12 dic 2007

Parchís y Oca

¿Por qué detrás de cada tablero de parchís hay un tablero del juego de la oca? ¿Qué extraña ley no escrita vincula estos dos juegos de un modo tan potente?

11 dic 2007

El cauce y el río

El río no hace el cauce. Es el cauce el que da forma al río.

Microsoft veta al Tíbet

El error (pincha para ampliar)
No me lo podía creer cuando lo vi, pero es cierto. Increíble pero cierto. Hotmail no permite la palabra "tibet" (ni ninguna combinación de caracteres que incluya "tibet") en sus cuentas de correo (o como se llaman ahora, Windows Live ID). Si se coloca cualquier combinación que incluya "tibet", se producirá la advertencia que puede verse: El Windows Live ID contiene una palabra o una frase no permitida. Vuelve a intentarlo. Es decir, para Hotmail, "tibet" es una palabra prohibida. Agárrate que vienen curvas.

¿El motivo? Sinceramente, no lo sé, pero supongo que permitirlo, pondría a Hotmail o más concretamente a Microsoft en una posición delicada ante China (ese país que tiene tanto amor por los Derechos Humanos como yo por la coprofagia) y se les estropearía la política lameculos que aplica EE.UU. (junto a la práctica totalidad de los países desarrollados) para con el "gigante asiático". Evidentemente así se evitan usuarios como "freetibet@hotmail.com" o similares, que no gustarían nada a la mayor dictadura del planeta, si contamos tanto los años que lleva en vigor y el número de personas tanto asesinadas, como que viven bajo su opresión. Un país que encarcela a bloggers (como yo) por decir cosas como las que estoy diciendo yo aquí. Lo verdaderamente lamentable es que una nación que se las da de ser la mayor potencia del mundo entre en un juego tan rastrero y vil como este, dejándose influenciar por una dictadura opresiva y comunista. Lamentablemente queda al descubierto que el dólar es el dólar. Curiosamente el país en el que más copias ilegales por habitante se venden de productos de Microsoft, también es China. Bill Gates y sus amigos nunca han tenido muchas luces.

A ver si alguno de estos valientes democratizadores del tres al cuarto se atreven a democratizar China, y de paso el Tíbet.

¡LIBERTAD PARA EL TÍBET!

9 dic 2007

Jonathan Coulton (JoCo)

En un maravilloso ejemplo de serendipia, me he encontrado hoy con Jonathan Coulton, JoCo para los amigos. Jonathan es un cantautor de Nueva York que cultiva el género folk rock con un toque geek que distribuye su creación por medio de Creative Commons, liberando además algunos de sus temas para descarga libre. Su temática es desde lo más fresco, alegre e incluso divertido tratando de temas como Ikea o Flickr, o las compras compulsivas en los centros comerciales como SkyMall, hasta temas algo más tristes como When You Go, o So Far So Good por citar tan sólo algunos ejemplos. Entre 2005 y 2006 Coulton llevó a cabo un experimento que él denominó "Thing a week", que consistió en producir un tema a la semana durante 52 semanas, cumpliendo así un reto de creatividad. Entre las muchas cosas que Jonathan pretendía demostrar y demostrarse quedó evidenciada la altísima calidad de su producción.

Entre mis temas favoritos están
Re: Your Brains
Drinking with you
Flickr (imprescindible con el vídeo)
Madeleine
So Far So Good...
Y podría seguir durante toda la mañana. Joder qué difícil es elegir.

El hecho de que, por ende, JoCo distribuya su música bajo Creative Commons, la bestia negra de la SGAE, y de otras sociedades de manejos de derechos, saca a la luz, aún más si cabe lo que muchos de nosotros que no vivimos mirando atrás de reojo, sino adelante de frente, venimos diciendo. Que esto cambia, les guste a ellos o no. Felicidades, JoCo.

4 dic 2007

Pérdida de conciencia consciente

Sólo he perdido el conocimiento dos veces en mi vida: La primera fue con 15 años. Me corté en un dedo con una cuchilla, me fui al lavabo a curarme, me mareé y vi una especie de efecto túnel, en el que la parte visible se cerraba más y más hasta quedar todo en negro y no me enteré de más. A continuación me caí la suelo y en la caída me abrí la cabeza con el pomo de la puerta del baño. (Afortunadamente en el momento de hacerme la brecha ya estaba inconsciente por lo que no me dolió nada). Recuperé el conocimiento cuando apenas 10 segundos después mi madre llegó alarmada por el golpe, y empezó a zarandearme con ímpetu mientras vociferaba a mi hermana para que avisase a mi padre, que estaba en la terraza cuidando de sus bonsáis. Cinco puntos de sutura con anestesia local, que por cierto, descubrí que actúa por contacto y no de forma intravenosa. Lo sé porque me pincharon la anestesia en la cabeza, se salió la anestesia por la herida, y chorreó por la cara, dejándome todo el carrillo izquierdo completamente dormido.

La segunda vez que he perdido el conocimiento fue anoche. Y fue muy diferente, ya que sin yo darme cuenta de que lo hacía, tomé plena conciencia del desvanecimiento y del proceso posterior al volver en mí. Me explico. Estaba tumbado en la cama, hablando por teléfono, y recibí una noticia impactante y que no me gustó mucho. En el momento de escuchar aquello, empecé a notar un frío por todo mi cuerpo, y una bajada de tensión. Al principio pensé que era sólo una bajada de tensión, como alguna otra que he tenido, pero pronto empecé a oír todo de lejos, como si me alejase de allí. Esta vez no hubo efecto túnel, simplemente empecé a verlo todo en penumbra, como si la luz se apagase lentamente, mientras los sonidos eran cada vez más débiles. Se me aflojaron todos los músculos, el auricular se me cayó de la oreja, y yo pasé a la inconsciencia. Dado que mi gato seguramente pensó que me había quedado dormido, no me despertó, y simplemente siguió hecho un ovillo a mi lado. Aproximadamente cuatro o cinco minutos más tarde, me "despertó" el móvil. Mi interlocutora me estaba llamando al fijo, y al no contestar yo, alarmada, me llamaba al móvil. Con el timbre del móvil recobré el conocimeinto pero en ese momento mi cerebro daba órdenes a mi brazo que este no quería cumplir. Era como si el brazo estuviese desconectado. Aún necesité otro minuto o un par de ellos para poder colgar el teléfono y llamar a mi interlocutora para calmarla y asegurarle que estaba bien. En ese momento, me notaba muy lento, espeso, empanado. Yo pensaba con normalidad, pero por alguna razón no conseguía hablar con la fluidez necesaria y habitual, y era consciente del problema, lo que me ocasionaba malestar. Era como si la parte no desconectada del cerebro fuese "consciente" de que las partes que habían sufrido un reset no estaban aún a pleno rendimiento.

Lo curioso de esta vez, que no me sucedió la primera, es que en todo momento fui consciente de la pérdida de conciencia, por incoherente que parezca. Es como si hubiese un plano de conciencia que no se apaga (lógicamente, por otro lado, ya que fue una pérdida de conciencia, no un óbito, por lo que es lógico pensar que hay partes del cerebro que siguen activas incluso en mitad dicho trance). En todo momento pude darme cuenta de lo que me estaba pasando, antes del desvanecimiento, y posteriormente me percaté como en un plano superior de consciencia de que no podía hablar con normalidad. Ha sido lo que mi amigo Ramón ha llamado con sorna, pero mucho acierto, Experiencia Feynman, dada la similitud con los "sueños conscientes" que Richard Feynman narra en su autobiografía.

Nota mental: Investigar y leer literatura médica acerca del proceso de pérdida de consciencia.
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