30 jun. 2005

Cuando se destapa la Caldera...

Recientemente escuché las declaraciones de Jesús Caldera en defensa de la Ley Integral contra la Violencia de Género, en las que afirmaba que, en efecto, la nueva ley es discriminatoria, ya que ante un mismo hecho delictivo pena con mayor dureza la violencia del hombre sobre la mujer, que la de la mujer sobre el hombre. La explicación de este pobre hombre (que se ha jactado tan pancho de dicha discriminación) de esto era que dado que la mayoría de la violencia de género se perpetra casi exclusivamente de hombre a mujer, y ello (a su juicio) justifica plenamente que se impongan penas más severas en este caso.

Esto, practicado por las aseguradoras (si estás en el rango que estadísticamente tiene más siniestralidad, tu prima es más alta), ya ha sido tachado por miembros de la judicatura como un disparate, además de ser una discriminación flagrante y rayar la anticonstitucionalidad.

Constitución Española aprobada en Cortes, ratificada por el pueblo español y sancionada por el Rey en 1978

Artículo 14
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.


¿Soy el único que se ha dado cuenta? ¿No habría sido mejor imponer penas ejemplarizantes a todo ser humano que practique la violencia sobre otro, independientemente de su sexo?

Pero es que este tipo de políticas me pone los pelos como escarpias. Porque siguiendo exactamente los mismos principios, dígame, Señor Caldera: Si mañana se demuestra que estadísticamente la mayoría de los robos a joyerías están perpetrados por delincuentes de origen colombiano (por decir algo), ¿hará una ley de protección al gremio de joyeros a medida, que pida el pasaporte al reo antes de juzgarlo para castigarlo con mayor severidad en función de su origen? ¿Y si llega un momento en que estadísticamente la mayoría de violaciones son perpetradas por individuos de raza negra habrá una ley que castigue a los violadores negros con mayor dureza que a los violadores blancos?

Señor Caldera, las estadísticas son eso. Números y nada más. Y hacer que rijan nuestra vida y legislar en función de ellas es francamente peligroso. Debería meditar antes de decir ciertas barbaridades en público.

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