería. Los trastornos mentales son así. La única forma de evitar este tipo de sucesos es mediante una educación integral de respeto por los semejantes. Evitando traumas, o enseñando a gestionar los inevitables, de forma que no desencadenen la tragedia. Pero lo más espeluznante de todo, es que ni siquiera eso nos garantizará que de cuando en cuando no emerja desde las profundidades de la psique humana un monstruo social que atente contra sus semejantes. Y esta idea nos aterra porque en el fondo sabemos que todos somos humanos, y que ese asesino, ese pederasta o ese perturbado, al fin y al cabo está hecho de la misma carne que cualquiera de nosotros.

Mientras no miremos este tipo de crímenes desde una perspectiva puramente psicológica, dejando en un segundo plano el aspecto penal, jamás podremos, como sociedad, atajar ni un milímetro este tipo de acciones. Mientras no logremos la madurez de juicio necesaria (aunque no suficiente) para comprender los mecanismos de actuación de estos individuos, jamás servirán de nada las medidas propagandísticas que con mejor o peor fortuna se planteen ante jueces o presidentes de Gobierno.

19 sept. 2008

Café con leche

Disponemos de dos recipientes (dos tanques) de cierta capacidad. Uno de ellos está lleno de café. El otro, está lleno de leche.

Con otro recipiente, tomamos una cierta cantidad de café (con una jarra o una taza, por ejemplo) y la vertemos en el recipiente de la leche. Así el recipiente de leche queda “contaminado” con café. A continuación, tomamos la misma cantidad de la mezcla resultante de leche y café, y la vertemos en el recipiente del café, contaminando así el café con la mezcla anterior. Supongamos que sea cual sea la cantidad que tomemos con la taza o jarra, en los tanques hay espacio libre suficiente para albergarla.

Terminado este trasiego ¿cuál de los dos recipientes tiene mayor grado de pureza de su líquido original? ¿La leche contaminada con café, o el café contaminado con la mezcla?


Actualizado: Selecciona el texto a continuación para ver la solución


Ambos recipientes están igual de contaminados. Es decir, hay la misma proporción de café en la leche, que de leche en el café. Esto puede justificarse mediante diferentes planteamientos, pero el más simple que se me ocurre para convencer a los incrédulos es el siguiente. Supongamos que tenemos 10 litros de café y 10 litros de leche originalmente. Cogemos una jarra de 1 litro de capacidad, que llenamos de café, y vertemos sobre la leche. Resultado: 9 litros de café, y 11 litros de leche con café. Llenamos la misma jarra en el tanque de leche y lo devolvemos al café. Resultado: 10 litros de café con leche y 10 litros de leche con café. Como en ambos tanques tendremos finalmente 10 litros, esto significa que en el tanque del café con leche, la leche habrá de haber salido forzosamente del otro tanque. Y sea cual sea, en el tanque de leche tendrá que haber esa misma cantidad en café, ya que en ambos tanques tenemos 10 litros de mezcla. Es decir, la suma de todo el café (de ambos tanques) habrá de ser los 10 litros iniciales, y la suma de toda la leche habrá de ser también los 10 litros que había al principio. Por lo que si finalmente tenemos(por poner ejemplo), 9,2 litros de café y 0,8 de leche en el primer tanque, en el otro tanque la proporción habrá de ser forzosamente la inversa, 9,2 de leche y 0,8 de café.

11 sept. 2008

El problema del avión y la cinta transportadora

Acabo de dejar mi granito de arena, participar en (y ver el resultado de) una encuesta sobre una vieja pregunta:

¿Puede un avión despegar desde una cinta transportadora?

El planteamiento completo sería el siguiente: Supongamos que tenemos un avión situado en una pista en la que hemos colocado una cinta transportadora. Supongamos que el avión, en condiciones normales, acelera de forma constante desde v0 hasta su velocidad de despegue, supongamos VR=150 Km/h en 15 segundos. Ahora supongamos que tan pronto el avión comienza a moverse, o incluso si se quiere al ir a comenzar a moverse, o aún me atrevo a más... Antes de comenzar a moverse, la cinta transportadora comienza un movimiento hacia atrás desde parado hasta alcanzar 150 Km/h (que en rigor serían -150 Km/h) en los mismos 15 segundos, e incluso que continúa acelerando a este ritmo, si se quiere. La pregunta es, ¿puede el avión despegar en esas condiciones? Y es curioso cómo la mitad de la gente (en concreto en la encuesta de casi 1500 personas, el 48,16%) afirma contundentemente que no despegaría. Que es imposible que el avión despegue ya que no alcanza la velocidad necesaria.

Pues bien, el avión despegaría sin ningún problema. Y no sólo despegaría, sino que lo haría a 150 Km/h respecto de la porción de pista que no se mueva (el césped que hay alrededor, para que se me entienda).

El error de concepto es que se suele asociar el comportamiento de un avión al de un aparato que tenemos más cercano: El coche. Y ese es el problema, que un avión no es un coche. Un avión es un vehículo que se desplaza por el aire. Mientras que un coche necesita el suelo para desplazarse (y por eso si el coche cae por un precipicio no avanza por mucho que giren sus ruedas, aunque esto sea una perogrullada), un avión necesita en la misma medida aire para desplazarse y despegar, aunque esté apoyado en tierra. Para entendernos. En las misiones Apollo 15 a 17 la NASA envió a la luna un pequeño coche llamado Lunar Rover. Este coche se movía perfectamente por la superficie lunar en ausencia de aire. El Lunar Rover era eléctrico, pero podría haber tenido un motor de explosión dotado de un depósito de oxígeno, junto con un depósito de gasolina, que le permitiera funcionar en ausencia de oxígeno atmosférico. (En la Tierra, como el oxígeno está por todas partes, no necesitamos llevar un depósito del mismo en el coche). La cuestión es que un avión de hélice, en condiciones similares, aún funcionando su motor, jamás se habría movido ni un centímetro sobre la superficie. En el caso de tener un motor de reacción, habríamos conseguido que se arrastrase, pero jamás que despegase. Y esta diferencia fundamental entre un avión y un coche radica en que en un coche las ruedas son motrices, mientras que en un avión no. En un coche, el motor impulsa las ruedas haciéndolas girar, por lo que si anulamos ese giro haciendo que “el suelo se mueva bajo sus pies”, el coche permanecerá en el mismo sitio respecto al césped circundante. Sin embargo en un avión las ruedas sólo cumplen la función de servir de punto de apoyo en el suelo. El avión se mueve en el aire desde el primer momento, por lo que aunque la cinta transportadora del ejemplo inicial se mueva a 150 Km/h hacia atrás, lo único que conseguiremos es que las ruedas del avión, giren a 300 Km/h, pero el avión se moverá sin problemas a 150 Km/h respecto al césped. El efecto visual sería idéntico a subir unas escaleras mecánicas que bajan (cosa que me encanta hacer). Es posible subirlas, pero para subirlas a velocidad normal, nuestras piernas tienen que ir al doble de velocidad que en una escalera estática. Y ojo, este ejemplo lo pongo con todas las reservas porque yo me muevo en tierra como lo hace un coche (traccionando sobre el suelo), no como lo hace un avión (traccionando sobre el aire), por eso me he referido únicamente al efecto visual.

Y la comprobación definitiva es la siguiente: ¿A alguien se le ocurre una superficie más resbaladiza que el hielo? Los coches necesitan cadenas para desplazarse por el hielo debido precisamente a que el hielo anula el giro de las ruedas, ya que la pequeña película de agua que hay sobre el hielo, se desplaza hacia atrás a la misma velocidad que la rueda intenta desplazarse hacia delante (exactamente la misma misión que cumple la cinta transportadora en el experimento). Esto hace que el coche no se mueva, a no ser que le proporcionemos una superficie no deslizante, que se clave en el hielo como unas cadenas. Los aviones despegan desde el hielo precisamente desde un apoyo de lo más deslizante: Esquíes. ;)


4 sept. 2008

El cambio de variable de Monty Hall

Conocí el problema de Monty Hall al leer el libro El misterioso caso del perro a medianoche, de Mark Haddon (muy recomendable). Sin embargo no ha empezado a suscitar interés entre el gran público hasta que fue mencionado en la película 21 Blackjack. A raíz de esa película, Laura me pidió que se lo explicase de un modo didáctico ya que lo cierto es que no es fácil de hacerse con él, ni en el libro ni en la película.

El problema original se basa en un concurso de televisión en el que al concursante se le ofrecen 3 puertas. Tras dos de ellas, hay una cabra, y tras una de ellas hay un coche. Así las cosas, las probabilidades de llevarte el coche son de 1/3 mientras que las probabilidades de llevarte a casa una cabra son de 2/3. El concursante elige, y acto seguido, el presentador, que sabe dónde está el coche, abre una puerta que detrás tiene una cabra y te da la opción de elegir otra puerta. Llegados a este punto, dado que sólo quedan dos puertas cerradas, una de las cuales contiene cabra, y otra el coche, la mayoría de la gente estima que las probabilidades de acertar con la del coche son del 50%, por lo que no hay una clara ventaja en cambiar de puerta.Y esto es así. Efectivamente, con una puerta abierta, las posibilidades de llegar al coche son del 50%. Lo que la mayoría de la gente olvida es la probabilidad con la que se llegó a la situación actual, que no era del 50%.

Lo cierto es que el presentador sabe dónde está el coche al abrir la puerta de la cabra y ofrecer el cambio. Y esto es lo que hace que se invierta la probabilidad.

Volvamos al principio: El presentador ofrece una puerta, y elegimos una al azar. Tenemos 2/3 de tener una cabra en nuestra puerta. En este momento, lo más probable es que tengamos una cabra en nuestra puerta (2 a 1 contra el coche), por lo que como el presentador abre otra puerta con cabra, en esa misma proporción (2 a 1) ganaríamos el coche cambiando de puerta. Sólo en el minoritario caso (1 de cada 3) de que hubiésemos acertado a la primera con el coche, perderíamos el coche al cambiar de puerta. De modo que de cada 3 veces que jugásemos, cambiar de puerta nos garantizaría el coche en 2 de cada 3 jugadas, ya que en 2 de cada 3 jugadas habríamos elegido cabra, y cambiado a coche.

Por si quedan dudas, vamos a verlo de forma gráfica.

  • Puerta 1: Cabra A
  • Puerta 2: Cabra B
  • Puerta 3: Coche

Entendiendo que es igual de malo llevarse la cabra A o la cabra B je je :D

  • Posibilidad 1: Elegimos la Puerta 1. El presentador abre la puerta 2 (cabra). Si cambiamos (a la puerta 3), nos llevamos el coche. Si no, nos quedamos con una cabra (la B).
  • Posibilidad 2: Elegimos la Puerta 2. El presentador abre la puerta 1 (cabra). Si cambiamos (a la puerta 3), nos llevamos el coche. Si no, nos quedamos con la cabra A.
  • Posibilidad 3: Elegimos la Puerta 3. El presentador abre una puerta con cabra (nos da igual cuál). Si cambiamos, nos llevamos la cabra. Si no, nos quedamos con el coche.

Como se ve, en 2 de los 3 casos, cambiar nos garantiza el coche, y sólo en 1 de cada 3, ganaríamos el coche quedándonos con la puerta elegida originalmente. 1 de cada 3, que es la opción de ganar el coche a la primera. Es decir, en 2 de cada 3 intentos, al elegir puerta con cabra, estás forzando al presentador a poder abrir una única puerta con cabra, por lo que te está dejando como opción la del coche.

Conclusión. Cambiar de puerta es más ventajoso en 2 de cada 3 juegos.

2 sept. 2008

Mi salmorejo


No tenía pensado publicar la receta del salmorejo, ya que es harto sencilla, bastante común y además no es mía. Pero dado que ya va siendo multitud la gente que alaba mi salmorejo, pongo aquí cómo lo hago, por si acaso estoy haciendo algo que otros no hacen.

Dificultad: Baja
Precio: Ecomómico
Tiempo: 10 ó 15 minutos

Ingredientes (2 personas)

  • 4 tomates medianos pero bien maduros
  • Aproximadamente medio vaso de buen aceite de oliva virgen extra
  • ½ diente de ajo (si os gusta más fuerte, pues un diente entero)
  • Un chorrito de un buen vinagre, a poder ser de Jerez
  • 1 huevo cocido
  • Una o dos lonchas de jamón serrano
  • La miga de media barra de pan (Si tienes una batidora potente, puedes usar la corteza)
  • Sal


Preparación
El secreto del salmorejo, en mi modesta opinión, es la textura. Para conseguir la textura adecuada vamos a necesitar o bien un tamizador para la batidora o, si nuestra batidora no dispone de dicho accesorio, un simple colador chino con su mazo.

Corta y tritura muy bien los tomates con la batidora usando el tamizador si dispones de él. Si no, vierte el puré de tomate resultante en el chino y hazlo pasar a otro recipiente en el que terminaremos la preparación. Una vez hemos pasado todo el puré de tomate, habrá quedado toda la fibra, pepitas y restos de piel de los tomates en el chino, y habremos obtenido una crema muy suave. Ese es, creo yo, el secreto de un buen salmorejo. A partir de aquí, añadimos el ajo, el pan y el aceite. Las cantidades de pan y aceite no son fijas, ya que dependerán del grado de madurez de los tomates y del agua que suelten. El salmorejo no es un gazpacho. Ha de tener una textura espesa, densa. Cuando se recoja con la cuchara en el plato, le ha de costar volver. Esto se consigue con el pan. Si usas la corteza además de la miga, tendrás que dejar que se empape bien (dale unos cinco minutos), o no conseguirás sino reducirla a astillitas muy molestas en la boca. Usa una batidora potente. Si en cualquier momento vemos que queda grumoso, quebradizo al moverlo, por así decirlo, le está faltando aceite. Agrega más mientras bates y verás cómo recupera la cremosidad. En todo este proceso habremos de batir a la máxima potencia que permita la batidora (en mi caso, 850 W) Una vez tenemos ya una crema espesa y homogénea, sólo queda rectificar de vinagre y sal al gusto. El vinagre es lo que hace que el salmorejo sea refrescante.

Guarnición y decoración
Sólo queda añadir la guarnición consistente en jamón cortado en tiras finas y huevo picado. Personalmente me gusta el salmorejo con una buena cantidad de jamón y huevo. No obstante, estéticamente no queda bien llenar todo el plato con la guarnición, por lo que lo que hago siempre es distribuir la mayor parte de la guarnición en el fondo del plato en forma de huevo y jamón picados muy finamente y juntos, para servir encima el salmorejo, y decorar la superficie con un toque de jamón y una rodaja de huevo que reservo antes de picar el resto. Es lo que yo llamo guarnición sorpresa. A la gente le encanta. :)

Pechuga de pollo a las hierbas con salsa de champiñones y jamón


Un fruto más de la improvisación cuando uno no tiene muy claro qué hacer. No hay mucho que decir. Es una receta fácil y rápida de preparar y muy sabrosa. Es importante que el pollo esté del tiempo, ya que al cocinar la pieza entera, si está demasiado frío se empezará a quemar por fuera antes de que esté cocinado por el centro.


Dificultad: Baja
Precio: Ecomómico
Tiempo: 20 minutos

Ingredientes (2 personas)

  • 2 pechugas de pollo enteras
  • Queso Parmesano Reggiano o Grana Padano
  • ½ cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Finas hierbas (mejorana, albahaca, ajedrea, tomillo, orégano…)
  • 100 gr de champiñones limpios
  • Un puñadito de jamón serrano en daditos
  • Cebolleta y cebollino
  • 200 ml de nata
  • Pimienta verde
  • 1 cucharada de aceite
  • Sal


Preparación
Deja templar las pechugas fuera del frigorífico un rato antes de empezar para que no estén frías a la hora de cocinarlas. Abre cada pechuga por la mitad y rellena con queso rallado y la mezcla de hierbas. Cierra de nuevo, y sazona por fuera y añade hierbas. Calienta una sartén con aceite y dora las pechugas. Una vez listas, apártalas.

Corta finamente el ajo y la cebolla y dóralos en la sartén a fuego lento. Mientras, lamina los champiñones. Cuando la cebolla esté pochada, saltea los champiñones con ella. En cuando se oscurezcan, vierte la nata, añadiendo el jamón y el cebollino cortado no demasiado pequeño (un par de dedos de largo). Cuidado al sazonar la salsa, pues el jamón cederá. Agrega también unos granos de pimienta verde. Si quieres más sabor, rompe las pimientas con el cuchillo plano contra la tabla antes de echarlas en la salsa.

Coloca las pechugas dentro de la sartén con la salsa, y báñalas bien por ambos lados. Deja reducir la salsa. Emplata y decora con cebolleta cortada muy finamente.

4 ago. 2008

Ahora resulta que Catalonia is Spain...

Resulta que paseando por Facebook me he encontrado un grupo (no sé si llamarlo de presión) llamado Catalonia is Spain. La cuestión es que a pesar de la declaración de buenas intenciones que se hace en la presentación del grupo, el mero nombre del mismo me rechina.

En teoría el grupo promulga la no exclusión del sentimiento nacionalista español y el sentimiento nacionalista catalán (lo cual es un sinsentido en sí mismo, ya que todos los nacionalismos son excluyentes por definición).

La verdad es que incluso podría entender hasta cierto punto y no sin cierto esfuerzo, la creación de un grupo así desde la propia Cataluña, por algún grupo de catalanes no catalanistas que se viese hostigado por un nacionalismo catalán creciente que supusiese una amenaza o menoscabo de su sentimiento españolista. Pero no. Este grupo está fundado por dos hermanos de Murcia, e integrado por gente de toda España. ¿Toda? No, un grupo de irreductibles catalanes resiste ahora y siempre al imperialismo fascistoide y homogeneizador. Porque catalanes, al menos yo no he visto ninguno.

La verdad es que si los nacionalismos los entiendo poco, los imperialismos mucho menos. Pretender que una tierra en la que uno no vive, y a la que no pertenece se rija por los criterios propios sólo porque a uno le apetece es absurdo. Yo puedo decir “Egypt is Spain”, crear el grupo de marras y reclamar que Egipto pertenezca a España porque así no tendría que cambiar mis poderosos euros a una moneda tan cutre como las libras egipcias. Y además así, cuando vaya allí de vacaciones, seguro que me encuentro los monumentos mejor conservados de lo que están. A fin de cuentas, la voluntad de los que viven allí, no cuenta. Yo lo reclamo desde aquí.Y como motivo de reclamación es tan absurdamente válido como que en los libros de Historia pone que Cataluña viene perteneciendo a España desde hace siglos. Más que nada porque la Historia es lo que ha sucedido en el pasado, pero no puede dictar nunca lo que ha de pasar en el presente.

El imperialismo implica la acaparación de territorios, ya sea en base a la Historia, ya sea en base a cualquier otra excusa, pasando como una apisonadora por encima del criterio, voluntad o derechos de quienes habitan dicho territorio. Esto, que ha sido una constante a lo largo de siglos, hoy en día parece tener cada vez menos sentido, si bien hay gente lo suficientemente cerril como para obstinarse en dicha actitud.

Cataluña será parte de España siempre y cuando los propios catalanes así lo quieran, ya que ellos son y han de ser dueños de su propio destino. Porque las personas, y su libertad, debe estar siempre y sin excusa alguna por encima de los libros de Historia, o sentimientos rancios de nacionalismo excluyente.

Fotografiamos luz

Una de las cosas que más me costó interiorizar en fotografía fue el hecho de que una foto de un perro, no captamos el perro. Captamos la luz que desde la fuente luminosa (el sol, el flash, una bombilla, etc) llega hasta el perro, rebota en él, y alcanza la cámara.

Y lo cierto es que sólo cuando realmente comprendes y asimilas ese concepto, que fotografías luz y no personas, que fotografías luz y no paisajes… Sólo entonces llegas a hacer buenas fotografías.

3 ago. 2008

Simon's Cat

Lo que más me gusta de Simon's Cat no es constatar que todos los gatos se comportan igual, sino corroborar que todos los dueños de gatos nos comportamos igual. :D

Hay alguno más en la página de Youtube del autor.

2 ago. 2008

Fotos borrosas

Cuando una foto sale borrosa, puede ser por uno, o una combinación de los siguientes motivos:

  • Mal enfoque: Foto desenfocada.
  • Vibración de la cámara: Foto trepidada.
  • Movimiento del sujeto: Foto movida.

Comprender el porqué, y saber diagnosticar el motivo de la indefinición en la imagen es clave para poder subsanar el problema en futuras ocasiones.

Foto desenfocada
Una foto desenfocada se produce cuando bien el fotógrafo, o bien la cámara, no han sido capaces de ajustar la distancia de enfoque del objetivo a la distancia a la que realmente se encuentra el sujeto. Esto puede ser por multitud de causas. Estar el objetivo en posición M/MF, haber movido inadvertidamente el anillo de enfoque, o en el caso de las cámaras compactas, el muy común de no haber hecho que la cámara enfoque en el sujeto. Me pararé aquí, ya que es un caso corriente que sucede mucho, a pesar de lo fácil que es de subsanar. El caso más común es fotografiar a dos personas en un encuadre en el que ninguna de las dos ocupa el centro. La mayoría de las cámaras por defecto, asumen que el sujeto a fotografiar está en el centro de la imagen, por lo que enfocarán a aquello que ocupe el centro esté a la distancia que esté. En la fotografía de ejemplo se ve claramente cómo la difuminación se produce en todas las direcciones, debido a la no coincidencia de la distancia de foco con la distancia real al objeto.

Foto trepidada
Una foto trepidada suele darse por emplear una velocidad de obturación excesivamente baja. La causa en este caso es el movimiento no solidario de la cámara respecto al objeto fotografiado en el momento de realizar la toma. En estas circunstancias, aunque la escena sea un bodegón, la trepidación producida por el propio temblor del fotógrafo al sostener la cámara provocará la difuminación de contornos en la imagen tomada. Ni que decir tiene que esto mismo sucede en mayor medida cuando se toman fotos desde un coche, o en general cualquier vehículo en movimiento. Asimismo, este efecto se ve multiplicado con la distancia focal. Cuanto menor sea la distancia focal, más tolerancia a la trepidación tendremos. Para resolverlo, además de, como es lógico, ajustar correctamente la velocidad de obturación, siempre podemos optar por colocar la cámara sobre un trípode u otro soporte estable. En la fotografía de ejemplo (ampliada) podemos ver cómo aparece una “doble imagen” correspondiente a la vibración por el pulso del fotógrafo, a pesar de que el objeto estaba inmóvil. Esto es especialmente visible en las zonas con brillo.

Foto movida
Una foto movida también está provocada por una velocidad de obturación baja. La diferencia es que en este caso no es el movimiento de la cámara en el momento de tomar la fotografía, sino por el movimiento del sujeto. Es muy común cuando se fotografían animales, o niños, por sus movimientos impredecibles. En este caso, el trípode no es la solución, ya que esto no impedirá que el modelo se mueva. Lo único que podemos hacer es aumentar la velocidad de obturación. En el ejemplo, a pesar de que se aprecian con bastante nitidez los objetos inmóviles, el movimiento de la persona fotografiada fue excesivo para la baja velocidad de obturación empleada, por lo que la foto salió movida.

21 jul. 2008

Mis cien(to dos) pasos

La idea no es mía. Me lo he encontrado por ahí en varios blogs, y la idea de tratar de auto definirse en 100 pasos me ha parecido un buen ejercicio de síntesis. Hay muchas versiones o modalidades. Algunas tienen una especie de cuestionario de preguntas fijas, pero a mí me gusta más la versión libre de la centena de hechos que le definen a uno. La razón es que la gente no se define por las mismas cosas. Por ejemplo, yo no he puesto mi color favorito ni mi signo zodiacal, porque no creo que sean en absoluto relevantes a la hora de dar una visión de mí. ¡Ah! Finalmente me han salido 102, y no he sido capaz de matar a dos de ellos. Así que así se queda, que para eso son mis cien(to dos) pasos.

1. Me llamo Ignacio, y me gusta. Mi madre tenía la corazonada de que yo iba a ser niña, y estaba emperrada en que me llamase Patricia, y al parecer no había pensado alternativa masculina. Así que estuve a punto de llamarme Patricio, pero mi abuelo estuvo rápido, y salió al quite sugiriendo Ignacio. Aunque todo el mundo me llama Nacho, hay quien me llama o me ha llamado Iñaki o Natxo, pero no me gusta que me llamen Nachete. Alguna gente cree (erróneamente) que me llamo José Ignacio.

2. Cinco años después que yo nació mi hermana, que se llamó Patricia, como no podía ser de otro modo. La quiero con verdadera devoción.

3. Mi nick desde hace ya unos cuantos años es lirón careto, o simplemente lirón. Es un animalillo que me gusta. Es ibérico, dormilón y comilón. Como yo.

4. Nací en Madrid. Hoy en día haber nacido en Madrid parece que es algo muy cool, porque es una ciudad que está de moda en Europa, pero en aquella época era lo más normal del mundo. El Madrid de mi infancia era miserable, sucio, atrasado y apestoso. No obstante me encanta Madrid, y me gustaba más antes. Era más “auténtico”. Aún así, creo que es una ciudad con una historia increíble.

5. Nací en invierno, y quizá por eso es mi estación favorita. No soporto el calor. Y aclaro (siempre tengo que hacerlo): Me gusta el sol. Lo que no me gusta es sudar como un gorrino.

6. Aunque soy madrileño, siento una increíble atracción por el Norte de España en general, y por Asturias en particular. Escancio sidra realmente bien.

7. Aparento menos edad de la que tengo. Esto es a veces bueno y a veces malo.

8. Hablo mucho. Y además lo hago usando muchas metáforas, ejemplos, símiles y parábolas. Es inconsciente. Se debe a que intento explicarme con claridad a toda costa. Odio los malentendidos.

9. Soy muy dormilón. Duermo con la ventana abierta para que cuando abra los ojos por la mañana haya luz natural en la habitación. No me gusta despertarme entre tinieblas. Por supuesto, ni la luz ni el ruido me perturban el sueño. En general nada me perturba el sueño. Y me echo siestas de cuatro o cinco horas sin problemas, si no tengo nada mejor que hacer. He llegado a dormir 15 horas seguidas sin causa aparente.

10. Soy muy apasionado en todo. A veces llego a ser visceral. Me entrego mucho en cualquier cosa que hago. Especialmente en mis relaciones con los demás. Debatiendo llego a ser vehemente al defender mis postulados. Es porque me gusta hacer las cosas a conciencia, o no hacerlas en absoluto.

11. No fumo ni me gusta que fumen cerca de mí. En mi casa no se fuma. En mi coche tampoco. Una vez al año hago la chorrada de fumarme un puro con mi amigo David. Es una especie de ritual indio.

12. Cuando era joven probé algunas drogas ilegales. Jamás he estado enganchado ni han afectado a mi vida lo más mínimo. Y descubrí que me lo pasaba igual de bien con ellas que sin ellas, y además eran muy caras.

13. Soy hipersensible a la luz, así que llevo gafas de sol en invierno y en verano. Aunque si se me olvidan en casa, no pasa nada. Ando un poco jodidillo todo el día, pero ya está.

14. Una de las mejores cosas que han pasado durante mi vida es que se haya abaratado la fotografía digital. Esto me ha permitido dar rienda suelta a una de mis mayores aficiones, y que en tiempos de la fotografía química me resultaba muy cara.

15. Me dicen que soy un talibán de la ortografía. Y sí, aborrezco y señalo las incorrecciones lingüísticas. Señalo las incorrecciones en general.

16. Soy muy cariñoso. Y cuando digo mucho, quiero decir mucho. Y me gusta que lo sean conmigo, claro.

17. Con 14 años maté con un tirachinas a un ratón de campo. Ha sido el único animal de sangre caliente que he matado. Lo hice por probar puntería, y la verdad es que me arrepiento mucho de haberlo hecho. En su momento lloré un montón por ello, y hoy en día, si me pilla el día ñoño, aún se me encharcan los ojos.

18. Me encanta aprender. Adoro el conocimiento. Da igual que sea ciencias, letras, humanidades, o lo que sea. Todo lo que sea adquirir conocimiento me pone. Ya sea en formato revista, libro o audiovisual.

19. Me encanta enseñar. Adoro el conocimiento. Traspasar lo que uno sabe a otra persona que tiene interés por aprender también me pone. Además, enseñar afianza el conocimiento propio. La clase magistral que más me ha gustado fue la que le di a Laura sobre la teoría de la Relatividad General en la cafetería La Ochava de Atocha. Hasta aquella tarde no había sido consciente de que yo sabía en qué consistía la Relatividad General.

20. De mi madre he heredado, además de un parecido físico increíble y entre otras cosas, una vista excelente, lunares por todo el cuerpo y una memoria tremenda. Sin embargo, soy algo despistado.

21. Detesto la soberbia.

22. Tuve una infancia feliz, una adolescencia intensa, y una juventud muy complicada, convulsa y traumática, pero conseguí tomar las riendas al final de la misma, y ser dueño de mi propio destino.

23. Me encantan los aviones desde casi bebé. Antes de tener recuerdos, ya me contaron que me gustaban. De pequeño quería ser “piloto de la segunda guerra mundial”. Algún día puede que llegue a ser piloto, pero no de la segunda guerra mundial.

24. Desde los 6 hasta los 18 años, construí más de 250 maquetas de aviones. De todas las escalas. Desde un VC10 a 1/144 hasta un AV-8A Harrier a escala 1/24 (enorme). La primera de todas ellas fue un Nieuport 17 de L’Armée de l’air francesa, y la última un diorama con un MiG-29 de la Luftwaffe, ambas a escala 1/72. Muchas de ellas (las más grandes) estaban colgadas del techo de mi habitación. Otras en una vitrina, y otras muchas repartidas por el resto de la casa, para pesadilla de mi madre.

25. Con 8 años pedí por Navidad un ordenador. En realidad pasaba de los ordenadores. Sólo lo quería porque había oído hablar de algo llamado “simuladores de vuelo”. Me regalaron un Amstrad CPC6128 y el Myrrdin Flight Simulator, y al final ese fue el desencadenante de que acabase dedicándome a la informática, ya que aprendí a programar, en principio para hacerme en Basic mi propio simulador de vuelo, y me gustó.

26. Aunque mi vocación frustrada era ser piloto, acabé estudiando la otra cosa que había ocupado cientos de horas durante mi niñez y adolescencia: Ingeniería Informática.

27. Me gustan mucho los concursos y juegos, especialmente de preguntas y respuestas. En Cifras y Letras se me dan infinitamente mejor las cifras.

28. Creo firmemente que las personas no son admirables en sí mismas. Pero sus actos sí pueden serlo. No admiro a Fleming, pero sí admiro la curiosidad que hizo que Fleming no tirase a la basura la placa de Petri mohosa que se encontró en su laboratorio al volver de vacaciones.

29. Hablando de placas de Petri, cuando era pequeño, Mariluz, que estudiaba biología me regaló una pensando que me gustaría, pero yo no le veía utilidad a una cajita de plástico transparente con una tapa que no encaja, y jamás la usé para meter nada en ella.

30. Albert Einstein me parece uno de los personajes más interesantes de la Historia. No sólo por su trascendencia en el campo de la Física, sino en toda su existencia. Por su forma de pensar, y por su visión de la naturaleza humana. Tomarlo simplemente por un físico es perderse el 90% de él.

31. Me regalaron un microscopio y me dediqué a mirar en él absolutamente todos mis tejidos y fluidos corporales que podía extraer de forma no demasiado traumática. Y cuando digo todos, quiero decir todos.

32. Aprendí a leer con unos dos años, casi al mismo tiempo que a hablar con fluidez. Me enseñó (a leer) mi abuela Encarna, con una cartilla que ella misma dibujó con figuras de lobos, casas, perros…

33. Antes de saber leer me aprendí de memoria un cuento de “El barón de la castaña” (una versión resumida y adaptada de Las aventuras del barón de Munchausen), sólo para hacer creer a mi madre que ya sabía leer. Y mi madre se lo creyó.

34. Adoro la gastronomía. Desde cocinar hasta comer. No siempre como lo que cocino y no siempre cocino lo que como. Y me encanta el vino. La gente suele decirme que cocino muy bien.

35. Sólo hay una cosa que jamás me ha gustado (culinariamente hablando): La crema pastelera. Salvo eso, como absolutamente de todo y me encanta probar cosas que nunca haya comido antes.

36. En contraposición a lo de la crema, adoro el chocolate negro, amargo, 99% cacao.

37. No suelo beber licores. Cuando salgo por ahí, casi siempre bebo cerveza. Si se tercia, lo que bebo es ronmiel con limón, ron con cocacola, o gin-tonic. O pacharán.

38. De pequeño me gustaba ponerme cosas en la cabeza. Ya sean sombreros propiamente dichos, o cualquier cosa que encaje en mi cabeza (cacerolas, hieleras, ensaladeras, bolsas…) De mayor me sigue gustando.

39. Me encantaría tener una armadura y ponérmela un ratito los domingos por la mañana.

40. Me gusta cualquier cosa que sirva para transportarse. Especialmente los aviones, los coches y las motos. Pero también los barcos (los de vela me encantan), los trenes y las bicicletas.

41. Casi siempre viajo con mochila y en la medida de lo posible (por idioma, cultura, etc.) intento mezclarme con la población local, sus costumbres, su gastronomía, y demás.

42. Me río mucho. En cualquier situación. Me gusta gastar bromas, hacer chistes, reírme y hacer reír a los demás.

43. Me apasiona la Historia.

44. Siempre me han gustado más los deportes individuales que de equipo. Y he practicado a alto nivel judo, natación y bicicleta de montaña. Y en plan aficionado, un montón más. Actualmente juego al squash principalmente.

45. Tengo un tatuaje… en mente. Un día de estos me lo haré.

46. Me corto el pelo yo mismo.

47. Nunca salgo corriendo cuando se aproxima zumbando un abejorro, una mariposa, una polilla o ningún otro artrópodo. Sólo le tengo declarada la guerra a los mosquitos, porque me ponen tibio. Los mato y uso repelentes. Por otro lado, tengo aracnofobia pero jamás mato una araña mientras no se me suba encima y la pueda mantener bajo control. Lo que hago es cogerlas y echarlas de la estancia con todo respeto. Y he sido capaz de coger arañas verdaderamente grandes sin que me diese una crisis.

48. Tengo serios problemas para captar las indirectas. Quizá por eso yo soy muy directo. Ambas circunstancias a veces me traen problemas con gente que no me conoce lo suficiente.

49. Puede vérseme con coleta o el pelo realmente corto, con barba, bigote y perilla, sólo perilla, o totalmente afeitado. Según me dé.

50. Me encantan los animales. Desde pequeño siempre he tenido perros, pero mi estilo de vida actual no me permite tener uno. Así que de momento vivo con mi gato Bianco, que no para de soltar pelos por todas partes a un ritmo superior al que yo soy capaz de recogerlos. Aún así le quiero mucho y me hace compañía.

51. No soy alérgico a nada.

52. Por regla general, las morenas me ponen más que las rubias. Pero lo cierto es que a la hora de la verdad, en mi vida ha habido de todo. Morenas, rubias, pelirrojas y castañas, todas ellas en versión natural y de bote. No creo en los arquetipos de chica ideal. Al menos en lo que al físico se refiere.

53. Me enfurruño a veces, pero se me pasa muy rápido. Normalmente se me pasa demasiado rápido, antes que los demás puedan asimilarlo, y eso a veces provoca que se enfurruñen los demás.

54. Puedo bailar dance durante ocho horas seguidas, hasta que me echan de la discoteca, y seguir bailando por la calle sin música ni nada. Y todo ello sin ayuda de psicotrópicos.

55. En mi vida ha habido muchas mujeres. La primera que me rompió el corazón fue Carolina. La última ha sido Almudena. Yo también he roto alguno que otro. Una vez me dijo un amigo “Las mujeres hacen contigo lo que quieren”. Y creo que tiene razón. Pierdo los estribos por una minifalda con vuelo.

56. Por antecedentes familiares, sé que acabaré cartoniano, aunque no creo que me quede calvo del todo. No obstante es algo que no me quita el sueño. Bueno, la verdad es que nada me quita el sueño.

57. De altura, mido menos que la media de mi generación. Esto tampoco me quita el sueño. Mi abuela siempre ha dicho “A los hombres se les mide de las cejas para arriba.” Queriendo decir que lo que más importaba es lo que hay en el coco. Y de hecho mi abuelo era casi un palmo más bajito que ella. (Mi abuela es altísima) :D

58. De forma repentina, y de cuando en cuando, me gustan cosas que jamás me habían gustado antes. A veces se me acaba pasando la fiebre en unos días o meses, y otras no y se convierte en una afición más.

59. Me considero bastante rarito, o mejor dicho alejado de lo común. Ahora, al parecer, eso es ser friqui (freaky). Antes simplemente era el niño al que no le gustaba el fútbol como al 99% de sus compañeros y se quedaba en el recreo leyendo. No obstante mis compañeros de clase no se metían conmigo.

60. Las dos primeras novelas propiamente dichas que leí fueron Charlie y la fábrica de chocolate, de Roald Dahl, y La llegada del cometa, de Tove Janson.

61. Tengo centenares de libros que no presto a nadie bajo ningún concepto y sin ninguna excepción.

62. Estoy en contra de cualquier coerción de la libertad. Creo que cada individuo debe poder hacer lo que le dé la gana (lo cual no significa que haya de hacerlo), siempre y cuando sus actos no violen los derechos de los demás. Así que se puede decir que soy de ideología liberal.

63. No creo en las pseudociencias, ni en lo paranormal, ni en los fantasmas, ni en platillos volantes o visitas extraterrestres, ni en las teorías conspiranoicas, ni en la adivinación del futuro, ni en los horóscopos, ni en Dios, ni en el Zodiaco, ni nada de eso. Sin embargo me encantan los programas, revistas, documentales y todo el material sobre esos temas.

64. Soy un geek en toda regla. Me apasiona cualquier cosa tecnológica. Y me encanta sobre todo ver tecnología de vanguardia aplicada a la vida cotidiana.

65. Se me nota en seguida cuando alguien me cae bien, y también cuando no congenio (lo cual no tiene por qué significar que me caiga mal, sino simplemente que no tengo nada que compartir con ese alguien).

66. Polarizo la opinión de la gente. Suelo caer muy bien o rematadamente mal, pero casi nunca dejo indiferente a nadie. Así, mi círculo social es reducido pero fiel. Sé que no es fácil aguantarme, pero quienes me soportan se vuelven incondicionales.

67. En mi juventud, era idealista y milité en un partido político. Pero me desencanté de la hipocresía generalizada de la clase política.

68. Soy terriblemente desordenado.

69. He tenido la alienante experiencia de haber echado, en dos días consecutivos, el mejor y el peor polvo de toda mi vida (con la mejor y la peor amante que he conocido). Demasiado contraste…

70. Me fascina estudiar y analizar la psicología humana. Ver cómo se comporta la gente, sus motivaciones, etc. He dedicado (y seguiré dedicando) muchas horas a aprender cosas sobre psicología y psicoterapia.

71. No toco ningún instrumento musical. Mis padres, nada melómanos, no me incitaron a aprender solfeo ni nada. Ni siquiera la flauta dulce. Así que aprendí a tocar el triángulo. Tocar algún instrumento es una de las espinitas que tengo clavadas.

72. Yo sí me volví muy melómano, así que mi colección de música es verdaderamente asombrosa tanto en cantidad, como en variedad de espectro musical.

73. Cuando era pequeño, en casa había unos diez mil libros. Lo sé con tanta exactitud porque una de mis compulsiones más tempranas fue catalogarlos todos en una increíble base de datos que me hice en dBase III.

74. Quizá por la exuberante variedad bibliográfica en la que me crié, y porque no salía los fines de semana, me pasé mi niñez leyendo sin parar. He leído Don Quijote de La Mancha cinco veces. Y cada vez que lo leo, me río más. No descarto volver a leérmelo. Creo que es un crimen que obliguen a leerlo en el colegio, porque la gente le coge manía, y es un libro para troncharse.

75. Ah, me fascinan las bases de datos, y meter el mundo en bases de datos. De hecho a veces me asaltan pensamientos yendo por la calle del tipo: “¿Cómo metería este proceso (que presencio) en una base de datos? Si convierto en entidad esto, no puedo normalizarla, tendría que…” Sé que suena raro, pero esa facilidad para convertir el mundo real en una base de datos de forma casi natural me es de gran utilidad en mi trabajo, y creo que soy muy bueno en lo que hago.

76. No se puede regalar a un niño de tres años 150 gramos de jamón cocido y esperar que lo valore, por muy bueno que sea el jamón. Y mucho menos sentirse decepcionado por su indiferencia. A mí me lo hicieron y lo recuerdo perfectamente. Los regalos para niños han de ser juguetes. La ropa para niños, o el jamón cocido, en realidad es un regalo para sus padres.

77. Me encanta disfrazarme. Aunque no tengo tantas ocasiones para hacerlo como me gustaría tener.

78. Nunca me he roto un hueso. Pero me he esguinzado los dos tobillos varias veces. Ahora los tengo hiperlaxos y tiene la ventaja de que no creo que me vuelva a hacer jamás un esguince. La desventaja es que se tuercen con facilidad y duele un huevo durante diez minutos. Tampoco me han operado nunca de nada, pero me dieron cinco puntos en una brecha en la cabeza.

79. Tengo muchas pequeñas cicatrices de diversas “batallas” o lances de mi vida. Detrás de cada una de ellas hay una historia que recuerdo perfectamente.

80. Lloro con mucha facilidad cuando siento injusticia, dolor, o emoción. A veces reconozco que puede resultar un tanto extraño verme llorar de emoción viendo una bandada de patos, pero no lo puedo evitar aunque quiera.

81. He pasado el sarampión y la varicela. El primero de bebé y no me acuerdo. La segunda a los 14 años y fue una putada.

82. Me gustan las flores. Si puede ser, al natural, sin cortar. Pero también los ramos. Y no. No me da pena cortar una flor porque es algo efímero por naturaleza, que ya sea cortado o en su planta, se va a marchitar sí o sí en apenas unos días. No entiendo cuando la gente dice que le da pena un ramo de rosas porque se marchitan. Hago muchas fotos a flores.

83. Me encanta el espectáculo de la Naturaleza. Ver cómo una hormiga se lleva un grano que pesa diez veces lo que ella o un halcón peregrino picando a 250 Km/h. Admirar la majestuosidad de un buitre volando a 2.500 metros de altura o un lobo trotando incansable hasta agotar a su víctima. Sorprenderme con una higuera creciendo de forma inverosímil sobre una roca estéril o un ratón muerto volviendo a la vida al ser devorado por infinidad de otros animales. Contemplar una mariposa extendiendo su espiritrompa o un ditisco buceando con su burbuja de aire para respirar bajo el agua. Escuchar un pájaro carpintero horadando un tronco de árbol o cazar con la cámara un petirrojo. Todo eso me parece de lo mejor que puede uno presenciar en la vida. Así que cada vez que puedo, me escapo a caminar por el campo.

84. Me encantan los juegos de mesa. Sobre todo aquellos en los que, aun existiendo el azar de un dado, también influye la capacidad del jugador. Y por supuesto, me encanta el ajedrez, donde no hay azar de ningún tipo. Pero no puedo jugar todo lo que me gustaría.

85. Me han dicho varias veces que pienso como una mujer. También me han dicho que tengo muy compensados mi lado Yin y mi lado Yang.

86. Me gusta dibujar y pintar. De pequeño pintaba óleo y acuarela, y caricaturas. Y me decían que lo hacía muy bien. Hoy en día no tengo casi tiempo, y lo tengo algo abandonado, pero es una de esas cosas que se retoman seguro cuando uno se jubila.

87. Tengo infinidad de aficiones. Muchas más de las que mi tiempo me deja cultivar. Jamás me aburro y no puedo comprender a la gente que dice que si le tocase la lotería, seguiría trabajando sólo porque “qué vas a hacer todo el día en casa”. Yo puedo estar semanas sin salir de casa sin aburrirme ni un minuto, leyendo, escribiendo, dibujando, charlando, aprendiendo, jugando…

88. Paso mucho tiempo plasmando por escrito el fruto de mis experiencias, reflexiones, o investigaciones. Una mínima parte de lo que escribo, acaba viendo la luz en el blog.

89. Soy muy maniático con muchas cosas. Detallarlas excedería con mucho el alcance de esta lista, pero una de ellas es la formalidad. Detesto la informalidad, incluso cuando no soy yo quien la sufre. Pero hay otras muchas manías como cerrar cajones, que no me interrumpan cuando hablo, dormir con la ventana abierta (como he dicho antes), la forma del mango de los cubiertos, la forma de los vasos, el diseño, etc. No obstante, no llegan a convertirse en neurosis, aunque sí me dicen que soy quisquilloso.

90. Dormí con un oso de peluche todas las noches desde que nací (me lo regalaron estando en la clínica) hasta los 15 años, edad a la que mi madre decidió esconderlo. Lo encontré años después dentro de un armario. Aún lo conservo, pero ya no duermo con él.

91. Me puedo llegar a duchar hasta cuatro y cinco veces al día en verano.

92. En la agenda de mi móvil hay más nombres femeninos que masculinos.

93. No madrugar es uno de los pilares de mi concepto de felicidad. Madrugar está en el Top 5 de las cosas que más odio. Necesito cuatro despertadores para despertarme, y aún así, muchas veces no son suficiente y me sigo quedando dormido.

94. No tengo reparos en usar un abanico, alabar el atractivo de otro hombre, o besar a un amigo, por ejemplo.

95. Sé perfectamente de buena tinta y primera mano lo que es el Síndrome de Asperger.

96. Bebo muchísima agua. Y meo en consonancia. Me gusta el agua en general. En el mar, en forma de lluvia, nieve…

97. Me encanta el cine.

98. Mi visión cosmológica es un tanto especial. Sin caer en la paraciencia, sí creo firmemente que aún quedan muchas preguntas por responder sobre el cómo y el porqué de la materia, de las leyes que hacen que nuestro Universo sea tal como lo conocemos, etc. Y creo que puede haber conexiones que expliquen muchos sucesos que hoy por hoy permanecen en el misterio. No obstante, también creo que es bastante probable que jamás lleguemos a obtener dichas respuestas. Es como intentar saber de qué color es una casa en la que uno está sin poder salir afuera.

99. Me vuelve loco comprarme ropa, aunque no soy un fashion victim, ni visto según ninguna moda. Y soy muy rápido comprando ropa. Veo lo que me gusta, lo pago y me voy. No me tiro seis horas probándome mil camisas para finalmente no llevarme nada.

100. Aprendí a nadar antes que a andar. No es que aprendiese a caminar muy tarde. Es que aprendí a nadar muy pronto.

101. La primera frase que mi padre me hizo escribir para practicar caligrafía fue: “Nacho es un niño muy curioso.” Sigo siendo bastante curioso.

102. Mi madre me decía siempre “Tú no eres malo, sólo eres travieso.” Es que de pequeño era realmente un trasto, aunque nunca he tenido maldad.

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