28 feb. 2008

El poder de Dios

Ni siquiera Dios puede hacer que no sea lo que ya ha sido.

Frontera natural

Cuando uno bucea en Google Maps, llaman la atención las zonas verdes. O quizá más que las zonas verdes, su distribución. Estas zonas, algunas verde oscuro, y otras verde claro se corresponden a espacios protegidos de diversa consideración. Las oscuras suelen ser Parques Nacionales, Naturales o Regionales. En verde claro aparecen parques periurbanos, u otros espacios de diferente protección. Pero lo verdaderamente curioso, como decía, es la distribución de estos espacios. Es habitual que en zonas de montaña se concentren con mayor profusión los espacios protegidos. Sin embargo, a veces nos encontramos con la cruda realidad de cómo se protege la Naturaleza, cuando ésta se ejercita desde distintos estamentos oficiales. Empecemos por lo mejor de lo mejor. La créme de la créme. Y citando sólo un ejemplo. En Francia, al sur de Burdeos hay una zona que comprende el Parque Natural Regional de los Grandes Lagos de Gascuña, y a su alrededor espacios protegidos de diversa consideración, sumando un área superior a la Comunidad Foral de Navarra. Los españoles siempre usamos a Francia como el espejo en el que mirarnos, pero esta vez mirarnos al espejo nos saca los colores. Si miramos comunidades autónomas como Cataluña, Valencia o el País Vasco, vemos que su protección de espacios naturales es masiva. Otras comunidades con especial presión demográfica y urbanística, como la de Madrid se han esforzado en la gestión de los espacios naturales, contando, junto a inmensas áreas urbanas, espacios protegidos (que todo sea dicho no siempre se respetan como sería de desear). Llama la atención que autonomías con una renta per cápita tradicionalmente baja (y ya se sabe que la protección del medio ambiente se suele dejar para cuando sobran los duros), como Castilla-La Mancha, o Andalucía tienen una protección increíblemente extensa sobre todo en zonas montañosas o singulares como la parte del Sistema Ibérico correspondiente a Guadalajara, Sierra Nevada, la desembocadura del Guadalquivir o la serranía de Ronda.

Sin embargo se aprecia claramente quién no ha hecho los deberes. Siempre me ha llamado la atención que una comunidad autónoma como Castilla y León, el mayor espacio subnacional de la Unión Europea, no disponga de espacios protegidos más allá de los impuestos por la administración del estado. Es curioso que Soria, una provincia montañosa de gran exhuberancia natural es una isla de protección medioambiental entre Guadalajara y La Rioja. Tanto es así que se puede seguir la frontera entre las distintas comunidades autónomas sólo atendiendo a dónde hay espacios protegidos y dónde no los hay. La ladera norte de todo el Sistema Central (sierras de Gredos, Guadarrama, Béjar y Somosierra) carece por completo de protección, a diferencia de la ladera sur, que queda dentro de la Comunidad Autónoma de Madrid y castellanomanchega. Lo mismo sucede con Asturias, gran parte de Galicia, Cantabria o Aragón. La protección ambiental no siempre conviene a determinados estamentos políticos, que ven en dicha cuestión un obstáculo a ciertos intereses, algunos urbanísticos, otros económicos que impiden que determinados parajes se salvaguarden del expolio y el abuso.

Faraonismo

La tumba de Sadat, en El Cairo. (foto Wikipedia)

Una de las cosas que llaman mucho la atención del Egipto moderno es que en medio siglo de independencia ha tenido tan sólo tres presidentes, y todos ellos (a excepción del actual) han muerto en su cargo. Es lo que yo llamo faraonismo. Al igual que los antiguos faraones, los actuales presidentes de Egipto perduran como tales hasta su muerte. Gamal Abdel Nasser fue presidente de la República de Egipto desde 1953 hasta que un ataque al corazón acabó con su vida en 1970. Le sucedió inmediatamente Anwar al Sadat. Que ejerció su mandato desde el mismo 1970 hasta que en 1981 muriese durante un desfile militar por soldados integristas de su propio ejército. Inmediatamente heredó el poder Hosni Mubarak, que aún permanece en el cargo. Esto, que por un lado parece una anomalía democrática, no hay que dejar de admitir que ha traído un período de estabilidad y prosperidad a Egipto del que los propios paisanos hablan con los ojos vidriosos.

Quizá son los propios egipcios quienes tienen arraigado este comportamiento no sólo cuando llegan al poder, sino también cuando lo aceptan. No en vano hay que tener presente que aproximadamente el 85% de la población egipcia son descendientes de los antiguos habitantes del Egipto faraónico, y que sólo un14% son de raza árabe, procedente de las invasiones islámicas, quedando un 1% de antiguos griegos de la etapa ptolemaica.

Pero el faraonismo no se manifiesta sólo en esta perpetuación del poder, sino en una auténtica idolatría por parte del pueblo hacia su presidente. Cuando un presidente está en el cargo, las ciudades están permanentemente llenas de efigies del mandatario, en forma de carteles o murales, muchas veces creados por propia iniciativa de los ciudadanos. Es un comportamiento muy similar al que tenían los faraones del Antiguo Egipto que durante su mandato sembraban el territorio de estelas, obeliscos y estatuas que les hiciesen referencia como una especie de omnipresencia. Cuando un presidente cae, se le recuerda con cariño pero se retira la mayoría de dichos retratos para ser sustituidos por los de su sucesor, de un modo muy similar al que ocurría en muchas ocasiones en el antiguo reino del Nilo.

Pero el colmo del faraonismo es sin duda la tumba de Anwar al Sadat que hay en El Cairo. Es un monumento funerario con forma de pirámide (como no podía ser de otro modo) que forma un único conjunto con el monumento al soldado desconocido. Se encuentra ubicada exactamente al otro lado de la calle de donde se sitúa la grada permanente donde se sitúa el presidente de Egipto durante los desfiles militares, y donde murió abatido Sadat.

102 galletas

Recuerdo el caso, supuestamente real que me contaron (me fio de la fuente) del abuelete que acude al geriatra diciendo:
— Me tomo la medicación, lo que no puedo es llegar a comerme las 102 galletas. Cuando llevo más de 30 me resulta muy difícil seguir.
El médico, atónito le responde:
— ¿102 galletas? ¿Pero qué dice usted por Dios?
— Sí, usted me anotó en la receta que me tomase la pastilla con 102 galletas, mire. —Le tiende el papel al médico
— Caballero, ¡aquí pone que se tome la pastilla con 1 ó 2 galletas!

Mírala, mírala...


Cuando Yaiza me dijo el otro día que la acompañase a aquel sitio, no me podía imaginar ni por asomo que tenía estas vistas. No suele verse la Puerta de Alcalá desde este ángulo normalmente. Lástima de cámara. Sólo tenía a mano el móvil.

25 feb. 2008

Esperanza Aguirre abre una cuenta en Facebook · ELPAÍS.com

Acabo de ver la noticia Esperanza Aguirre abre una cuenta en Facebook · ELPAÍS.com. Y me ha sorprendido gratamente. No porque comulgue con esta señora, que además de caerme mal me parece una política corrupta capaz de desviar el trazado del tren de alta velocidad de una capital de provincia como Guadalajara sólo para hacerlo parar en mitad de la nada, en unos terrenos baldíos llenos de girasoles, propiedad (cosas de la vida) de su familia y en los que, alrededor del mencionado apeadero, una consultora inmobiliaria de curioso nombre Aguirre-Newman, gestionó la construcción un desarrollo urbanístico (Ciudad Valdeluz) que deja en mantillas al Residencial Paco el Pocero (alias Francisco Hernando, ¿o era al revés?).

Estoy absolutamente convencido de tres cosas, a saber: Que Esperanza Aguirre no sabe ni lo que es Facebook; Que no ha iniciado sesión en persona jamás; Y que tendrá un gabinete encargado de este tipo de cosas que la hacen quedar bien ante el público, y que se esfuerza por rellenar su perfil de contenidos chachis, y de aceptar amiguitos. Pero bueno, lo que me ha sorprendido gratamente es que de la maraña de redes sociales existentes, se haya elegido Facebook para algo tan mediático como es el hecho de que un político se las dé de moderno (moderna en este caso) abriendo (y haciendo público que se abre) una cuenta en una red social. Evidentemente su gesto a mí me suena como si la noticia dijese "Esperanza Aguirre decide comprarse un teléfono móvil", pero asumo que Internet y todo lo relacionado con un teclado y un ratón a la mayoría de los políticos les produce una mezcla entre alergia y aversión. Entre miedo y asco.

Y es que yo tomo partido por Facebook. Me gusta. He probado redes sociales desde que aparecieron. Tengo o he tenido cuentas en Orkut, Linkara, MySpace, Badoo, Jaiku, Habbo y alguna otra que no me acuerde. Así que tengo experiencia en lo que una red social es, y no es. Y sobre todo en lo que debe y no debe ser. Y el caso es que desde el principio Facebook me pareció muy buena. Simple, fácil de utilizar, con unas posibilidades de expansión casi ilimitadas, y con una buena aceptación.

23 feb. 2008

Voz de chocolate

El otro día hablaba con La Lola de Dinah Washington y su inconfundible voz. Y no se me ocurría mejor forma de definirla que "voz de chocolate". Quizá por esa calidez suave que se desliza por el oído como el chocolate caliente por la garganta. Es una voz de esas que no olvidas. Que escuchas cantando un tema que jamás habías oído, y tu subconsciente de susurra al oído "Dinah"...
Quizá Mad About the boy o Blue skies sean dos de los temas que más me elevan escuchando a la Washington. Al poco de pasar los cuarenta, Ruth, (que fue como la llamó su madre), ya consagrada y obsesionada por su peso, y en medio de una noche de borrachera tomó más pastillas para dormir de la cuenta. Y durmió para siempre, salvo cuando mi subconsciente me susurra: "Dinah..."

El poder de tu voz


Amnistía Internacional: El Poder de tu Voz
by Razorbuzz
Hay veces que cuesta creer que gobiernos que se dicen democráticos, se valgan de miserables artimañas para impedir la difusión de un mensaje en pro de los derechos humanos. Afortunadamente (para algunos), vivimos en una época en la que hay medios que no se pueden acallar. Como este.

Visita elpoderdetuvoz.org. Una iniciativa de Amnistía Internacional.

22 feb. 2008

Rectificar

Hacer las cosas bien, por haber aprendido a NO hacerlas mal, es mucho más valioso que haberlas hecho bien desde el principio por casualidad.

21 feb. 2008

Esclavitud informática

Hoy Agus ha lanzado al aire una hipótesis que me ha hecho meditar. Si la informática hubiese aparecido antes de la abolición de la esclavitud, ser condenado a programata habría sido peor que ser enviado a galeras o a una mina de sal. Y es que la presión a la que son sometidos los informáticos en algunas ocasiones se asemeja peligrosamente a la del tipo mal encarado que repartía estopa en la galera de Ben Hur. Me imagino la escena. Un pobre programador de .NET picando código como una mala bestia durante 20 horas al día, mientras un jefe de proyecto, látigo en mano, le arrea de cuando en cuando en la chepa increpándole “vamos, desgraciado, programa más rápido, no te olvides de ningún punto y coma…” Joder qué infierno. Eso sí, los proyectos saldrían como churros y siempre según la fecha del Project.

Alta presión

Hoy he escuchado en la radio a una concejala del ayuntamiento de Morata de Tajuña quejarse sobre el proyecto de construcción de una central térmica en su término municipal, diciendo:
"... para ver de qué modo y manera se puede presionar para ejercer medidas de presión sobre este gobierno..."

¿Presionar para ejercer medidas de presión? ¡Jesús cuánta presión!

19 feb. 2008

Torpedeadas por la popa

Hoy ha salido el tema de lo graciosos que son los títulos de algunas películas porno. Y lo cierto es que es así. Yo siempre recuerdo una anécdota muy curiosa con mi primera experiencia con el cine porno. En un autobús camino de Granada, iba yo, con unos diez años, calculo así a ojo de buen cubero, con mis abuelos, que me llevaban de vacaciones de verano. El trayecto era bastante largo y en cierto momento, después de la parada para la comida en mitad de La Mancha un increíble sopor sumió a todos los ocupantes del autobús menos a mí, y deduzco que al conductor… Y comenzó una película. Era una película porno, y el título, al que entonces no vi mucha gracia, tenía su chispa: Guerra fría, camas calientes. Al poco de comenzar el trajín, alguien salió del duermevela de la siesta, y se apresuró a decirle al conductor que qué demonios era aquello, que había niños, y tal, y se jodió el invento… El caso es que ya hace muchísimos años me dedicaba a ver las carteleras de las Salas X, que aunque jamás frecuentaba, me resultaban graciosísimas. Y lo cierto es que hay numerosos títulos que son para partirse el pecho a reír. De entre ellos, el que más me gusta es el que titula este artículo: Torpedeadas por la popa, de inspiración muy nabal, (sí, con b de nabo X’D). Pero hay otros ejemplos muy buenos, como Abiertas a todo, o los títulos con rima, que siempre tienen su gracejo: Soy un truhán, soy un señor, tengo los huevos llenos de amor, Follo luego existo, no follo luego insisto, Ensalada de pepinos en colegio femenino, o El fontanero, su mujer, y otras cosas de meter.

Los inspirados en otras películas son legión (aunque aquí pongo algunos ejemplos, hay muchos más aquí): Eduardo Manospajeras, La guarra de las galaxias (este es todo un clásico), Abierta hasta el amanecer (sin comentarios), 20.000 lenguas de viaje intrauterino (este es endoscópico), Afollo 13, Agárramela como puedas, Babe, el cerdito caliente, Cabalgando a Miss Daisy, E.T., el peneterrestre (esta la he visto yo, y es de lo más impactante), Cortocircoito, El cartero siempre llama con el rabo, El proyecto de la puta de Blair, El silencio de los chaperos, Exxxcalibur, Mamatrix, Nelson Manguera, Nabocop y Rabocop, Pene de muerte, Penetrad a Willy, Pórsergays (inspirada en Poltergeist), Sodomiza como puedas, Tetanic, XXX Men, Ya sé quién te la chupó el último verano, Pubyss, Más adentro, Todo sobre mi puta madre, La princesa Chocholoko (supongo que una versión de La princesa Mononoke X’D)… La lista es interminable.

Aunque las inspiradas en Disney merecen una mención especial: Alicia en el país de las Marranadillas, Putanieves y las siete pollitas, Cenixcienta, La bella y la bestia (este conserva el título tal cual), La zorra y el vagabundo, Penocho, Peter Pene

En fin, que es un tema inagotable con el que uno puede pasarse horas riendo.

18 feb. 2008

Un detalle

Supongo que no a todo el mundo le pasa lo mismo, pero yo hay muy pocas veces en que me sienta querido. Hay muy pocas veces que alguien me demuestre que de verdad me aprecia. Muy pocas veces que alguien tenga un detallazo conmigo de esos que te hacen decir por dentro "joer"... Tan pocas veces son, que cuando sucede, entro primero en una especie de shock de incredulidad del que muchas veces salgo mucho tiempo después, mientras regueros salados corren mejilla abajo una vez tomo conciencia de lo sucedido. Pero a veces, de cuando en cuando, ocurre. Y ayer ocurrió.

Porque lo importante no es tanto el acto en sí, sino lo que ello significa. Así que gracias a ella que es pequeña, sonora y exótica, porque es mucho más maravillosa de lo que intenta aparentar.

123

Hoy Ramón me ha enseñado un truco acojonante que me ha fascinado. Es una especie de singularidad matemática. Como un agujero negro que se traga todos los números, incluido a sí mismo. Es el 123.

Se trata de coger cualquier número al azar, sin importar lo extenso que sea, y contar sus dígitos pares (incluido el cero, claro), contar los impares, y finalmente el total de dígitos, y formar otro número con esas tres cifras. Pares, impares, total. Al número resultante, se le somete a la misma operación, y siempre acabamos en el número 123, que al someterlo a dicha operación, da el 123, por lo que se autodigiere en un bucle sin fin.

44, pares, 2; impares, 0; cifras totales, 2. 202.
202, pares, 3; impares, 0; cifras totales, 3. 303.
303, pares 1; impares, 2; cifras totales, 3. 123 (la liamos)
123, pares, 1; impares, 2; cifras totales, 3. 123...

Probad con cualquier otro número.

17 feb. 2008

Revertir el endurecimiento del pan

El pan se pone duro. Este proceso es debido, únicamente, a la pérdida de agua. El pan cocido tiene una gran concentración de agua en su interior, con una muy baja tasa de agua en la corteza, lo que la hace crujiente. Si lo introducimos en una bolsa de plástico, impedimos que el agua de la miga, migre al exterior, pero no que sea absorbido por ósmosis por la corteza, más seca y por tanto ávida de agua. Por esta razón tras un día en una bolsa de plástico, el pan parece de goma.

Hoy tenía una chapata entera en la nevera, por supuesto, como una piedra con la que, en circunstancias normales habría podido hacer tres cosas: usarla como arma, fabricar pan rallado o tirarla a la basura.

Sin embargo Fleming no tiró a la basura el cultivo mohoso que encontró al volver de sus vacaciones, y yo he pensado: “Si el pan se queda duro por perder agua ¿qué pasa si lo rehidrato?” Bueno, pues el proceso es sencillísimo y muy satisfactorio. He cortado con un cuchillo de sierra el trozo que me iba a comer. Lo he metido debajo del grifo. Así, tal cual. Con esto conseguimos que se moje, pero no que penetre el agua en su interior. Pasados un par de minutos el agua ha penetrado lo suficiente como para cortar la corteza sin que se resquebraje. Con la corteza mojada, podremos corta ya la miga seca y abrir las dos mitades del trozo de pan. Una llegados a este punto, mojamos el la parte interior en la que hasta ahora no hubiese penetrado el agua. Reconozco que aquí, la perspectiva de comerme dos tostadas de pan mojado, con esa textura babosilla que adopta estuvo a punto de hacerme cejar en mi empresa, pero no. He metido las rebanadas mojadas (dejando que escurra el agua, vamos que no goteen) en el tostador, y las he tostado durante varios minutos. En mi tostador he necesitado unos cinco minutos, aunque dependerá del modelo claro. Al principio serán rebanadas de pan mojado, caliente. Después empiezan a ser pan normal, crujientito, ¡y finalmente pasan a ser tostadas de pan del día!

Puedo asegurar que la textura lograda es increíblemente buena. No se diferencia de tostadas hechas con pan recién hecho. Y en realidad, dado lo simple del proceso de endurecimiento del pan, no debería sorprender que el revertir dicho proceso fuese igual de simple. Y así es :) Y yo he desayunado mi pan con tomate de cada domingo como un señor.

Complejo de inferioridad inverso

Hoy me han dicho que tengo complejo de inferioridad. Y ha sido la primera vez en mi vida. Hasta aquí no habría nada de extraño, pues podría ser que hubiese decidido someterme a psicoterapia y me lo hubiesen diagnosticado. Pero no ha sido así. Me lo ha dicho una persona que he conocido hace relativamente poco.

El caso es que me ha sorprendido mucho, porque mi querida amiga Paula (y no sólo ella) afirma que mi ego tiene más eslora que el Queen Mary, pero como soy de natural reflexivo, he empezado a pensar por qué alguien, en contra de lo que me dice todo el mundo, cual salmón contra corriente, afirma aquello que todos los demás niegan. Si menciono a Paula es porque ella ha sido la única a quien le he comentado este suceso.

Cuando se lo he confesado, todo preocupado yo, a Paula la pobre se pensaba que estaba burlándome de ella. Como me conoce bien, me ha respondido un "tú???????????" (así con muchas interrogaciones). Y me ha acusado socarronamente de tenerme creído hasta el hecho de ser creído. Bueno, yo creo que esto último lo decía por hacer la gracia. No me considero un ególatra, pero desde luego jamás he tenido complejo de inferioridad ni nunca había aventurado nadie dicha posibilidad. El caso es que a lo largo de la conversación ha encontrado media docena de ocasiones para dedicarme un irónico "joer, tú y tu nuevo complejo de inferioridad"... Justamente cuando pecaba de lo contrario, claro.

No obstante, hago un ejercicio de pública humildad reconociendo mi falta. Aunque ya no sé muy bien cuál es "la falta"...

16 feb. 2008

Exclusividad sexual

Podríamos debatir más que en el Concilio de Nicea sobre la exclusividad sexual dentro de la pareja sin llegar a buen puerto. Aún así, voy a meterme en esos jardines, ya que es un tema al que he dedicado no pocas reflexiones. ¿Por qué las relaciones de pareja se establecen de forma monolítica sobre la base de una exclusividad sexual? Esto, que puede parecer una visión simplista y hasta superficial, a poco que escarbemos en la arquitectura de las relaciones, nos daremos cuenta de que no es tal. Las relaciones se fundamentan en lo que llamaré en adelante sexo exclusivo, y en todo lo que ello conlleva. Y para saber dónde nos movemos, aclararé que cuando a una persona le jode que su pareja se vaya de fiesta con otra persona es, en la inmensa mayoría de las ocasiones, por la componente sexual subyacente, lo que nos deja de nuevo en el plano del sexo exclusivo.

Si preguntamos a la población sobre qué cosas no toleraría jamás a su pareja, sin duda la primera opción es “que me ponga los cuernos”. Pero ¿por qué en el imaginario colectivo se ancla tan fuertemente la relación de pareja a la exclusividad sexual? ¿Por qué a un individuo le jode que su pareja folle con otra persona, pero no le jode (o le jode menos, que de todo hay) que su pareja vaya al teatro con esa misma otra persona? Parece claro que hay algo primario y atávico en el sexo que no está presente en ninguna otra faceta de nuestras vidas.

Un posible origen de esta necesidad de exclusividad sexual es la religión, la cual no hizo sino regular una necesidad anterior más o menos tácita, pero sí imprescindible. Si cada varón tiene una hembra de uso particular tiene prácticamente garantizada la supervivencia de sus genes. En una época en la que ley y religión se funden, las creencias místicas imponían la monogamia en una forma de garantizar una hembra para cada hombre, en oposición a culturas poligámicas donde hombres con grandes recursos económicos podían pagar la dote de muchas mujeres, y donde en una población pequeña, podría producir una catástrofe biodemográfica, al dejar a muchos varones sin ninguna hembra disponible. Así, ya en textos tan antiguos como el Antiguo Testamento, cuya redacción podemos datar en torno al año 1.000 A.D. se recogen leyes y normativas sociales mucho más antiguas y que establecen que “no codiciarás a la mujer de tu prójimo”.

Pero remontándonos decenas de miles de años antes de la aparición de ninguna religión podemos encontrar motivos profundamente arraigados en la biología y la etología del ser humano, o protohumano. Nuestra especie procede de una rama de seres vivos (los primates) con una fuerte tendencia a los patriarcados.

El caso es que en ambos casos estaríamos justificando la necesidad de exclusividad sexual del hombre hacia su pareja hembra, pero estos ejemplos no justificarían el caso inverso. La exigencia de exclusividad sexual de la mujer hacia su pareja varón, que, si bien no respetada, sí ha sido manifestada en numerosas ocasiones a lo largo de la Historia. Lo cierto es que la única explicación que se me ocurre para este comportamiento (ya que los libros de Desmond Morris los tengo metidos en una caja) sería una traslación de una costumbre masculina al total de la población. Así, lo que empezó siendo una especie de prerrogativa del varón sobre la hembra, acabó adoptándose como una especie de acuerdo contractual entre cualesquiera personas que estableciesen una relación de pareja, independientemente del género de los individuos.

El descalabro sociomoral, y que hace que se me caigan los palos del sombrajo, viene cuando nos encontramos que al margen de las consideraciones biológicas, éticas, religiosas o etológicas, es posible realizar el acto sexual sin que ello conlleve que se perpetúen los genes. Además, hay individuos de la especie humana que adoptan para criar a un cachorro humano, aún a sabiendas de que no porta sus genes. Por otro lado, una hembra humana hoy en día no precisa del concurso de un macho para alimentar a sus crías. Esto deja fuera de juego las razones biológicas y etológicas expuestas anteriormente. Teniendo en cuenta que gente de ideología liberal, carente de corsés religiosos y de mente abierta siguen sin aceptar un devaneo sexual de su pareja… ¿Qué nos queda? ¿Por qué esa exclusividad sexual? ¿Podemos considerarla un residuo heredado de un pasado remoto en que las condiciones biológicas, religiosas o sociales no eran las actuales pero que mantenemos por inercia, o por el contrario realmente tiene algún tipo de sentido en el mundo de este siglo XXI? Desde luego desde un punto puramente racional no, pero cuando nos vemos invadidos por ese frío y agrio sentimiento de haber sido engañados sexualmente, ¿realmente se debe estar imbuidos de una costumbre social, o hay algo más?

15 feb. 2008

Cantidad o calidad

No es la primera vez, ni será, por supuesto, la última, que me debata entre elegir cantidad o quedarme con la calidad. Siempre que se nos pregunta sobre este dilema solemos mostrarnos muy dignos, hablando de que la calidad, aunque en menor cuantía, siempre es preferible a una mediocre abundancia. No obstante se llenan los restaurantes chinos de gente buscando llenar la andorga de dudosas exquisiteces (el glutamato monosódico está muy rico, todo sea dicho), cuando por el mismo precio quizá se pudiesen comer en Lhardy un par de croquetas, pero eso sí, de lujo.

Parece que en esto de la calidad y la cantidad se haya impuesto también la corrección política, lo mismo que con los pedos. Todos se escandalizan de cuando alguien se raja, pero nadie confiesa el regocijo incontestable de ventosearse sin remilgos. Y resulta que en esto de la calidad nos vemos, me veo asaltado con más frecuencia de lo que me gustaría.

El problema no viene cuando, como en el caso de los pedos, tenemos una elección pública y otra elección de puertas adentro. El dilema se manifiesta cuando es en nuestro fuero interno donde nos debatimos entre una u otra opción. Entre quedarnos con la abundancia y no pasar hambre jamás, o paladear sólo de cuando en cuando la exquisitez de una delicatessen.

14 feb. 2008

Desvestir y desnudar

¿Por qué desvestir y desnudar significan lo mismo?

¿Subconsciente o casualidad?

Hoy he cogido una camisa rojo bermellón del armario, que me pongo de higos a brevas. La verdad es que hacía bastante que no la usaba por ser bastante "cantosa". No obstante, hoy he abierto el armario y he cogido la llamativa camisa roja.

Al llegar a la oficina el cachondeo estaba servido. Unos y otros han empezado a hacer comentarios sobre mi camisa y Angus ha comentado "qué rojito vienes, niññññño". Lo que me ha costado un par de horas comprender, era que el cachondeo no era por el color de la camisa en sí mismo, sino por ser hoy 14 de febrero, según dicen, día de los enamorados, y en el que, por lo visto, quien está enamorado se pone algo rojo.

¿Habrá sido el subconsciente? ¿Habrá sido casualidad? ¿Estaré enamorado?

11 feb. 2008

¿Predestinados?

Una de los muchos temas que inspiran en mí profundas y recurrentes reflexiones es el determinismo, o indeterminismo. No obstante es este un tema que ha atormentado a propios y ajenos, quizá desde que el mundo es mundo y desde que alguien pensase no ya de dónde venimos, sino hacia dónde vamos, y por tanto, si se podía elegir ese destino. Hace apenas unos días coloqué un artículo con el brevísimo cuento de Cocteau "El gesto de la muerte", que me ha inspirado numerosas meditaciones en este sentido. En él un hombre intenta huir de su destino sin saber que realmente su huída le dirige precisamente hacia aquello de lo que quiere huir. Hace aproximadamente un año publiqué las cinco primeras entregas (la sexta y última sigue procrastinada en estado de borrador) de la serie sobre Inteligencia Artesanal, en la que me permitía el lujo de jugar con el determinismo e indeterminismo que diferencia (o no) nuestra existencia de la de una máquina creada por el hombre. En definitiva, esta es una cuestión que da mucho de sí, y sobre la cual probablemente no será la última vez que escriba.

En muchas ocasiones nos sucede precisamente aquello que pretendíamos evitar, y a veces la caprichosa fortuna me hace caer en la paranoia de que las acciones evasivas no han hecho sino contribuir a la consecución de ese destino que se pretendía fintar. ¿Realmente somos dueños de nuestro destino? ¿Es simplemente una burla más de Forer haciéndonos ver aquello que queremos ver en mitad de la tribulación?

Proclamar la existencia de un Dios creador y planificador que todo lo controlaba ya supuso para los prototeólogos de hace miles de años un problema de peliaguda solución: Alguien predetestinado por los designios de Dios no tenía más que abandonarse a aquello que más le apetecía, seguro de que su destino ya estba dictado. Podía robar, matar o simplemente vegetar sin trabajar en nada, que su destino, en manos del Todopoderoso, acabaría por cumplirse fuese cual fuese. Esto eliminaba de un plumazo el concepto de "sacrificio" promulgado por los sacerdotes y a su vez ponía en grave confrontación la religión y la aceptación de un ser supremo, con la incipiente economía, el orden social y unas mínimas reglas de convivencia. Era preciso hacer que los mortales "se lo currasen", siendo de ese modo premiados con un destino feliz, o castigados con otro terrible. Por eso fue necesaria la invención del concepto de "libre albedrío", que encajaba con calzador la indeterminación humana en mitad del determinismo universal de la voluntad divina. Ahora eran los humanos quienes podían tomar las riendas de su destino con sus actos ("Por sus actos los conoceréis").

En este viaje mío hacia el destino ha influido mucho la física teórica. A raíz de la lectura de las teorías de Einstein, Penrose o Hawking, entre otros, me quedó medianamente claro que, al menos desde el punto de vista teórico que era posible viajar en el tiempo. Pero cada sentido de viaje tiene sus propios inconvenientes: Viajar al pasado parece fácil, ya que el pasado es algo definido y concreto. Conocemos nuestro pasado y sabemos lo que nos encontraremos viajando a un punto del mismo, pero nos plantea problemas como la paradoja del abuelo. Si viajamos al pasado y matamos a nuestro abuelo antes de que concibiese a nuestro padre... ¿Quién estaría matando al abuelo, si el asesino jamás habría nacido? (Ya tocará hablar de las teorías de Hawking para "proteger" el pasado). Viajar en el otro sentido, hacia el futuro, nos ofrece la libertad de no tener nada que proteger. Pero por contra desconocemos qué nos encontraremos y además hallamos la inquietante hipótesis de los "futuros posibles". Es decir, que viajamos hacia un futuro posible del abanico de que disponemos. Si es así, evidentemente cabría pensar con alivio en cierto indeterminismo al estar en nuestra mano elegir, al menos dentro de ese abanico de lo posible, qué alternativa tomar. Si por contra tenemos a nuestra disposición cualquier futuro posible, hacer ese viaje a un "posible futuro" sería tan absurdo y errático como jugar a la lotería. ¿Qué sentido tiene viajar a un "posible futuro" si no tenemos la certeza de que verdaderamente será ese "el futuro"? Podríamos viajar a un posible futuro, ver la combinación ganadora de la lotería, volver al pasado y soplársela a nuestro "yo presente" para que mejorase sensiblemente nuestra situación económica. Pero ese futuro en el que resulta premiada esa combinación sólo es uno de los posibles, luego al fin y a la postre, daría igual que se le dijésemos a nuestro "yo presente" la combinación ganadora, o que directamente jugásemos una combinación al azar...

Y hablando del azar. Hay un hecho que siempre me ha atormentado (por decirlo de algún modo). Es lo que yo llamo "Teoría de la falsa sensación de azar". ¿Existe realmente el azar? Aparentemente sí, ¿verdad? Estamos acostumbrados a pensar que un suceso azaroso es aquel en el que, repitiendo las condiciones de partida, el resultado del mismo es impredecible, o al menos no dependiente de las condiciones de partida. Una tirada de un dado, una tirada de una moneda, etc. Pero esto no es sino una concepción simplista de dicho suceso, ya que ¿realmente podemos repetir las condiciones iniciales? Evidenemente no, ya que las moléculas presentes en el aire, que median entre el dado y la mesa han cambiado de lugar; La posición de la Luna respecto de la Tierra, de la Tierra respecto del Sol, etc. habrán variado con lo que las fuerzas que actúan sobre la moneda o el dado de turno no son las mismas que en la primera tirada, pudiendo inclinar la balanza en una mínima medida, pero suficiente para invalidad aquello de "mismas condiciones de partida". La única forma de repetir con rigor las condiciones iniciales de la prueba serían, dando una vuelta de tuerca más, viajar al pasado al preciso instante de la tirada de dados anterior y repetirla. Pero dado que es el pasado, el resultado de la tirada sería (debería ser) el mismo una y otra vez por más veces que repitiésemos la prueba. El mismo que ya conocemos. El mismo que conservamos en nuestra memoria. Luego... ¿Realmente existe el azar? ¿Es esta imposibilidad de azar la prueba irrefutable de que vivimos una simulación informática? (Ya que un ordenador es una máquina determinista en la que no es posible el azar). ¿De qué forma influiría la inexistencia del azar en nuestra determinismo o indeterminismo?

En este juego de la prederminación, hay una película que el otro día vi y comentaba con Almudena: Gattaca. En esta verdadera obra de culto (al menos para mí), una persona completamente predestinada, con un futuro dictado por algo tan firme como sus genes, lucha contra su propio destino para cambiarlo, convencido de que no somos sino lo que creemos que somos. Convencido de que nuestros límites nos los imponemos nosotros mismos. Y así, lucha para alcanzar algo que, teóricamente le está vetado. Algo que realmente está fuera de su abanico de "posibles futuros". Y vence.
¿Sabes por qué lo conseguí? Porque nunca me reservé nada para la vuelta.
Vincent A. Freeman, alias Jerome Morrow

7 feb. 2008

El gesto de la muerte

El de hoy no es mío, pero es uno de los cuentos más bonitos que conozco. Es tan corto y aún así contiene tanto significado, que podría clasificarlo casi como un koan occidental. Este cuento ha alimentado cientos de reflexiones sobre la vida y el destino.

El gesto de la muerte
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
—¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.—
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
—Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?—
—No fue un gesto de amenaza —le responde— sino de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán ciudad donde debo tomarlo esta noche.
Jean Cocteau

6 feb. 2008

Masoquismo informativo

El otro día meditaba yo acerca del cotilleo masoquista. Es decir, aquella búsqueda de información que sabemos a priori que si encontramos, nos va a hacer la puñeta y que con todo y con eso, buscamos denodadamente para, en muchos casos, acabar encontrándola y acabar jodidos vivos.

Yo, ciertamente, hace ya años que no la practico porque dejé de pillarle el gustillo al masoquismo. Es lo que el acervo popular del castellano viejo resume con el "Ojos que no ven, corazón que no siente", y que a mí me gusta ilustrar en el famoso cuento cómico del triple filtro de Sócrates.

Dice la historia, que un joven conocido de Sócrates, en una ocasión fue corriendo a verle:
—Maestro Sócrates, maestro Sócrates. Tengo que contarte una cosa de uno de tus alumnos.—
—Un momento.— Respondió Sócrates con calma —Antes de que me digas esa "cosa" tan urgente, déjame que la someta a la prueba del triple filtro.— el discículo alucinaba. Sócrates prosiguió:
—Primero el filtro de la Verdad. Lo que me vas a contar... ¿Lo sabes de primera mano? ¿Es una información veraz e inequívoca?— El amigo respondió
—No, la verdad es que me lo acaban de contar pero...— Sócrates lo interrumpió
—Bien. O sea que no sabes si es cierto o no. En segundo lugar el filtro es el de la Bondad. ¿La información que vas a facilitarme sobre mi alumno, es algo bueno?—
—Pues, la verdad es que todo lo contrario...— Sócrates volvió a interrumpirle
—De modo que quieres contarme algo malo, sobre un discípulo mío. Bueno, veamos si pasa el tercer filtro. El de la Utilidad. ¿Me sirve de algo conocer lo que quieres contarme? ¿Puedo hacer yo algo?—
—La verdad es que no, ya ha sucedido y...—
—Pues si lo que ibas a contarme es algo de lo que no sabes si es cierto, que es malo, y además que no me es útil para nada... ¿De qué me sirve saberlo?—

Y concluye la historia diciendo que este episodio ilustra la gran sabiduría de Sócrates, y también ilustra por qué Sócrates jamás se enteró de que Platón se acostaba con su mujer... Y yo añado: Ni falta que le hacía, joder.

¡¡Recuperada la biblioteca de Alejandría!!

¡¡Qué notición!! ¡¡Acabo de oírlo en la radio!! "Los reyes, de regreso a España harán una parada en Alejandría para visitar su famosa y mítica biblioteca"

Y yo que pensaba que se había destruído en el siglo VII durante la expansión del Islam... ¡Qué alivio!

4 feb. 2008

750 euros de hipoteca

Hace poco más de un mes hablaba con Mar sobre lo poco que se moviliza el país, y le resultaba vergonzoso que la gente hiciese tanto ruido a propósito del canon digital, mientras que apenas se veían movilizaciones causadas por la aberrante situación de la vivienda. Yo le intentaba explicar que el problema de la vivienda, aunque gravísimo, afecta a una franja muy estrecha de la población. Aquellos que desde hace 10 años tenían que acceder a su primera vivienda. Quienes ya tenían una vivienda en propiedad, vieron cómo su patrimonio aumentaba sensiblemente de valor, lo que les dejaba en una posición igual de ventajosa para adquirir una nueva vivienda, mientras que los que eran demasiado jóvenes no habían salido aún del hogar familiar. Así las cosas, lo cierto es que sólo un sector concretísimo de la población se ve afectado por este problema.

Hoy he oído una cuña de radio en la que un hombre echa cuentas farfullando "no llegamos, no llegamos". Entre las cuentas aparecen el colegio de los niños, la compra, y otros conceptos de la economía familiar, y entre ellos, 750 euros de hipoteca. El caso es que este anuncio me ha aportado más luz sobre el argumento que yo exponía en aquel debate de primero de año. Para que una hipoteca tenga una cuota de 750 euros al mes a 20 años, habría de pedirse un importe de 116.000 euros, para comprar un piso para una pareja y "los niños" que según la cuña iban al colegio. Evidentemente, esto era así hace 15 años en España. Hoy en día, por ese precio podemos comprar un coche de lujo, pero desde luego no una vivienda, ni para una familia, ni para un perro. Incluso si somos generosos y subimos el plazo de amortización hasta los 35 años, para adecuarnos más a los tiempos que corren, el principal no podría pasar de los 150.000 euros. La triste realidad es que en una ciudad como Madrid, una vivienda media de tres habitaciones puede alcanzar fácilmente los 500.000 euros, que a 35 años de hipoteca se ponen en torno a los 2.500 euros al mes de cuota. Efectivamente, no llegamos.

¿A dónde pretendo llegar yo? A fin de mes no, desde luego. Más fácil que eso es llegar a la conclusión de que este anuncio publicitario muestra la poca concienciación social que hay a respecto de la vivienda. El problema no es ya que la vivienda sea cara, sino que los plazos de amortización son inadmisibles y las cuotas impensables. Sin embargo, para un creativo publicitario, currito de a pie, que intenta retratar a otro currito de a pie prototípico ofuscado con su cuota hipotecaria por no llegar a fin de mes, le coloca una hipoteca de 750 euros al mes... Efectivamente, no llegamos.

Y como le decía a Mar aquel día, encima muchas veces escucho comentarios de esos curritos prototípicos con hipotecas a 15 o 20 años de 750 euros, o incluso muchos menos euros al mes, acusar a los jóvenes de quejicas, poniéndose a sí mismos como ejemplo de austeridad y hablando de las penurias que pasaron al comprarse su piso, sin pararse ni un momento a valorar que tienen o tendrán su casa pagada con 45 años, mientras que esos jóvenes tan quejicas van a terminar de pagarla con sus primeras pagas de jubilación. Lo que venimos diciendo... Que no llegamos.

Cairo Traffic

Una de las experiencias más electrizantes que he vivido en mi ajetreada vida es tomar un taxi en la ciudad de El Cairo, por muchas razones. La primera de las cuales es que los taxímetros no funcionan, por lo que el precio de la carrera ha de fijarse de antemano. Claro, esto exige conocer la ciudad, cosas que no es fácil teniendo en cuenta que El Cairo tiene más de 15 millones de habitantes en su área metropolitana y una extensión de unos 220 km². Todos los egipcios casi sin excepción, (al menos aquellos que viven del sector servicios) intentarán estafar a cualquier extranjero de forma predeterminada. Si se va en grupo, es más fácil ser objeto de timo, pero si uno va solo generalmente el monto de la estafa suele ser menor. De modo que al principio a uno le timarán más, y conforme vaya haciéndose con la geografía básica de la metrópolis conseguirá ir ajustando el precio con mayor acierto, aún a sabiendas de que siempre será muy superior del que pagaría un egipcio.

El parque móvil de El Cairo es algo más moderno que el de Egipto en general, y puede rondar sólo los 25 años de promedio. Claro está que los taxis son bastante más viejos. El modelo que más abunda es el Peugeot 504. Todos van pintados de negro con las aletas delanteras y traseras en blanco. Casi todos llevan el salpicadero forrado de pelo teñido a veces de azul o verde, que me recuerda a la alfombrilla años 70 que tenía a los pies de mi cama. En más de una ocasión vi cuentakilómetros que marcaban más de 400.000 kilómetros, y estoy seguro de que no era la primera vez que los marcaba, y probablemente tampoco fuese la segunda.

Los taxistas suelen ser simpatiquísimos (te están cobrando entre cinco y diez veces más de lo que le cobrarían a un paisano, de modo que como para no sonreír) Así que paras un taxi, y el taxista sonríe abiertamente al ver a un extranjero. Si tienes suerte se defenderá en inglés. Si habla algo de español, compra lotería sin dudarlo. Negocias el precio de la carrera (yo lo he llegado a negociar incluso escribiendo en un papel la cifra en árabe) En otra ocasión, gracias a mi memoria fotográfica pude indicar a un taxista mediante gestos de la mano cómo ir desde la estación de trenes de Ramsis Square, en el centro de El Cairo, hasta mi hotel en Heliópolis, sentado en el asiento del acompañante, mientras él se descojonaba de la risa sin parar, y hablaba consigo mismo en árabe ante mi estupefacción.

El tráfico en Egipto es una competencia de la Autoridad que está transferida a las autoridades municipales. La de El Cairo se llama "Cairo Traffic" (bastante obvio). Una de las características fundamentales del tráfico de El Cairo es la total ausencia de semáforos. Los cruces se autoregulan a criterio de los conductores. Es normal circular de noche sin luz alguna, guiándose por las luces del coche precedente (sólo las calles principales están iluminadas). Los coches circulan a velocidades cercanas a los 100 km/h (en algunos taxis no es posible ver la velocidad pues el velocímetro está estropeado y marca siempre cero), por calles de un solo carril con vehículos aparcados a los lados. La gente cruza las calles en solitario, en bicicleta, cargando enormes bultos o arrastrando a niños de la mano, entre un tráfico infernal que jamás, repito: Jamás se detiene ante un peatón ni modifica en absoluto la trayectoria. La máxima en Egipto en general y en El Cairo en particular es que el peatón ha de ser quien evite ser atropellado. La autoridad de tráfico, personificada en guardias ataviados con una suerte de gracioso salakot, carece de autoridad (por paradójico que resulte). A pesar de estar presentes y de sus (en ocasiones) denodados esfuerzos por controlar el tráfico, se dan situaciones como la de un guardia deteniendo el tráfico de una avenida de cinco carriles, parando los coches colocándoles las manos en el capó, carril por carril, y dándose la circunstancia de que cuando iba por el tercer o cuarto carril, el conductor del primero arrancaba y se marchaba. En El Cairo las marcas pintadas en la calzada carecen de utilidad salvo la meramente decorativa. Las flechas y señales tampoco tienen mayor importancia para los cairotas, que infringen el sentido de la circulación una vez tras otra. En una ocasión una avenida de 4 carriles por sentido que comunica Heliópolis con el centro, se colapa en sentido salida de la ciudad. Un coche que circula por carril izquierdo colapsado decide que no puede esperar más, e invade el primer carril del sentido opuesto. Otros coches le siguen y colapsan este carril. Progresivamente, todos los coches que colapsaban el sentido salida de la ciudad, invaden el, la hasta entonces ágil calzada de entrada, y en menos de media hora el resultado eran 8 carriles colapsados en sentido salida. Las calles y avenidas de la capital egipcia están jalonadas de piezas de vehículos de lo más inusual. Desde una puerta de un coche, aplastada tras soportar el tráfico de decenas de coches y camiones sobre ella, a ruedas, paragolpes y cualquier parte imaginable de un vehículo que pueda desprenderse. Si se produce una colisión y no es grave, los conductores ni se bajan (a mí me pasó de colisionar mi taxi con un camión que le hundió una esquina, y el conductor tras maldecir en árabe y sacar la mano por la ventanilla haciendo algún gesto, prosiguió la marcha sin siquiera detenerse). Ver en mitad de la vía pública vehículos averiados y abandonados desde hace tiempo (que se puede medir por la cantidad de arena depositada bajo ellos es relativamente común (como una furgoneta que vi, cruzada, con el eje partido en uno de los puentes que conducen a Giza, y que allí estaba cuando llegué a Egipto y allí seguía dos semanas después).

Así que el taxi se pone en marcha, y comienza la emoción. Reconozco que la primera vez me causó pavor y pensé que había llegado mi hora última. Los acelerones brutales y los frenazos in extremis hacen que me vea dejando la segunda dentición contra el asfalto. Sin embargo todo va bien. Los taxistas cairotas están hechos de otra pasta. Meten el coche por huecos por los que materialmente es imposible que quepa. Circulan a velocidades brutales (consecuencia de no usar el taxímetro sino cobrar una cantidad fija por la carrera). Sin embargo la mayor y mejor aventura que jamás viví fue la boda.

En cierta ocasión cogí un taxi para ir de una de las riberas del Nilo a Heliópolis. Las bodas en Egipto duran varios días. La gente se emborracha, y los amigos de la pareja secuestran a los novios, los meten en un coche y formando una comitiva que puede alcanzar las varias decenas de coches, se dedican a pasearles de noche por la ciudad haciendo sonar el claxon al son de un "pi pi pipipi" constante. Los vehículos del cortejo van haciendo eses (algunas intencionadas, otras involuntarias). Los vehículos integrantes suelen circular a gran velocidad (por encima de 100 Km/h) realizando bonitas formaciones de vehículos, agarrándose la mano los integrantes de distintos vehículos formando preciosas coreografías. Hasta aquí todo bien, siempre y cuando el conductor de tu taxi no esté del humor suficiente como para sumarse a la comitiva. Ver cómo tu coche va rodeado de otros vehículos que circulan en paralelo a escasísimos centímetros. El chófer sonreía y charlaba amigablemente con los otros vehículos mientras yo rezaba para que el vehículo que circulaba a medio metro escaso por delante no redujese de los 120 Km/h. Vi cómo le daba la mano y agasajaba a los novios que con una gran sonrisa ocupaban el asiento trasero del vehículo a nuestra izquierda. Y todo mientras el taxista loco se sumaba al "pi pi pipipi"... Cairo Traffic.

3 feb. 2008

En compañía de gorriones

Ella era de natural libre. Como lo es el viento, o simplemente como lo es un gorrión. Ella se había topado en su vida con mucha gente que no había sabido entender su naturaleza, que no había sabido leer su carácter, y que no habían comprendido jamás que hay cosas que no se piden, sino que simplemente se dan sin esperar nada a cambio, y sólo cuando quien las otorga siente que así ha de hacerlo, o que así lo desea. Así, se había convertido en huidiza y volantona, porque del mismo modo que les sucede a los gorriones, si viven enjaulados, privados de su libertad acaban muriendo de tristeza tras pasar por una fase histérica de ansia de cielo azul. Estos, que tan bien se desenvuelven entre los hombres de quienes dependen y a quienes siguen allá donde se establecen, no soportan sin embargo que los humanos los encarcelen ni priven de su libertad.

Esto él lo sabía bien. Y sabía también que la mejor forma de relacionarse con el pajarillo no era enjaularlo para tenerlo a merced, a disposición del captor siempre que quisiera, sino muy al contrario, dejarlo libre y ofrecerle cada día las mejores migas de pan para que fuese la gorriona quien, libremente, viniese cuando gustase a comerlas en su compañía mientras él se deleitaba sólo con ello.

Apertura felina de puertas

Los felinos son animales mucho menos evolucionados que los cánidos. Un gato es una máquina perfecta de acechar y cazar. Es muy efectivo en su terreno y está diseñado hasta el último detalle para no fallar, pero es poco eficiente en cualquier otro tipo de situación. No obstante, hay algunas ocasiones en las que los gatos desprenden chispas de inteligencia en las que superan a los perros. Por ejemplo, ante una puerta entornada, un perro mete el hocico, la cabeza, y hace el bruto hasta que consigue abrirla. Un gato, sin embargo, se pone sobre sus patas traseras y empuja con las delanteras la puerta, que se abre, permitiéndole pasar. Desde luego si pesas cinco kilogramos y no levantas más de 30 cm del suelo, es la forma más inteligente de operar.

Lo gracioso es que este método tan eficaz para puertas con bisagra, se vuelve copletamente inútil cuando un gato de varios años de edad, acostumbrado a abrir puertas como Pedro por su casa, se enfrenta por vez primera a una puerta medio cerrada, pero esta vez corredera. Percibe que por el hueco abierto no cabe, y se coloca al borde de la puerta, donde el momento de su fuerza es mayor, y emprende la acción que tantas veces en el pasado le ha dado óptimos resultados. Se pone de pie, y empuja. Pero la puerta no se abre. Tras unos segundos en esa posición, baja de nuevo a cuatro patas. Medita, y lo vuelve a intentar. El pobre no sabe por qué demonios no funciona hoy lo que siempre ha funcionado. Y lo intenta una y otra vez extrañadísimo. El método canino de entrar a las bravas por el hueco le habría resuleto la papeleta, pero su inteligencia se vuelve completamente ineficaz debido a la falta de capacidad de improvisación. Finalmente, tras varios intentos frustrados, el compañero humano de dicho gato, que se tronchaba de risa desde el sofá presenciando la escena, se decide a levantarse y abrirle la puerta, hecho este que el minino agradece con sonoros maullidos.

Estadísticas 2007

Aunque comencé a recopilar estadísticas con Google Analytics el 22 de febrero de 2007, el hecho de cerrar el año parece una fecha con cierto significado psicológico, por lo que me he pusto a ver someramente las estadísticas de la actividad de este blog nuestro de cada día. Y me he llevado alguna que otra sorpresa. Así que como yo soy un fanático de las estadísticas, aún a riesgo de que a la mayoría de la gente le dé igual, pues me he puesto a redactar un (en mi opinión) curioso e interesantísimo artículo sobre los hitos más reseñables del 2007.

Ha habido un total de 4.106 visitas (11,25 al día), en las que se han visualizado 7.028 páginas, lo que nos da un promedio de 1,71 páginas por visita. El 65,81% de los visitantes, era la primera vez que entraban al blog. Todas esas visitas las han realizado 2.702 personas. Bueno, esto no es del todo exacto, lo que sería más adecuado sería decir que se han realizado desde 2.702 ordenadores diferentes, pero no voy a entrar en temas técnicos como las cookies, que es el modo en que el blog sabe si eres nuevo o reincidente.

Las horas a las que más visitas se reciben siguen un patrón curioso. De 16 a 17 horas, y de 19 a 20 horas hay dos picos, supongo que porque la gente termina su jornada laboral y emplea ese último rato en la oficina para mirar el periódico y visitar alguna web. Luego se ve otro pico entre las 22 horas y la 1 de la madrugada, con un profundo valle de 6 a 7 de la mañana.

El 45,86% de las visitas han llegad a través de motores de búsqueda (principalmente Google). El 29,13% desde referencias en otros sitios, o bien desde correo ("mira este blog, que mola mucho") etc., y el 25,01% por tráfico directo (gente que directamente pone la dirección y llega hasta aquí de forma premeditada.

No obstante, esto tampoco es exacto, porque hay mucha gente que llega a través de Google, pero sabiendo muy bien a dónde quiere ir, a juzgar por las llegadas mediante búsquedas del tipo:
  • nacho liron careto (72 visitas)
  • liron nacho (37 visitas)
  • http://lironcareto.blogspot.com (33 visitas)
  • lironcareto.blogspot.com (12 visitas)
  • liron careto nacho (8 visitas)
  • http://lironcareto.blogspot.com/ (7 visitas)
  • lironcareto blog (6 visitas)
Evidentemente toda esta gente no ha llegado casualmente al blog, sino que ha hecho la búsqueda que sabía que le iba a proporcionar esta dirección. Sin embargo, dejando a un lado esas búsquedas que no pueden considerarse búsquedas como tales, el contenido más buscado es el referente al simulador de la máquina Enigma (tengo un artículo monográfico sobre la Enigma en estado borrador y procrastinado desde hace siglos), a juzgar por las búsquedas:
  • simulador de enigma
  • simulador enigma
  • simulador maquina enigma
  • maquina enigma flash
  • simulador de maquina enigma
  • maquina enigma simulador
  • simulador de la maquina enigma
En definitiva, el artículo citado de la máquina Enigma es la página más vista en 2007 (excluyendo, lógicamente la homepage) con un total de 258 visitas, seguida de lejos por el artículo sobre Mapas Peliagudos con 78 visitas o el del León de Nemea, con 68. Más allá están los consejos para enlatados, la receta de las madalenas (un éxito total teniendo en cuenta que se publicó a finales de año), etc. Entre medias se cuela en segundo lugar la categoría Humor, que sin ser un artículo propiamente dicho, acapara 139 visitas, lo que me hace ver que en el fondo la gente tiene ganas de reírse.

Los visitantes han venido de todas partes del mundo. En concreto de 71 países diferentes (lo cual, teniendo en cuenta que este blog está escrito en español, me deja patidifuso). Por razones obvias, el que más visitas ha enviado ha sido España con casi el 65% de las visitas, seguido muy de lejos por Argentina, Estados Unidos, México, Chile, Colombia, Perú, Venezuela, Francia... Por ciudades, Madrid se lleva la palma con 1.562 visitas, y le siguen Zaragoza (110), Barcelona (102), Buenos Aires (90) y Santiago de Chile (72)

Por último, he constatado que el 90,41% de los visitantes usan una resolución de pantalla de 1024x768 o superior, por lo que el cambio de plantilla que hice en marzo, pasando de la resolución que ofrece Blogger de 800x600 a esta de 1024 fue todo un acierto (Blogger podría aplicarse el cuento y adaptar sus plantillas a una resolución más actual). Respecto a los navegadores utilizados para visitarme, si bien es cierto que hubo un momento en que Firefox superó a Internet Explorer, la progresiva actualización a la versión 7 de este último ha inclinado (una vez más) la balanza hacia Microsoft, cerrando el año con un 62,96% de visitas con Internet Explorer, y un 35,41% para Firefox. (Yo recomiendo Firefox por muchas razones que en algún artículo expondré un día de estos).
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