14 ene. 2010

Dios mío. Está todo lleno de magufos...

Recientemente me di cuenta de que mucha gente cercana a mí, gente con estudios y se supone que educada en el pensamiento crítico (cosa que es mucho suponer, lo sé), eran una panda de magufos. Coloquialmente, los escépticos llamamos magufos a aquellos que se creen cualquier cosa que viene escrita en un powerpoint en cadena, o que leen en un libro de Javier Sierra o Iker Jiménez. Lamentablemente, esa gente es tan vulnerable que cualquier cosa que se les presente encuadernada, lo tomarán como una sagrada escritura. De modo que me puse a escribir este post a modo de carta abierta a mis amigos los magufos.

Yo tuve una profesora, la señorita Asunción (que era señorita aunque estaba felizmente casada y con varios críos), que repetía una frase como si fuese un mantra. Quizá esa insistencia hizo que esa sentencia se me quedase grabada y me ha sido luz y guía en numerosos momentos de mi vida. Ella decía "Lo que se afirma sin pruebas, se puede refutar sin pruebas." No requiere más explicación. Es de una contundencia aplastante.

Hace un par de días, una conocida cuyo perro había contraído moquillo me expresó su preocupación, y me preguntó si conocía algún remedio, comentando a renglón seguido que le había administrado un tratamiento consistente en ponerle al pobre animal un collar de corchos y ajos. Y que si no mejoraba, le haría otro de marlo (el tallo del maíz). Yo le dije, muy educadamente, que el de corchos y ajos sería muy adecuado ante un caso de vampirismo, y el de marlo se mostraría eficaz ante ataques de chupacabras, pero lamentablemente, dudaba mucho de su poder actuando contra el paramyxovirus que provoca el moquillo canino. La respuesta fue, además de ponerme a parir a mí, y de despreciar a la Ciencia en general, que "yo no lo entendía". Esto es un denominador común. Cuando se intenta aplicar el método científico a una de estas cuestiones, los magufos suelen replicar que "no lo entendemos", o que hay que creer en ello para poderlo entender. Es curioso que sólo perciban los efectos y evidencias de estas cosas quienes creen en ellas, lo cual da que pensar. Afortunadamente esto no pasa con la Ciencia. Yo siempre digo que lo bueno de la Ciencia es que funciona aunque no creas en ella. Puedes decir "no creo en la gravedad", y acto seguido tirarte por la ventana seguro de tus convicciones. La gravedad actuará en ti a pesar (muy a pesar) de tu falta de fe en ella.

Hay muchas veces que me he encontrado con gente que llama fundamentalistas a los científicos (ya seamos científicos por nuestra ocupación, o simplemente por nuestro modo de pensar), y acusan a la ciencia de ser "sacrosanta" o de despreciar otras creencias. La última, anoche mismo (soy un broncas, y estoy constantemente discutiendo con la gente sobre cuestiones similares).


Quien se manifiesta de este modo no puede estar más equivocado, y desde luego muestra no tener ni idea de lo que habla o tenerla, pero muy mala e intentar tergiversar la realidad. Y digo esto porque la Ciencia, precisamente no desprecia ninguna creencia ni postura. No hay nada más "vulnerable" y menos blindado que la Ciencia. Dado que la Ciencia se basa en pruebas y planteamientos probados, no hay más que llegar con uno más firme que el vigente, para desmontarlo y poner al nuevo califa en lugar del califa (que diría Iznogud). Sin embargo sí podría tacharse de fanatismo la creencia magufa en todo tipo de paraciencias, conspiranoias y demás. Y el problema, generalmente, es la falta de criterio. La actitud de los creyentes (no sé si llamarlos crédulos) es la de creer en su tesis, muchas veces aun cuando tienen ante sus narices pruebas que echan por tierra su postura. Y en ocasiones incluso te dicen "No, si yo sé que tienes razón, pero quiero creer." Lo cual ya me rompe los esquemas. Es como decir "No, si yo sé que el hombre del saco no existe, pero aún así tengo miedo de que se me lleve por la noche."

Desde el origen mismo del pensamiento científico (que podríamos trazarlo hasta Tales de Mileto, allá por el siglo séptimo antes de Cristo), la filosofía empezó a cuestionarse por qué el entorno era como era, y empezó a fundamentar cada creencia en un mundo en el que cada pueblo tenía su propio dios al que adorar. El pensamiento filosófico/científico nació de la necesidad de un criterio holístico que proporcionase una base universal para las creencias. Filosofía y Ciencia fueron de la mano durante siglos, no es cosa de los antiguos griegos. La obra maestra de Newton (siglo XVII) se titulaba Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Las Ciencias Naturales, en su conjunto (biología, física, química, etc), eras llamadas en aquel entonces Filosofía de la Naturaleza, para diferenciarla de aquella otra Filosofía, la del Alma (en griego ψυχή, psyché), que se encargaba de las cuestiones totalmente subjetivas e inherentes a la condición del alma humana, las de la psique.

Lo que sí tuvo la Filosofía de la Naturaleza (la Ciencia, para entendernos) desde su mismo origen, fue un espíritu inherente y tácito de solidificación y reafirmación del conocimiento. Tuvo el firme principio de que cualquier conocimiento dado por válido había de estar probado. Y por eso los científicos desde el inicio de los tiempos chocaron frontalmente con aquellos que creían en algo sin necesidad de probarlo, como los religiosos, los místicos de cualquier tipo, etc. Y esto sucedió durante siglos desde Hipatia de Alejandría hasta Galileo Galilei, y sucede actualmente, aunque (en algunas partes del mundo) no se mata a quien duda. Hay una frase del guión de Ágora en que Hipatia condensa esta filosofía al decirle a Sinesio "Tú no puedes dudar. Yo debo." Porque efectivamente, el deber de la Ciencia en general, y de cada mente científica en particular es dudar de todo, porque sólo al dudar se verifica la validez de un planteamiento. Justo al revés de lo que viene sucediendo con quienes creen algo sin probarlo, como una religión, sin ir más lejos: Que el mero hecho de dudar de la creencia supone la expulsión y rechazo de los correligionarios.


La Ciencia nunca ha negado la existencia de nada. La Ciencia, por definición, no niega, porque la Ciencia es integradora. La ciencia ni siquiera niega aquellos planteamientos inconsistentes. Simplemente espera pacientemente a que se le presenten con consistencia. La ciencia no niega la existencia de Dios, de Alá, o de Zeus-Amón. Ni niega la eficacia de la futurología, la homeopatía, el agua imantada o el Zodiaco. No niega que se puedan doblar cucharillas con la mente, como no niega la existencia de visitas de extraterrestres. Ni niega las apariciones marianas, ni las apariciones de fantasmas, ni la vida después de la muerte. Ni niega que existan el yeti, el chupacabras, el kraken, Nessie o el bigfoot. La Ciencia nunca niega. Sólo afirma. Pero eso sí, sólo afirma algo cuando tiene pruebas incuestionables de ello. Si mañana llega alguien con una prueba irrefutable de cualquiera de las cuestiones mencionadas, la Ciencia no tendrá problema alguno en admitir su existencia y garantizo que será portada en Science o Nature.

Banda Sonora: Superstition (Steve Wonder)

10 comentarios. Deja alguno tú.:

jaca101 dijo...

Totalmente de acuero, ok?
Pero recuerda que cuando los humanos no tenían ni idea de que la tierra era redonda y no tenían conciencia de lo que era la gravedad la usaban igual que ahora. En lo que no estoy de acuerdo en cuanto a lo que se refiere a la mayoría de estos magufos es en sus afirmaciones galácticas usando un lenguaje propio de cuentos de hadas o de cine fantástico, esto desacredita algunas cosas que algunos sabemos que sí funcionan aunque no tengan (aún) un soporte científico. Estas poquitas cosas que, por desgracia, forman parte de las muchas excentricidades pantomímicas que andan pululando por ahí, funcionan. Lo malo es que los pseudo-científicos las sacan de contexto apoyandolas con ciertos experimentos que han dado resultados pero sin arrojar pruebas tridimensionales o tangibles. Esto tira por tierra todo lo (de momento) no tangible.
Yo soy ateo porque no he visto a un señor llamado Dios que me haya dicho que me está vigilando y que me porte bien porque si no va a venir a pegarme. Algo distinto es cuando compruebas por ti mismo que algo que no tiene una explicación intuitiva y coherente funciona.

Cuando yo recibo una información, antes de decir que no en base a que la ciencia no lo ha probado, prefiero probarlo para ver si funciona, y si funciona, pues bienvenido sea; y si no funciona, al carajo.

No puedes propagar que la tensergética o el reiki sean ciencias puras ya que no hay pruebas tangibles en laboratorios pero no significa que por ello no puedan funcionar. Es como si dejas de creer en la gravedad y te pones a flotar por ello. La gravedad funciona haya pruebas o no y el reiki lo mismo.

Te pongo un ejemplo práctico: Mi mujer, Charo, estaba condenada a no comer pan de por vida ni lactosa por mucho tiempo, (en medicina tradicional, la celiaquía es incurable)
A grandes rasgos: Ella, dado que la ciencia no le aportaba soluciones al problema, fue a una naturópata y le dijo que con el manejo de las energías sutiles se podría llegar a curar, y tras más de un año insistiendo, así a ocurrido.

¿Que no tiene explicación científica y que los médicos se quedan colgados con lo que arrojan los análisis? Pues vale, pero Charo come pan y está tan sana que aún le cuesta creerlo.

Nacho, el lirón dijo...

El problema es que tú das a tu experiencia rigor científico. Si eso fuese así, el agua imantada y cada fotografía de Nessie tendrían rigor científico. El método científico va mucho más allá.

Si Charo era celíaca y ahora no lo es, me inclino a pensar que nunca lo fue y su diagnóstico dio un falso positivo (lo cual es harto probable), antes de pensar en manejos de energías.

No te voy a explicar en qué consiste el efecto placebo. Los placebos existen, y evidentemente funcionan. Prácticamente cualquier psicosomasis puede responder ante un placebo. El problema aquí es que el placebo no tiempre actúa, y por tanto es como jugarse un diagnóstico con un dado. Si sale un número impar, es un virus, si sale un dos, es un estafilococo, y se sale un seis, es lupus!

Supongamos el caso de mi ejemplo. El perro con moquillo parece responder al tratamiento a base del collar de corchos y ajos, y se recupera milagrosamente. ¡Milagro, milagro! ¿Significa eso que la ciencia es una sarta de majdarerías y que el moquillo se trata con collares de corchos y ajos? Pues afortunadamente no. Afortunadamente el método científico no funciona así. Si la gravedad es ciencia, es porque siempre funciona igual. Y estoy seguro de que tu método de gestión energética sutil, no funciona con todos los celíacos. Y en el momento en que no funcione con todos. En el momento en que en un solo caso falle, deja de ser ciencia. Llámalo como quieras. Energías sutiles, o timo del tocomocho. Pero desde luego no es ciencia.

Y la ventaja que tiene la ciencia es que al predecir con exactitud el resultado, uno sabe exactamente a qué atenerse y a qué no. Lamentablemente, las paraciencias, a veces funcionan, y a veces no funcionan. Y con una tasa de éxito del 50% siendo optimistas, como comprenderás, no puedes pretender convencer a nadie.

La aspirina funciona. Se sabe por qué funciona, y cuando no funciona, también se sabe por qué no funciona. El reiki, y demás zarandajas, puede que funcionen y puede que no. Pero dado que no es demostrable su funcionamiento, no pueden tenerse en cuenta. No es que no sean ciencias puras. Es que no son ciencias EN ABSOLUTO. Y la gravedad funciona siempre te la creas o no. El reiki sólo funciona si te lo crees, y a veces ni eso. No hagas demagogia.

jaca101 dijo...

Bua, ahora resulta que soy también adivino porque sabía que ibas a hablar de placebo. Qué fuerte, tío, soy un chamán.

Si Charo y yo tuviéramos tu mentalidad (de sota, caballo y rey) Charo estaría condenada a no comer pan y no pisar un restaurante especializado de por vida.

¿Dices que las pruebas fueron erróneas?

Yo diría que tres pruebas, La genética y dos por biopsia intestinal, no deberían de confundirse tanto. Más aún cuando charo se va por la patilla cada vez que se me ocurría tocar su plato después de haber tenido un trozo de pan en mi mano, sí, hasta ese punto era celiaca.

¿placebo?... si hablas de placebo tenemos que hablar también de telepatía. resulta que si charo se ponía mala cada vez que le contaminaba un plato SIN que ella lo viera, cómo pillaba ella la sugestión que constituye el efecto placebo? ¿por telepatía?

Llamalo placebo, magufoterapia, o como tú quieras, pero ha funcionado esto y, por el momento, unas cuantas cosas más (100 % de las poquitas que, de momento, he probado)

Si el perro se cura pues de puta madre, pero nadie dice que la ciencia sea un error por ese hecho. ¿donde ves tu esa correlación?

no tenía ni puta idea de que un perro se puede curar con un collar de ajos y corchos, tampoco hay ciencia para ello, pero si resulta que el perro se cura, ¿por qué no intentarlo? si el perro se iba a morir igual.

Un tema es que a la ciencia le quede camino por recorrer y otra es no probar métodos "de locos" aunque se me haya demostrado que funcionan.

Si la ciencia no ha llegado a solucionar la celiaquía ni el problema de los vampiros energéticos o los males de ojo. pues qué quieres que te diga, tu te quedas sentado esperando a que a tu laboratorio se le encienda la bombilla, esperarás otros diez años a que todas las burocracias dejen que puedas recibir esa solución. Yo mientras tanto haré ensayo y error, preguntaré a cientos de colgados que parece que se han puesto de acuerdo para decirme las mismas cosas, y encontraré una solución excéntrica que algunos llaman "placebo".

Por cierto, yo no soy político.

Nacho, el lirón dijo...

Vayamos por partes. Que a ti te funcione un determinado método no significa que eso se pueda universalizar. Hay gente que se relaja chupándose el dedo, pero no creo que pueda considerarse el dedo gordo como un ansiolítico de primera. Por eso la magufoterapia no vale ni el papel en el que está escrita. Porque no es predecible. A veces funciona, a veces no funciona. ¿Que el chucho se cura con el collar de corchos y ajos? Pues me alegro por el pobre bicho, pero no hay descrita en toda la historia biomédica ninguna interacción entre el corcho supracutáneo y el paramyxovirus. Es más, si no se le trata convenientemente, lo más probable es que palme, por mucho corcho, ajos, o conjuros que se le hagan.

Hay quien es devota de la virgen de Lourdes y afirma que se le cumple todo lo que pide cuando reza. Yo dejé de creérmelo cuando con 6 años me entraron ganas de cagar, le pedí a Dios con todas mis fuerzas que me quitase las ganas... y acabé cagándome encima.

La Ciencia no es reactiva en absoluto a nuevos descubrimeintos. No es cerrada a nada. La Ciencia está siempre dispuesta a que la enmienden. Ni siquiera se descartan las ideas más descabelladas. Cuando en 1905 un señor al que no conocía nadie escribió un artículo que contravenía toda la física existente hasta el momento, incluyendo el gran e intocable Newton, en un engendro llamado "Teoría de la Relatividad", el hecho supuso un varapalo a la Ciencia tremendo. Lo que se suponía eran conocimientos sólidamente afianzados durante siglos, resultaba que este anónimo judío alemán residente en Suiza lo echaba por tierra. Y encima resolvía algunos problemas que venían teniendo los físicos. Supuso una revolución sin precedentes, pero acabó por imponerse porque se demostró matemáticamente primero, y empíricamente después. Se le aplicó el método científico y hubo que darle la razón a Einstein, una de las mayores mentes de todos los tiempos. Y ahí radica la diferencia con otras ideas "de locos", que unas soportan (y superan) un análisis científico, y otras ni siquiera se prestan a él.

Evidentemente puede haber "vampiros de energía". Como ya he dicho, la Ciencia no descarta nada. Todo es posible. Pero mientras no se defina qué se entiende por "energía" (la de los vampiros, porque en Ciencia sabemos perfectamente qué es Energía, ya que es la capacidad para producir cambios en la materia, cosa que aprendí en primaria), y esa "energía" sea mensurable y se atenga a unas leyes invariables y predecibles, no podrá ser considerada nada más que, siendo benévolo, una "posibilidad".

Dra. M dijo...

Yo creo que mezclar la religión con los magufos, es un error. Se puede creer y tener un pensamiento científico; la Ciencia es la ley del mundo, mientras que las religiones tratan de la "trascendencia" del ser humano. Cuestiones que aunque inherentes a las personitas, "van más allá".
¿Qué es la vida? ¿Por qué un ser con todos sus órganos intactos, si se ha disipado esa "energía", no puede volver a vivir? ¿Que hay después, nada? No lo sabemos, ni tú ni yo. Simplemente elaboramos hipótesis. La religión es más una filosofía, una forma de vida, que una estupidez pueril como la chorrada del perrito o Iker Jiemenez. Creo que negar lo que no puedes afirmar, es un error.
Siento haberme extendido en mi comentario.

jaca101 dijo...

Al meollo. ¿qué hay de moalo en el hecho de buscar en los laboratorios este tipo de "posibilidades"?

Nacho, el lirón dijo...

Dra. M, la religión es lo mismo que cualquier otra creencia. Y sí, es comparable con el "magufismo" cuando entran en el mismo terreno.

¿Qué diferencia hay entre que tu perro enferme de moquillo y le pongas un collar de corchos y ajos, y que tu perro enferme de moquillo y te limites a rezarle a la virgen de Lourdes para que se cure? Ninguno de los dos remedios me parecen efectivos contra el paramyxovirus. Bajo mi punto de vista ambas creencias se comportan del mismo modo. Una persona que "cree en algo", y pone sus esperanzas en ello no por criterios científicos sino simplemente por fe.

A partir de ahí, que en lo más interno del pensamiento uno crea en Dios, en Quetzalcoatl o en Monesvol, ya es cosa de cada cual y de su concepción del universo. Uno puede pensar que todo aquello que queda al margen de la Ciencia (y sólo lo que queda al margen), es cosa de Dios. A fin de cuentas ese ha sido el camino natural (y por eso Dios ha ido siendo arrinconado cada vez más conforme la Ciencia avanzaba). A dónde vamos tras la muerte; Quién inició el Big Bang, y cuestiones similares donde la Ciencia o no puede entrar, o directamente no quiere meterse. Si nos restringimos ahí, sí veo compatible el pensamiento místico-religioso con el Científico. Cuando metemos a Dios con su Diseño Inteligente, por citar un ejemplo, en el terreno que la Ciencia lleva trillando desde hace una centuria, entonces surgen los problemas. Por no hablar directamente del Creacionismo. ¿Qué diferencia hay entre pensar que Adán fue creado por Dios, o pensar que los seres humanos fuimos un experimento extraterrestre? Religión y magufismo se dan la mano...

El miedo me lo dan las personas que dar verosimilitud y certeza a cosas que sólo residen en su imaginación y que no resisten la más leve prueba de veracidad. Esa es la falta de criterio que me espanta.

jaca101 dijo...

Pero yo sigo siendo ateo y no tengo Fe.
Solamente hago lo que ya he visto que funciona.
Lo que veo aquí es que metes en el mismo saco a los meapilas y a los que han visto que hay algo que funciona, cosa que no tiene nada que ver con rezar a la virgen para que llueva.

Simplemente. Yo no me cierro solo porque no vea una lógica matemática aplastante a cualquier cosa. Si funciona lo seguiré probando y haciendo, si no funciona o deja de funcionar, en principio podría decir que al carajo con ello pero no soy tan lerdo como para no admitir que lo mismo es porque me he equivocado en algo.

Por otra parte, cuando aprendí a ver (nuevamente) las energías y las auras que me rodean, no voy a admitir que son producto de mi imaginación, menos aún cuando resulta que esa visión concuerda siempre con la realidad.

Un ejemplo: El otro día en casa de unos amigos había un tipo en el que vi un bocado en su aura en la zona del pecho, un corte oscuro. Pues se lo dije y dijo que tenía un tumor justo ahí, que le iban a operar.

¿Lo que tú propones es que deje de mirar las auras porque es cosa de magufos? o como?

Lo que me revienta es la mezcla que hay entre religiones y estas cosas que yo sí hago ya que Dios sigue sin existir y las vírgenes engendradas por fuerzas cósmicas o espíritus elevados siguen careciendo de sentido, pero tú lo sigues metiendo todo en el mismo saco.

Si hablas de magufos y escépticos (y no es que me moleste, me la pela) yo pordré hablar en igualdad de condiciones de escepticufos y chamanistas?.

Leicca dijo...

En estas discusiones siempre se empieza por definir (para uno mismo) "ciencia" por curarse en salud antes de que la discusión (con el otro) termine con dolores. Sigue uno mismo, para sí mismo, en la línea de la pregunta-respuesta, delimitando y recreando conceptos porque para eso es uno científico y tiene que confiar en el método. No hay otra.

A pasitos a "la ciencia" la distingue de la matemática, de la teoría del conocimiento, de la teoría de la verdad, de las ontologías y de una teoría del ser en cuanto ser que no quiere hablar de trascendencias porque la idea de dios le da alergia, al margen de que la ciencia se haya despreocupado por intentar desintegrarla, como si es que no pudiera y tuviera que deshacerse (des-serse) la idea sola. A pasitos también mezcla uno las cosas aquí y allá, claro, por pura conveniencia, para poder avanzar en la discusión, o porque le gusta jugar y saltarse cualquier cadena de razonamiento para ver si la ciencia también explica el salto

Cuando se cansa, o cuando se le antoja cansarse, uno se dedica a contemplar lo que sea con los ojos cerrados y luego sigue. O luego lo deja.

Pongamos que empieza uno con la ciencia (en la soledad de su ombligo) desde Tales: mucho antes de llegar a Hegel los magufos desaparecen. Terminan por ser asumidos dentro del relato íntimo de la historia personal y de tan explicados se esfuman.

Fermín Chicharro dijo...

Querido jaca101, ¡enhorabuena! Si crees que tienes algún poder especial puedes ganar el premio Sisyphus, que ofrecen los escépticos europeos a aquellas personas que puedan demostrar objetivamente que poseen capacidades especiales.
Adjunto la página donde podrás ampliar lo que te comento:
http://www.circuloesceptico.org/elretodelmillon/
Ten en cuenta que estamos hablando de ¡1.000.000 de euros!

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