15 nov 2007

Rozamiento

No soy propenso a creer porque sí. Sin embargo hay veces en que tengo la extraña sensación de que hay algo sutil que hilvana el universo y le da cohesión. Es como si de vez en cuando, por alguna rendija, pudiésemos ver que todo está hecho por el mismo fabricante. Llámalo Dios, o llámalo Matrix. Y el otro día tuve esa sensación cuando vi un comportamiento idéntico en circunstancias aparentemente inconexas, salvo en el hecho de que pertenecen al mismo universo.

Todos los que hayan ido al colegio saben lo que es el rozamiento: Una fuerza que se opone al movimiento. Supongo que (casi) todo el mundo sabe que existen dos tipos de rozamiento. El rozamiento estático y el rozamiento dinámico. El rozamiento estático se opone a que un objeto se ponga en movimiento, y es una fuerza que hay que vencer para iniciar el movimiento. El rozamiento dinámico es la fuerza que actúa mientras el objeto está en movimiento. Y aquí es donde surge el paralelismo. Del mismo modo que para iniciar el movimiento de un cuerpo es preciso aplicar una fuerza creciente hasta vencer la oposición inicial del rozamiento estático, puede observarse un comportamiento casi idéntico en montones de otras situaciones.

En biología, para que se desencadene una infección es preciso superar lo que llamamos "umbral de infección". Esto es el número de agentes patógenos que, a modo de rozamiento estático es preciso superar para que se produzca la infección. Si a cualquiera de nosotros nos inocularan un único virus de la gripe, del sida, o de cualquier otra enfermedad, no desarrollaríamos la misma y no resultaríamos infectados. Asimismo, una vez iniciada la infección, nuestro sistema inmunitario ofrece una rozamiento dinámico al avance de dicha infección.

Pero aún en un ámbito más complejo como el de la economía podemos apreciar un comportamiento similar en las subidas o bajadas de precios en la oferta y la demanda. Que un proveedor baje unilateralmente el precio de un producto no supone una ruptura de precios a la baja, pero si son varios los proveedores que bajan los precios, se desencadena una serie de sucesivas bajadas de precios buscando la competencia que provocan una caída del precio de dicho producto. Esto por ejemplo acaba de suceder con el precio de la leche que se ha incrementado en un altísimo porcentaje, principalmente porque una gran cantidad de consumidores potenciales (la población china) ha comenzado a consumir este producto. Este número de consumidores estaba por encima del umbral, era superior al rozamiento estático y por ello se produce el incremento de precio. Pero este incremento de precios produce un rozamiento dinámico en los consumidores ya que muchos de ellos dejan de adquirir (ya sea por imposibilidad económica, ya sea por la pérdida de la relación precio/calidad) debido al incremento de precio.

Parece que se hubiese usado la misma plantilla para el funcionamiento de cosas tan dispares como arrastrar un mueble por el suelo, padecer una infección o el IPC. Parece que en todos esos casos pusiera en el fondo del envase "Made in this Universe by the same hand".

14 nov 2007

La pirámide y yo

Las pirámides de Jufú, Jafra y Menkaure
Desde el punto de vista estructural, no tiene ningún mérito. No necesitaría a Maribel para que me explicase cómo trabaja su estructura. Es la forma más fácil de construir. Los más tiernos infantes la utilizan cuando apilan bloques de colores hechos de madera o de plástico. La nivelación del terreno se realizaba por un método bien conocido, y que a cualquiera que pensase sobre dicho problema durante un rato podría ocurrírsele. Se cava una retícula de zanjas, se rellenan de agua, se marca el nivel del agua, y luego se enrasa el terreno sobre ese nivel. La orientación es la más simple. Norte. Orientar cualquier cosa en dirección Norte-Sur es lo más simple del mundo. Si ves por dónde sale y se pone el sol o cualquier otra estrella, y trazas la bisectriz del ángulo formado entre tu posición (vértice) y ambos puntos de orto y ocaso de dicho astro, la citada línea (bisectriz) tiene una perfectísima orientación Norte-Sur. Hasta aquí, hacer una pirámide como la de Jufú que se ve en la foto a la izquierda, no parece presentar demasiada dificultad, pero cuando uno se coloca a sus pies y mira hacia arriba de sus casi ciento cuarenta metros, toma conciencia de la verdadera magnitud. La inmensa montonera de pedruscos que conforman la pirámide te hace ver que hay más refinamientos de los que parecen. En contra de lo que parece a primera vista, las caras de la pirámide no son lisas, sino que en el apotema de cada cara, es decir la "vertical" que une la cúspide con el punto medio de la base, es en realidad otra arista, esta vez negativa, cóncava o hundida, como quiera llamarse. Pero tan sólo veintisiete segundos de grado. Así, la planta de la pirámide no tiene en realidad forma de cuadrado sino de estrella de cuatro puntas, aunque muy abierta, lo que hace que desde el suelo pase desapercibida. Esta filigrana es prácticamente imperceptible salvo al amanecer de los equinoccios, momento en el que el sol sale exactamente por el Este. En ese momento el sol ilumina la mitad oeste de las caras norte y sur, dejando en sombra la mitad este de las mismas. Por supuesto esto es sólo apreciable durante unos minutos, ya que tan pronto el sol comienza a elevarse, toda la cara norte pasa a estar en sombra y toda la cara sur pasa a estar iluminada. En algunas fotografías de satélite o aéreas también puede percibirse esta particularidad. Y la pregunta es ¿Es este refinamiento de diseño un mero ornamento o perseguía alguna finalidad?

Foto aérea de 1930.
En la pirámide de Jufú puede apreciarse el
ángulo cóncavo en las caras norte y sur
Pero no es esa la única pregunta que surge. ¿Cómo se levantaron bloques de una media de 2 toneladas, siendo algunos de 60 toneladas? ¿Y cómo podían colocarse con tan extrema precisión? No seré yo, por supuesto, quien vaya a buscar respuestas esotéricas que pringuen aquí a extraterrestres y demás. Pero sin lugar a dudas no deja de ser increíble que un pueblo que el metal más duro que conocía era el cobre, tallase con tal precisión la arenisca (en otro momento hablaré sobre la estatua de diorita de Jafra). La infraestructura para elevar las piedras y colocarlas se me antoja impensable.

¿Para qué se usaron las pirámides? Personalmente creo que no eran tumbas, sino cenotafios. Encuentro muchos motivos para esto. Por ejemplo, Snefru (snfr) se construyó (que se sepa), tres pirámides. Si fuesen tumbas no tendría mucho sentido hacerse tres, aunque tres cenotafios sí parece algo bastante plausible. Además, hay indicios como los que nos transmite Heródoto quien nos cuenta que Jufú ordenó excavar pozos funerarios (independientes de la pirámide) para que le sirviesen como tumba. Así las cosas, es muy posible que la costumbre de enterrar a los faraones en pozos se mantuviese, aunque los avances arquitectónicos permitiesen la construcción de imponentes monumentos en su memoria, en el interior de los cuales, sí, se colocaban inscripciones e incluso, por qué no, un sarcófago vacío. A fin de cuentas era un monumento funerario.

Pero hay un hecho que nunca dejará de asombrarme. Y es que Aketjufú, nombre que, siempre según Heródoto, recibió lo que hoy llamamos "la gran pirámide de Giza", fue concluida en torno al año 2.570 a.C con sus 147 m de altura. Y durante algo menos de 4.000 años, ningún otro edificio le hizo sombra, hasta que se construyó en el año 1.300 de nuestra era se construyó la catedral de Lincoln cuya aguja original medía 160 m (la actual mide 83). Probablemente jamás un edificio volverá a ostentar durante cuatro milenios el trono de la mayor altura erigida por un hombre, por un pueblo, por una civilización. Ya lo dice el proverbio árabe, "El hombre teme al tiempo. Pero el tiempo teme a las pirámides."

Calzoncillos de emergencia

Sí, joder. Tengo unos calzoncillos de emergencia. Hoy una buena amiga maña se tronchaba de la risa cuando le hablaba de ellos. No, no están en un armarito de cristal con el armazón rojo y un letrero estampado en el vidrio que diga "Rómpase en caso de emergencia". No es eso. Son algo viejos, tienen pelotillas y la goma floja, pero te sacan de un apuro cuando por pura desidia te tiras una semana procrastinando la colada. Entonces un día (como hoy), a las siete y pico de la mañana sales de la ducha, y en pelota abres el cajón y está vacío. "Me cago en la puta." Te vas al tendedero con la esperanza de que quede colgando alguno olvidado, y en la penumbra descubres que no es tu día de suerte. "Me cago en la puta." Vuelves al cajón de marras y lo vuelves a abrir por si el sueño te hubiese jugado una mala pasada. "Pero me cago en la puta." Lo siguiente que uno hace es quedarse pasmado mirando la infinita vacuidad del cajón abierto, y luego se reacciona. Ante semejante panorama siempre te planteas ir a pelo. A fin de cuentas, con los vaqueros tampoco pasa nada, y no se nota (demasiado). Y de todos modos para notarlo te tienen que mirar el paquete. Para mirarte el paquete será una tía (ojalá), y si se percata de que aquello abulta de modo raro, igual hasta puedes sacar partido de la circunstancia (no te lo crees ni tú). Aunque también puede mirarte el paquete un tío y... Recompongámonos: Siete y diez de la mañana. Un hombre desnudo, con la espalda mojada (¿por qué siempre se nos olvida secarnos la espalda?) y medio dormido, plantado frente al tendedero busca en la penumbra y torpemente (y con escaso éxito, todo sea dicho) dos calcetines iguales o al menos del mismo color. Eso si hay calcetines (también los tengo de emergencia). Lamentablemente en el tendedero no hay calzoncillos y estábamos en el momento en que nuestro héroe se plantea seriamente la posibilidad de ir a pelo a trabajar. En estas, tras una apertura frenética de varios cajones aparece, al fondo de un cajón un calzoncillo polvoriento, lleno de pelotillas, con la goma floja y horrible. No es sábado noche sino miércoles mañana, y las posibilidades de enseñarle el calzoncillo a nadie son ínfimas, así que el hallazgo del calzoncillo parece equiparable a lo que sintió Howard Carter al mirar dentro de la tumba de Tutankamón ("veo cosas maravillosas"). Y tan ufano te plantas el andrajoso harapo, te pones los vaqueros y sales zumbando diciéndote. "Me cago en la puta. Esta misma tarde pongo la lavadora por mi padre."

7 nov 2007

Arquitectura Morlock

Fotograma de la película
Una de las coñas marineras que mantenía con Laura era la referente a la "arquitectura Morlock". Los Morlocks, para quien no lo recuerde, eran los "malos" del libro "La máquina del tiempo" de H.G. Wells, y que yo conocí de muy niño por la película homónima de 1960 (aunque en España se estrenó como "El tiempo en sus manos"). En la peli, al apearse el viajero del tiempo el 12 de octubre del año 802.701 (día del Pilar, por cierto) los malvados Morlocks tenían unas construcciones futuristas de dudosa estética y bajísima factura, y a raíz de ello yo empecé a denominar "estilo Morlock" ya entonces a aquellas construcciones que veía que intentaban ser futuristas o simplemente modernas con una escasa calidad en el diseño y desde luego un pésimo gusto.
Mezquita Morlock en El Cairo
Así, hay numerosas iglesias Morlock, caracterizadas por parecer cualquier cosa menos una iglesia, con un uso extensivo del cemento y el hormigón y un aspecto realmente feo a la vista. Lo mismo ha pasado con fuentes, monumentos de toda índole etc. Y el caso es que yo, que pensaba que la arquitectura Morlock era patrimonio genuinamente español, recientemente descubrí en Egipto que no. Resulta que la estética Morlock no tiene fronteras y allí también hay iluminados a los que les va la arquitectura Morlock, como puede verse en la imagen adjunta de una espléndida mezquita Morlock en mitad de El Cairo.

6 nov 2007

La magia de Kom Ombo

Marcas de Kom Ombo
Una de las cosas que más me sorprendieron en mi visita nocturna al templo de Horus y Sobek en la antigua Ombos (hoy Kom Ombo) fueron unas curiosas e inusuales marcas realizadas en las paredes de arenisca. Eran pequeños surcos verticales de unos 30 centímetros de longitud y forma ahusada, y en ocasiones de hasta 5 centímetros de profundidad, y se veían en gran número, y principalmente en la fachada principal del templo que daba al patio abierto. Probablemente los hubo también en el pilono de entrada, aunque hoy en día se ha perdido por completo esta parte del edificio. Era evidente que las marcas no estaban producidas por el viento, agua o arena.

El templo de Ombos, dedicado a Horus y a Sobek es el único templo egipcio conocido bajo la advocación de dos dioses. Por ello, presenta una curiosa estructura simétrica que hace de él en realidad un templo doble, o dos templos adosados. Tiene (tuvo) dos puertas en el pilono de entrada, dos puertas entre el patio abierto (primera sala hipóstila) y el patio cerrado (segunda sala hipóstila), dos puertas hacia el santuario y dos altares. Los templos egipcios tenían, además de su cometido sacro, funciones de índole administrativa o institucional, y concretamente el templo de Ombos fue lo más parecido a lo que hoy llamaríamos un centro de salud. Allí se reunían sacerdotes, curanderos, sanadores, médicos y cualquiera que dijese tener capacidades terapéuticas, para pasar consulta y ganarse la vida. Sea como fuere, muchos de los que se acercaban al templo con alguna dolencia salían curados o paliado su mal en el peor de los casos, y con el transcurrir de los años el propio templo acabó acaparando la fama siendo tomado por un lugar mágico. A aquellas viejas piedras la gente acudía a pedir a los dioses incluso mucho tiempo después de que el último sacerdote hubiese abandonado aquel lugar. E incluso cuando la arena comenzó a enterrar inexorablemente el edificio, los peregrinos seguían acudiendo ante aquellos muros a tocar con sus manos, día tras día, año tras año esperando impregnarse de la magia legendaria que desprendía aquel lugar y que, según habían oído, era capaz de sanar. Y siglos de caricias de fieles y creyentes acabaron conformando aquellas marcas verticales en los muros, y sin orden ni concierto en el suelo de granito y alabastro del patio.

Con el tiempo, estas noticias llegaron río arriba hasta Siena, y a las afueras de dicha ciudad, en la isla de Filae, la gente comenzó la misma práctica en el templo homónimo, bajo la advocación de Isis, si bien las marcas de Kom Ombo son más numerosas y profundas.

Nota: Como he tenido la misma discusión con mucha gente, a quien no crea que el sobo de los peregrinos puede socavar la roca arenisca al cabo de unos miles de años, le invito a observar el efecto producido por los besos de los fieles en la columna de mármol verde sobre la que está la imagen de la Virgen del Pilar, en Zaragoza, en tan solo unas centurias.
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